♡Noche 11_3/3#♡

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—¿Un vídeo?—pregunto confundido mientras me miraba. Asentí.—¿Que tipo de vídeo Sune?

Lleve mi mirada hacía mi lapto mientras la colocaba entre mis piernas y a su vez la encendía, al parecer se había oscurecido la pantalla, expandí el vídeo por toda la pantalla mientras lo reiniciaba. Un hormigueo se instalo en mi vientre al darme cuenta  de lo que estaba haciendo. Definitivamente estaba loca. 

Tome los auriculares entre mis dedos mientras hacía un gesto a Tae de que se acercara junto a mi. Acomode mi cuerpo de modo en el que me sintiera mas cómoda y espere a que Tae también lo hiciera, pero al ser mi cama algo pequeña ambos nos sentíamos algo ajustados así que se me ocurrió una idea.

—Tae.—lo llamé.—Ponte detrás de mí, así podrás ver.—este asintió mientras apenado gateaba a mi espalda para luego estirar sus piernas a los lados de mi cinturas y recostar un poco su barbilla de mi hombro derecho.

Su respiración caliente chocaba contra mi piel sensible, provocando en mí, aquellos nervios inevitables que salían a flote cada vez que su cuerpo y el mío se encontraban juntos o siquiera cerca. Nerviosa, lleve uno de los auriculares a mi oído mientras el otro se lo entregaba a Tae, quien lo tomo algo inseguro.

—¿Porque los usaremos?—pregunto mientras se lo colocaba.

—Porque mi madre esta dormida y no quiero que se despierta y se de cuenta de que aun no estoy dormida.—confesé mientras recapacitaba sobre lo que estaba a punto de hacer. Tae asintió.

Si supiera que los auriculares son para que no se escuche lo que estamos a punto de ver.

Ya decidida gire mi cabeza en un intento de ver a Tae, este al darse cuenta de mi acto, beso mi mejilla produciendo que el hormigueo creciera más y más. Sus mejillas rojizas me motivaban a querer hacerlo.

Suspire mientras comenzaba a reproducirse el vídeo, al principio todo estaba bien. Este tipo de cosas siempre empiezan con algo común para luego arrancar con la acción. La idea de ver pornografía con Tae hacía que mi cuerpo se calentara por completo y más sabiendo que él no esta enterado. La chica del vídeo hacía su aparición entrando disfrazada de alumna hacía el salón vacío, el "profesor" se hallaba acomodando algunos papeles en su escritorio en el momento en que llego. Este desvió su vista del papeleo y se concentro en su invitada. 

La chica se encontraba insinuándose con indirectas poco discretas hacía el profesor. Mire de reojo a Tae en busca de algún síntoma ante aquellas palabras de doble sentido de la chica, pero solo veía confusión en su mirada.

—¿Que tipo de vídeo es este?.—susurro en mi oído sin despegar la vista de la pantalla. Temblé ante su voz profunda.

—Es sobre una alumna.

—¿Así como tú?—pregunto.

—Se podría decir que si, yo también uso ese estilo de uniforme.—confesé para que luego asintiera y observara.

La chica se acerco gatuna mente con su falda corta tambaleándose entre sus piernas hasta llegar al profesor para luego depositar ambos codos sobre la mesa, dejando a la vista su escote pronunciado a la mirada quisquillosa del profesor.

—¿Que se supone que hace aquí? debería estar en su casa.—pregunto el profesor hacía la chica coqueta. Esta sonrío.

—Profesor como cree que me iré sabiendo que he hecho algo malo y no he sido castigada por ello.—respondió con cierta lujuria en su voz que de seguro solo yo reconocí. El profesor saco sus gafas de pasta colocando las sobre la mesa para luego mirar a su alumna.

—No estoy para juegos.—sentenció fingiendo molestia ante la visita de la chica candente.—Quiero que se vaya ahora mismo a su casa o...

—¿O si no que profesor?—interrumpió mientras sonreía burlona. Llevo sus pasos aun más cerca del profesor dejándolo casi sin espacio personal.—¿En realidad usted quiere que me vaya sin haber recibido un castigo de por medio?—llevo sus labios al oído del hombre.—¿Usted no quiere castigarme sobre su escritorio?—río juguetona.—He sido una niña muy mala ¿No cree?

—Eso eso cierto.—cayó.—Has sido una niña desobediente y es hora de que te castigue.—tomo uno de los brazos de la joven haciendo que cayera su vientre sobre sus rodillas y que su falda con su trasero levantado quedaran al aire.—Has sido una niña mala por haberme provocado.—llevo una de sus manos hacía la falda de la chica, sobando el trasero de esta. 

¡Plaz! 

Se escucho a través de los auriculares, pude sentir como Tae miraba expectante. El hombre había plantado una fuerte cachetada sobre una de las nalgas de la chica, provocando que esta gimiera sutilmente. Una y otra y otra más, miles de golpes eran lanzados azotando el trasero de la chica, haciendo que esta comenzara a rogar desde su lugar. 

Los minutos fueron pasando a medida que avanzaba el vídeo. Ya nos encontrábamos en la mitad, justamente en donde comenzaba la acción. La colegiada bajo el pantalón de su profesor mientras pasaba sus manos por sobre la erección. Los gemidos comenzaron a hacerse presente entre nuestro silencio. La chica masturbaba repetidas veces el miembro grande de su acompañante mientras este soltaba palabras sucias y tomaba la cabeza de la chica para así ayudarla.

Sentí como Tae se removió incomodo en su lugar. La chica paso su lengua por la longitud del miembro mientras chupaba la punta sin pudor alguno. Un suspiro involuntario se escucho detrás de mi para luego sentir como Tae seguía moviéndose incomodo. Debía admitir que ver aquella escena me había calentado.

La chica se desnudo por completo ante la atenta mirada de su profesor y por supuesto, de las nuestras. Tae retiro su mentón de mi hombro en el momento en que la chica dejo expuesto sus senos, quise voltear a verle la expresión que se cargaba, pero me contuve, para mi ya era algo vergonzoso el estar en esta situación con el como para verlo a la cara. Estaba dispuesta a quitarlo, a pesar de haberme excitado, la vergüenza podía mas conmigo, pero antes de que pudiera acercar mi mano hacia el teclado la voz gruesa de Tae me freno.

—Sune...—susurro.—Déjalo, no lo quites.—su voz se encontraba fuera de lo normal, lo que significaba que de seguro estaba excitado como yo. Acate su orden dejando que siguiera reproduciéndose. 

Mi corazón brinco al sentir las manos de Tae entrelazando mi cintura y a su vez apegan dome hacía él. Sentí como su respiración caliente caía sobre mi oído.

—Sune...—llamo entrecortado.—¿Porque... colocaste ese vídeo?—murmuro mientras llevaba sus labios a mi cuello plantando suavemente besos sobre este.—¿Acaso quieres provocarme?—ronroneo mientras sus dientes se encajaban sobre mi mandíbula. Un gemido de dolor salió de mis labios, pero fue casi irreconocible debido a que por medio de los auriculares la protagonista también se encontraba gimiendo. Acerco mucho más su cuerpo al mío y sin previo aviso comenzó a frotar su erección sobre la parte baja de mi espalda.—Mira como me tienes.—gimió mientras repasaba el lóbulo de mi oreja con su lengua húmeda. 

Había despertado a la bestia...



「A Oscuras」 ;+k. thDonde viven las historias. Descúbrelo ahora