Parte XXIII

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Aprendiendo a ser… ¿papá?

Cuando Lucianna le contó a Emi que debía quedarse con Jared por unos días, la pequeña corrió a guardar sus lápices, su block, el triad que Jared le había regalado, dulces y su pijama.

Lucianna se sintió culpable, no quería dejarla, sería la primera vez que estaría lejos de Emilia, y para colmo de males, la dejaría con Jared.

Se sentía a la vez aliviada por esto, ya que Jared era el único con quien Emi hablaba, lo que le facilitaría el cuidarla y entregarle lo que la niña necesitara… Solo esperaba que aquella conexión que Jared había formado con su hija no le jugara en su contra.

- ¿Sólo llevarás eso? –sonrió al ver a Emi asentir mientras buscaba algo bajo la cama- ¿Y llevarás pijama todos los días?- Emi se encogió de hombros mientras se ponía de pie para ir a revolver las cosas dentro de un cajón- ¿Qué buscas amor?- preguntó Lu mientras guardaba más ropa para Emilia-

- Mami- Respondió la niña sin dejar de buscar-

- Si amo, ¿qué buscas?-

-MAMI- dijo la niña sonriendo y levantando un portarretratos-

- AH! –Lu sonrió. Emilia guardó de inmediato el marco con la fotografía de Luce con una Emilia de meses de edad en brazos- me gusta esa foto- Emi asintió feliz-

- Mi niña, te portaras bien ¿verdad?- Emi asintió y levantó los brazos para que Lu la cargara. Antes de que la niña le diera un besito a su mamá, el timbre sonó haciendo que Emilia corriera hasta la puerta gritando el nombre de Jared- Auch –Lu negó y sintió temor-

-Te amo bebe- Lu beso la frente de Emi por última vez antes de subir al avión- no hagas regañar a Jared, o se pondrá más viejo- Jared levantó ambas cejas y luego sonrió al notar que Lu bromeaba. Lucianna se puso de pie, y miró a Jared, se acercó a él (quizás demasiado) y susurró- Cuídala, con tu vida si es necesario –sonó algo amenazante… así que cambió su tono- Jar, Jared –se corrigió- Emi es lo más importante de mi vida, lo que más amo- en ese momento el corazón de ambos de apretó. Lo que más amaba, pero compartían ese amor-

-Luce, no tienes de qué preocuparte, la cuidaré como si fuera mi hija- Sus palabras congelaron a Lu, tanto así, que cuando Jared y Emi ya se alejaban ella seguía de pie mirándolos. Parecía una pesadilla, Jared, de la mano de Emilia, alejándose… pero era ella quien se iba. ¿qué estaba pasando?

-¿De cuáles?- preguntó Jared enseñándole a Emilia dos cajas de cereales. Había llevado a la pequeña a hacer algunas compras, y es que numero uno, no tenía idea qué cosas comía una niña de 5 años (¿o 4? lo corroboraría con Emi más tarde), y numero 2, dudaba que algo de lo que hubiera en su despensa le gustara. Si Emi comía lo mismo que Luce, su arsenal vegano no serviría de nada.

-Mmmmm, no- negó Emi intentando ajarse del carrito de compras para buscar su cereal favorito. Jared la ayudó a bajar- Éste –Jared negó sonriendo-

-Hojuelas de chocolate… ¿cómo no lo imaginé? Son los favoritos de Luce- guardó la caja en el carrito-

-¿Cómo sabes que a mi mami le gustan?- preguntó Emi algo despreocupada, mientras intentaba subir de nuevo-

-Em… lo supuse- Jared respondió inseguro pero para su suerte Emi pareció satisfecha con la respuesta- ¿Qué más? –preguntó Jared mientras caminaba a lo largo de los pasillos. ¿Qué comía esta diablilla?- ¿Emi, hay algo que te guste mucho mucho y quieras llevar?

-Helado, de chocolate!, y dulces de fresa, de esos blanditos… y galletas con crema adentro-

-A ver pequeña, tu mami dijo que no muchos dulces, ¿te acuerdas?

