¿Los sueños lastiman?

387 22 3
                                              

Desde una perspectiva diferente de ver...

Quien dijo que los sueños no se pueden hacer realidad?


Fue abriendo sus descansados ojos poco a poco de unos colores de los púrpuras más profundos, y, por más oscuros que se manifiesten, trataban de imitar la belleza de luz que la claridad del día está estallando en los despertinos momentos de la tierna mañana, volviéndose altamente irritable para aquellos que colocó una mano sobre estos como semi techo para cubrirlos con una mini capa de sombra. Lo malo de tener una ventana hacia el frente y dormir de posición fetal justamente apuntándole rayos de luz, por más leves que se produzcan.

Sonó la alarma de un ¡beep! anunciando las 6:30am y confirmando el inicio de un nuevo día...bueno un largo y fatigoso día para el chico quien se sentó para dar un pequeño suspiró cansado y bajarse de su litera tocando el frío suelo con los talones de sus descalzos pies. Abrió el cajón de su armario y comenzó a buscar la prenda que llevaría hoy al instituto, ya escogida su típica prenda buscó lo necesario para el instituto.

"Mochila listo" Bostezando
"Laptop, jamás se despega de la mochila".
"Libros"lo guarda y acomoda en pila ordenada en el interior"listo".
"Zapatos listo"No se le olvida amarrarse las agujetas.
"Nomicon...¿Nomicon?" Miró a diversas direcciones de la habitación con una que otras cosas regada. Nada. Ni siquiera logró visualizar los brillos que siempre producía y tintineaba.

Suspira y hace el típico facepalm.

"Nomicon a dónde metiste ahora- En su hablar a un objeto sin su ausencia se notaba su pesadez y la amargura de la madrugada.

"No puedo llegar tarde...será sin tí entonces.

Con sus cosas ya listas y con su mochila ya colgada por detrás de sus hombros bajo las escaleras y tomó una manzana del comedor de la cocina que estaba a unos breves pasos del pasillo para jalar de la perilla y dar paso hacia la salida.

Hoy sería otra día más para el chico peli morado, aunque...Nunca se sabe si podrían interferir los cambios que la mayoría de veces surgen de la nada. El chico corría con todas sus fuerzas que las piernas le brindará contra el feroz viento que parecía estar en sus peores momentos escuchándose audibles rasgadas en el pavimento de la cera. Y unas cuantas salpicadas de charcos de agua.

La puerta suena de golpe provocando un estruendoso eco irritante y perfecto cada uno de los oídos de los míseros jóvenes presentes en el aula donde comienza la materia primeriza del horario, una de las escenciales para destacar el futuro de cada universitario interesado por encontrar y desarrollar con su talento o afición.

"Disculpe, uff...profesora por llegar tarde!!" Decía entrecortada mente debido al agobiador cansancio, las bocanadas de aire que tomaba eran enormes.

"No te disculpes, los demás están peor" Dijo mientras asomaba la vista encima de los lentes. El reflejo de un escenario en éstos intrigó al chico que dió la media vuelta y se percató de que el salón estaba casi vacío, solo estaban la minoría en breves palabras...unos 5.

"Wow pero que pasó aquí" Dijo burlonamente sin apartar la mirada de la escena.

"Seguro es por la lluvia. No te diste cuenta cuando ibas en el camino"

Recordó a lo distante lo que había pasado apenas unos minutos.

Flashback*

Corría a todo pulmón con el fin de llegar puntual a la universidad cuando solo se fue aminorando su conciencia lentamente para centrarse en el intrigoso sueño que había tenido. Tenía muchas confusiones e incógnitas en su mente.

Randy Cunningham: Lo que fui alguna vezDonde viven las historias. Descúbrelo ahora