XII. Stay Quiet

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Me desperté con el pulso acelerado, mi garganta estaba seca de haber estado gritando toda la noche, claramente, una almohada amortigüaba el ruido, dejando toda la habitación en un profundo silencio, no les mentiré, mi día fue una mierda. Gateé afuera de la cama, mientras que trataba de que mis pies soporten mi peso, avancé hacia el baño un poco mareado, mi vista estaba borrosa, pero aún así conseguir llevar al lavado.

Levante la vista hacia el espejo delante mio, no me sorprendí de mi estado porque ya me había acostumbrado a verme de esa forma, con ojeras violaceas casi negras rodeando mis ojos, los cuales ya no tenían aquel brillo característico en ellos, estaba palido por causa de no comer bien, mire mi rostro unos segundo más, buscando alguna sonrisa o pizca de felicidad, pero no había nada, estaba perdido, y no podía hacer nada para volver a encontrarme. Salí del baño, un poco mejor, el agua fría sobre mi rostro me ha ayudado bastante, camine hacia el libro como lo hacía cada vez que me tenía que desahogarme.

20/07/16

No les ha pasado, que sus padres no los escuchan cuando quieren decir algo?, nunca les paso que sus propios padres nunca le preguntan como estan?, que tal tu dia?, que hiciste en el colegio?, nada, simplemente desvían la mirada hacia "algo más importante", y si, hoy me paso eso, no es que haya hecho algo super importante o genial, mis días son aburridos y a veces, incluso una mierda. Pero yo aún así quisiera hablar de eso, tener una relación normal entre mis padres y yo, pero cada vez que comentó algo, ellos simplemente me ignoran. Se lo que estarás pensando, que es algo mínimo, hay problemas mucho mayores que a esto y no por eso estarás en depresión, pero allí es donde se equivocan, sea lo diminuto que sea el problema, es algo más que agregar a la lista de todo lo que odias de tu vida.

Imagina esto, tu llegas del colegio o de donde sea y quieres hablar de todo lo que hiciste, solamente para pasar el rato, pero al hablar todos se quedan en silencio mirándote por un segundo para luego volver a hacer lo que estaban haciendo cuando llegaste, dejándote allí, parado, mientras que tu sonrisa y brillo de los ojos se van desvaneciendo; feo no? Bueno, eso es lo que siento cada dia, adivinen quien era la única persona que se sentaba a lado mío y me escuchaba, como si fuera que cada respiración que lanzaba era una maravilla, adivinaste? No? Bueno te lo voy a decir, si, era mi abuela, siempre que salia del colegio no iba a mi casa sino a la de ella, me pasaba hablando durante horas y ella escuchaba, en vez en cuando comentaba algo, pero la mayor parte se quedaba callada para no interrumpirme, su sonrisa era radiante al igual que a mía, pero bueno, eso ya no va a pasarme más, abuelita, donde sea que estés, te extraño demasiado, no sabes cuanto.

Ya que estamos, te contaré mi día, no te queda otra que tan sólo escucharme o leerme, me confunde un poco, bueno, empezó el dia y yo ya estaba listo para la tortura diaria, si, el colegio, al llegar allí, empezaron las miradas, todas en mi, acusándome o criticandome. Las sentía en la nuca como cuchillas bañadas en alcohol, de verdad ardían, pase por todas las clases y luego volví por un camino diferente al cual estaba acostumbrado, y vi a un perrito muerto de hambre, por suerte no había comido el almuerzo de hoy así que decidí dárselo a el, lo necesitaba más que yo, tenías que ver sus ojitos, su brillo sin fuerza me dio las gracias, y inconscientemente mis labios se curvaron levemente, no era una sonrisa pero algo es algo.

Llegue a mi casa, y allí comenzó el problema, quise contarle a mis padres lo que hice por aquel perrito adorable, pero no creí que esa esperanza, de que me escucharian luego de varios meses, se esfumaria tan rápido, al decirle, sólo me miraron, y luego volvieron a lo que estaban haciendo, como me senti? Destrozado, triste, volví a sentirme solo, corrí hacia mi habitación y comenze a hacer lo que hago cada día de mi absurda vida, lloré, tome una cuchilla y me corte, lloraba, me cortaba, así hasta que mi brazo se adormecio y ya no me salían más lagrimas.

Pero bueno, ya está, esa es mi forma de desahogarme, ya que nadie me escucha, la única persona que me escuchaba durante horas ya no esta aquí, y simplementente lo odio, es un vacío en mi vida con el cual debo luchar para ya no me derrumbe del todo. A veces desearía que alguien se siente a lado mío, como lo hacia ella, y que escuche cada uno de mis problemas y sin irse al momento de enseñar mis demonios, pero eso no es posible porque simplemente, todos me miran, y me dan un mensaje, "Quédate Callado".

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La Mente De Un SuicidaWhere stories live. Discover now