Parte XXII

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Dilema

- Bella, no tienes opción-

Esas habían sido las palabras de Stefanno, y Lucianna quería enterrarse viva

- Tranquila Lu, preciosa. No es tan terrible – la consoló Alexander, su compañero de trabajo-

- Pfff, un viaje con todo pagado, a uno de los shows de moda más importantes de Asia… increíble que te estés quejando- murmuró Amanda, la rubia de carácter infernal. Estaba celosa, ella no comprendía por qué Stefanno había escogido a Lucianna por sobre ella para acompañarlo a ese viaje-

- Amanda, no te metas- arremetió Luce enfadada- ¿es que no entienden? No puedo ir- sentenció molesta-

- Te entiendo preciosa, no quieres dejar a Emi- Lu asintió- Pero cariño… son solo 4 días, tu amigo Ian no tendrá problema en cuidarla. Tú misma me contaste que se llevan bien- hablaba con amabilidad mientras enrollaba un mechón de cabello de Lu en su dedo- querida, debes recomendarme el shampoo que usas- agregó desinteresado-

-Ian no está… mencionó algo sobre la boda de una prima a la que se le estaba pasando el tren –removió su cabeza y frunció el ceño- o algo así-

-Mmmjj- asintió- esa cabecita ha estado en otro lugar ¿no?-  sonrió cómplice y Lu se erizó-

-No- dijo de inmediato. Y en su mente revolotearon un par de ojos azules… que no era los de Emilia-

-Bien… bien… no iré allí- Se detuvo, Luce había confiado en él. Alexander ya sabía los detalles de la relación entre Luce y Jared Leto (Seguía temblando de emoción cada vez que recodaba que Lu había sido tan afortunada de haber tenido a ese guapo en la cama) también sabía que ese mismo espécimen era el padre “no notificado” de Emilia. Conocía la historia, para él era una teleserie. Su favorita, a decir verdad.

- ¿Allí donde? – preguntó Amanda acercándose a ellos-

-Nada que te importe- Alex se puso de pie enseguida, se irguió y miro con curiosidad a Amanda- mmm, dear, ve a la peluquería right now… las raíces se están asomando- guiñó y Amanda volvió a su lugar de trabajo rezongando-

-estoy perdida- dijo Lu abatida- Stefanno no me dejó opción. Es ir o perder el trabajo. ¿Sabes lo que eso significaría? No puedo ser despedida Alex!  Este trabajo es lo que siempre soñé… pero no puedo dejar a Emi… yo… aghhh- quiso llorar, se sentía atada de manos, y no veía solución-

-mmm, y que tal si…-

-DE NINGUNA MANERA- amenazó dirigiendo su dedo índice hacia Alex- De ninguna maldita manera- Alex se encogió de hombros y suspiró cansado-

                                                                                    ***

“Estúpida Amanda, estúpido Alex, estúpido Stefanno, estúpido trabajo, estúpido chicle en mi zapato, estúpido mundo, estúpido automóvil estacionado, estúpida idea, estúpida yo” Luce suspiró y llamó a la puerta.

Cuando abrieron sus ojos no creían lo que veía. Es verdad que lo conocía. Que lo había visto desde sus mejores y más felices momentos hasta los más tristes y oscuros… pero esto superaba con creces lo que había vivido.

- Te ves como la mierda- dijo haciendo una mueca-

- Gracias- respondió un agitado Jared. Sus puños estaban apretados, al igual que su mandíbula… Su espalda y hombros tensos. Una venita sobresalía bajo su ojo izquierdo y sus ojos estaban rojos, acuosos y algo hinchados. “¿qué rayos le habrá pasado?” se preguntaba Lu, quien apenas lo vio en ese estado se arrepintió y se golpeo 15 veces (mentalmente) por la decisión que había tomado.

-Este… me voy- se dio media vuelta pero un fuerte apretón en el brazo la detuvo. El agarre de Jared era firme, y sin dudas la había asustado. También le estaba doliendo (por dentro y por fuera)-

- No, no. Está bien- pasó su mano libre con su rostro, como si eso ayudara a despejar su mente. No lo hizo. Pero al menos había controlado su respiración y su tono de voz- No esperaba tu visita…- se aclaró la garganta- ¿Todo bien? ¿quieres pasar?

-Nop… em…

-Nop “no está todo bien” o nop “no quiero pasar” –intentó sonar divertido, pero su voz era plana y sin emoción. Ni siquiera la sonriso que trato de poner en su rostro ayudó-

-Nop no quiero pasar- respondió de inmediato, aún sintiendo el calor que irradiaba la mano de Jared que seguía estrangulando su brazo- venía a otra cosa –logró decir-

-dime, ¿es Emi?- preguntó interesado (ahora más que nunca)

-Si… veras…te quería pedir un favor- dijo insegura-

-Claro, ¿seguro no quieres pasar?- ella asintió-

-Veras, debo hacer un viaje de trabajo- hablaba rápido y mirando ese espacio que quedaba entre el la puerta y el hombro de Jared- por 4 días!, eh… solo 4 días. Y el tema es que… pues. Ian no está y no puede cuidar a Emi, y ella no puede venir conmigo y pues- Jared interrumpió-

-si- Lu miró incrédula-

-¿si qué?- hizo una mueca-

-La cuidaré- Lucianna se sintió aliviada por un momento. No había tenido que pedirle un favor, el había aceptado cuidar a la pequeña, sin que siquiera ella lo pidiera directamente. Pero…

-Gracias, son solo 4 días. Créeme, si tuviera otra opción la habría tomado- no supo por qué dijo eso, pero al instante se arrepintió. Y es que el rostro de Jared se había endurecido y sus ojos volvían a estar tristes. “¿qué mierda está pasando aquí?” se preguntó-

-No tienes que restregarme en la cara que me odias Luce- dijo con los dientes apretados-

-Yo no!, no quise decir eso!!!- dijo un poco (demasiado) histérica- yo no te odio- murmuro. Jared no supo si de verdad lo había oído o si eran las ganas de que Luce no sintiera rencor hacia él

-¿Cuándo viajas?-miró sus zapatos-

-En dos días-respondió de inmediato, mirando sus zapatos también-

-Pasaré a recoger a Emi a tu cas… a la casa de Ian-se corrigió-

-Gracias-la respuesta automática sonó algo robotizada-

-Ajam- asintió. Ambos se quedaron en silencio por un momento, un momento que pareció eternamente incómodo-

-Jared?- él la miró a los ojos, y eso dolió. A ambos- una cosa más. Algo pequeño-

-Dime- él miró con interés-

-¿podrías… soltar mi  brazo?-

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