-Ehhh, nop- rió- entonces… ¿podemos llevar los caramelos de fresa? Solo eso ¿sí?- Jared no se pudo negar, ¿cómo podría negarse a esos ojitos azules? Unos ojitos azules que demonios, si se parecían a los de él… era una versión miniatura de Lucianna con ojos que gritaban “JARED PUSO LA SEMILLITA”. Pero no, aún no estaba 100% seguro, Luce tenía que decirlo. Eso lo convencería.

-Bueeeeeno, unos poquitos-

Ya en casa de Jared, Emi se instalo en la habitación de huéspedes. Jared se había encargado de hacerla parecer lo más acogedora posible, si incluso Shannon había comprado nuevos cubre camas y sabanas de color rosa para que a Emilia le gustaran.

Jared intentó cocinar algo simple. Arroz, salchichas para Emi y ensaladas… no podría ser difícil ¿No?

-Jared- Emi llamó su atención-

-Dime- dijo Jared mientras pintaba energéticamente un dinosaurio que Emi había dibujado para él-

-Huele feo- Emi arrugo la nariz y se apartó el pelo de la frente. Jared, disimuladamente, olfateo sus axilas-

-¿Segura?-

-Si, pero no tú, allá- apunto hasta la cocina-

- EL ARROZ!!!!- se puso de pie y corrió a la cocina- Emi –dijo al volver- ¿te gusta la pizza?

Luego de un primer día lleno de pizza, helado (por qué al final de cuentas si compró helado) juegos, dibujos y dulces de fresa, Emi le pidió a Jared que la llevara a dormir. Jared la llevó a la habitación y le dio un besito de buenas noches. Cuando notó que Emi lo miraba con el ceño fruncido y un puchero –demasiado parecida a su mamá, pensó- se volvió a averiguar qué andaba mal.

- ¿qué pasó? ¿se te espantó el sueño?-

-No, pero tengo que ponerme mi pijama… y mami se lava los dientes conmigo, y hago pis  y me peina y después me lee un cuento o me canta- se encogió de hombros algo apenada, ¿qué pasaba si Jared no quería hacer ninguna de esas cosas que su mami hacía? Por primera vez en el día extraño a Luce, y quiso haber ido con ella. ¿Por qué su mami no la había llevado? Sus ojos se habían comenzado a llenar de lagrimas Jared la cargó en brazos y la brazo. Sintió la necesidad de proteger y cuidar con cariño a Emi-

-Diablilla- dijo con ternura- El pijama, ¿Dónde está? – Emi indicó su mochila y Jared, sin soltarla, sacó la ropa- ¿Te lo puedes poner solita? Yo te espero a fuera y después nos lavamos los dientes- Es que se sentía incómodo, Emi era una niña y él no sabía cómo se vestía una niña. Sobre mujeres tenía experiencia, pero no iba a entrar en detalles. ¿Por qué Shannon no se había quedado para ayudarlo?

-Si, si puedo-

Cuando Emi ya tuvo su pijama puesto, y ambos se habían lavado los dientes, Jared dejó que la niña hiciera sus “cosas” a solas en el baño. Rogaba que ella supiera limpiarse solita, sino sería demasiado incómodo para él.

-Listo- Emi salió secándose las manos en la polera-

-Toalla, en el baño hay toalla- Jared se dio cuenta lo “papá gruñón” que había sonado, así que intentó relajarse- pero está bien… no hay problema- Emi asintió confundida- y, ¿qué venía después del pipi?- Emi rió-

-Pelo, ¿me haces una trenza? Es que si no se me enreda mucho, y después duele cuando lo peinan en la mañana- se revolvió el cabello y Jared hizo una mueca-

-No tengo idea de cómo hacer una trenza, pero ven acá, intentaremos algo-

Unos minutos más tarde Emi tenía algo muy parecido  una trenza, un poco desordenado y con feo aspecto, pero al menos su pelo no se enredaría.

Resultó que Jared no tenía ningún cuento para leer, aunque buscaron unos cuantos en internet ninguno le pareció bueno. Así que hizo lo que mejor sabia hacer, cantar.

Cuando Emi por fin se durmió el volvió a su habitación. Se recostó boca arriba y cerró los ojos…

“Ser papá es difícil… más cuando es de un día para otro… pero demonios que se siente bien”

A little piece of heaven, a little piece of you¡Lee esta historia GRATIS!