Crossbow

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Parte 1/2.

-¿Es necesario ir tan temprano?.- cuestiono aun adormilada mientras tallo mis ojos.

-Si, asi tendremos mas tiempo.- deja un pequeño beso en mi mejilla y se pone de pie.

Acepte ir a cazar, mas no despertar a las 6 am.

Con toda la flojera del mundo, universo y planeta cercano, me paro de mi comoda cama.

Prepare una pequeña maleta anoche por lo que solo tendre que bañarme.

Camino casi arrastrandome al baño, enciendo la ducha y una vez que esta caliente entro en ella, sin quitarme nada, ya que Dixon se encargo de eso anoche.

El agua me despierta siempre. Se que despierto siempre a esta hora, pero no los sabados. Cierro los ojos, relajandome lo mas que pueda, disfrutando del agua caliente que logra relajar mis musculos.

Sus manos me rodean por la cintura, mientras reparte pequeños besos en mi cuello.

-Me gusta hacer ejercicio al despertar.- susurra en mi oido,claramente exitado.

-No lo sabia hasta ahora.- giro a verlo.- Pero tambien a mi.-

(...)

-Fue culpa tuya.- digo riendo mientras cruzo las piernas como indio en el asiento.

-Claro que no.- me mira por unos segundos pero regresa su vista al camino.- Yo me referia a salir a correr o ir al gym.-

Suelto una gran risa.

-Bien, no lo haremos en las mañanas entonces.- digo sonriente.

-Tampoco te vallas por esos extremos Lex.-dice riendo un poco.

-Entonces admite que fue tu culpa.-

-Bien, fue culpa mia habernos retrasado.- suspira resignado.- Pero en mi defensa, fue culpa por andar desnuda por ahi.- rio un poco. 

-Bien.-

Observo que conduce hacia la carretera, pero no hacia Atlanta, sino a las afueras de la ciudad, lugar al que jamas he ido.

-¿Exactamente a donde vamos?.- le cuestiono al notar que toma la ruta alterna.

-Sorpresa nena.- responde sin verme.

Ambos nos quedamos en silencio el resto del camino, y como medida de seguridad, vigilo cada 30 segundos el espejo retrovisor, solo para asegurarme.

Observo el bosque a mi lado, solo viendo ese color verde pasar rapidamente junto a mi ventana.

Me gusta esto, no puede escucharse nada mas que algunas aves y el viento mover los arboles y arbustos. Todo es tan tranquilo, alejado de la cuidad. Esto claramente me gusta.

(...)

-Lex, nena, arriba.- unas manos me mueven lentamente y asi mismo abro los ojos.- Llegamos.-

No se en que momento, pero me quede dormida en el asiento del auto. Bajo de este, admirando la peculiar cabaña que tengo enfrente. No les mentire, esta desgastada y vieja, el tejado esta a nada de caerse, una que otra ventana rota y botellas de cerveza a su alrededor.

-¿De quien es esta casa Daryl?.- rodeo el auto hasta quedar a su lado.

-Mia.- susurra.

Esa definitivamente no me la esperaba.

Caminamos por el sendero rocoso, y la malesa rebelde que crece alrededor.
Daryl abre la puerta de un empujon, se hace a un lado y me indica que pase primero.

Prohibited. ||  Daryl Dixon ©¡Lee esta historia GRATIS!