Gracias.

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La puerta del camerino se abrió, mi corazón latía más de lo normal, estaba tan nerviosa, mi relación con Grant dependía de toda esa plática.

Al camerino entro un pequeño cachorro seguido de Grant, por su cara pude ver que no durmió bien, quizás había estado llorando durante toda la noche, como yo.

—Hola— Se limitó a decir.

—Ho...

—Lo siento. —Me interrumpió bruscamente.

—Grant,  yo...

—Fui un idiota, no confié en ti, tu y James no son nada, por algo estas conmigo, porque me amas, mis estúpidos celos me mantuvieron lejos de ti, no volverá a pasar, lo juro.

—Grant, no es tan fácil, ¿y si vuelve a pasar?

—Estaré listo, estoy convencido de que te quiero en mi vida.

—Yo lamento el no haber ido por ti, estuve muy preocupada.

—Lo sé pequeña, irme me dolió a mi también, perdón por el berrinche de niño pequeño.

Grant se acercó hacia mi y me abrazó por los hombros, acarciaba mi cabello con ternura.

—Promete que si algo nos molesta lo hablaremos primero.

—De acuerdo, te amo.

—Te amo más Gustin.

Me arrojé sobre él y lo besé apasionadamente, recorría con sus manos mis caderas, empezó a subir mi blusa con deseo, bajó a mi cuello y lo besó con desesperación. Podía notar el calor en su cuerpo, traté de quitar su camisa pero unos golpes en la puerta me interrumpieron.

—¡Gustin! Hora de grabar la siguiente escena. —Gritó alguien de producción.

—Ya voy, un minuto. —Contestó nervioso.

Reí ante su reacción, era divertido verlo sonrojado y con la mirada de deseo.

—Te salvaste, prepárate para la noche.  —Dijo pícaro.

—De acuerdo cariño. — Sonreí anisosa.

—Por cierto donde esta Nora.

—¿Nora? —Pregunté.

—Si, el cachorro que venía conmigo.

Ambos miramos alrededor y lo encontramos acostado en un rincón, tomó mi mano y me dirigió hacia él.

—Cuando te pedí que vinieras conmigo tu aceptaste, pero querías tener mascotas y aquí está una.

—¿Entonces es para nosotros? — Reaccioné feliz.

—Así es.

—Gracias Grant, no era necesario, está muy lindo. —Dije acariciandolo.

—Es ella y su nombre es Nora, y no es nada cariño, haría cualquier cosa por ti.

—Te amo.

Lo besé con ternura y esperé en el camerino mientras el grababa la escena.
Grant, ¿realmente habló con sinceridad? ¿En verdad estaba arrepentido? ¿Volvería a pasar de nuevo algo parecido?
Quería estar bien con Grant, pero algo dentro de mi me advertía que el ya no volvería a ser el mismo nunca más.

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