Capítulo 54: "Estamos contigo mamá".

569 32 2

Carla

—Y, ¿qué tal todo Carla? —me pregunta mi madre amablemente. El mes pasado nos peleamos, porque ella no quería que yo estuviera con William. Qué tonta fui, pienso.

—Ahora todo está bien mamá. Me siento bien mamá, más que nunca —sonrio, y le acaricio la mano. Luke me mira con sus ojos color azul dulcemente. Luke y yo nos peleamos, pero él me confesó de que se había alejado de mí por las drogas. Pero ahora, estamos tan unidos como antes.

—¿Qué tal el viaje mamá? —pregunta Alli. Ella cumple hoy 17 años, y yo aún la veo como una niña pequeña, frágil, por la simple razón de que debido a su bullying es vulnerable. Poco a poco, espero que ella vaya mejorando.

—Muy bien hija —contesta mi madre mirando a Alli con sus ojos verdes.

—¿Por qué no ha venido papá, mamá? —pregunto curiosa. El tono de mi madre cambia bruscamente, y mis tíos la miran a ella nerviosa. Mi tía Johannah decide hablar.

—Tienen derecho a saberlo Gin —susurra ella. —Son sus hijas.

El rostro de Luke también ha cambiado. ¿Qué es lo que pasa? Me pregunto.

—Allison, Carlotta... —empieza a decir mi tío.

—A ver hijas, os daré el teléfono de vuestro padre —susurra nerviosa.  La noto triste, y con la mirada perdida. —Si vuestro padre quiere comunicarse con vosotras, estoy segura de que lo hará.

—¿Por qué dices eso mamá? —pregunta mi hermana preocupada. Tan preocupada como yo.

—Porque... Vuestro padre se fue hace un mes y medio de casa —mi madre trago saliva, y la noté rota por dentro. —¿Por qué piensas que no quería que estuvieras con ese chico rubio? No quiero que os hagan daño como me lo han hecho a mí...

Alli y yo abrazamos a mamá, y entonces ella empezó a llorar. Le acariciamos la espalda. No puedo creer que mi padre nos haya abandonado. Mi padre, mi ejemplo a seguir. Nunca en la vida, me hubiera imaginado que él pudiera hacer algo así. Hago un esfuerzo para no llorar, mamá lo tiene que estar pasando peor.

—Estamos contigo —le susurré entrecortadamente. —Y eso no va a cambiar mamá.

—Escucha a Carla mamá —dice Alli acariciándole la cara. —Carla se irá a Cambridge, pero...

—No Alli —digo al instante. —Me quedo en Oxford —mi familia se me queda mirando con los ojos bien abiertos. Yo solo puedo agachar la cabeza.

—El plazo para las universidades ya ha acabado Carla... —dice mi madre limpiando las lágrimas de sus ojos con un pañuelo de olor a menta.

—Lo sé, empiezo la universidad el año que viene. Tengo la nota de selectividad con un 9.98, no puedo pedir más. Seguro que en Oxford me admiten —digo intentando parecer tranquila.

—¿Qué cojones te ha hecho cambiar de opinión? —grita mi madre. —Seguro que ha sido ese tal William...

—Mamá, ella y William ya no... —susurra mi madre mirándola. Ella se tapa la boca, y se acerca a mí y me abraza.

—Tus razones tendrás Carla. Solo quiero que sepas que estamos contigo —mi madre me abraza. Si supieran la verdad, no me apoyarían tanto...

En ese momento veo a Louis y a Danna discutir. Me gustaría mucho que volvieran. Pero, a pesar por la cara desanimada de Louis, y la cara de enfado de Danna, muy bien no ha podido ir. Quiero ir a acercarme a ella, pero veo a Riley de la mano con Harry, así que me espero a que se acerque a mí.

—Veo que todo está bien, ¿no Riley? —le pregunto cuando se acerca con una sonrisa.
—Sí Barbie —frunce el ceño. —Parece que contigo y con Danna no.
—Vamos, creo que ella nos necesita —nos acercamos a ella, y vemos que Louis está a escasos metros de nosotras.
—Creo que hice una tontería —susurra Danna mirando en dirección a Louis. —Le dije que no quería seguir con él, pero... Era lo que sentía...
—¡¿Qué es lo que has hecho?! —grita Riley, llamando la atención de todos. Hazel nos miraba atenta, sentada en las piernas de Liam.
—Sabes que no tenías que haberlo hecho... —le contesto ignorando a Riley. —Sabes lo que sientes hacia él.
—Lo sé, pero es que... Odio lo que me ha hecho y ahora mismo no me siento lista... —con la mirada gacha, empieza a mirarse las manos.
—Pues se va en dos días —ríe Riley irónicamente. —Tú sabrás lo que haces.
—Ya lo sé, pero... —Danna se calla y alza las cejas para indicarnos que miremos hacia atrás. William me mira con sus ojos color mar, embobado.
—¿Querías algo? —pregunto cortante.
—¿Podemos hablar mañana? —pregunta dulcemente.
—¿De qué? —río irónicamente.
—Venga Carla —susurra nervioso.
—¿Sabes una cosa William? Espero que hoy sea el último día que tenga que verte —dicho esto, se queda observándome con la mirada perdida durante unos segundos, después se da la vuelta, y se marcha de la casa.

Enséñame ©¡Lee esta historia GRATIS!