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YONGUUK POV

Quizá ella no era nada como la imaginaba, quizá era solamente una mujer normal, una con un millón de problemas y un corazón roto. Siempre insistí con la idea de que necesitaba mi ayuda, pero nunca se lo pregunté directamente. En cambio, yo estaba seguro que necesitaba de su ayuda para salir de la oscuridad en la que solía ahogarme, para descubrir cuán brillante podía ser un día de verano, para darme cuenta que no todo en este mundo puede ser manejado por nuestras propias manos, porque no importaba cuánto forzaras las cosas, si no estaban destinadas a ser, nunca lo serían.

Esos latidos que solían llenar mis oídos cada vez que pensaba en ella, estaban desapareciendo lentamente, pero pensé que quizá era lo correcto. Mi mente había sufrido tanto después de aquel año, que quizá por fin se había enderezado y decidido continuar. Quizá era eso lo que se suponía tenía que hacer yo. No más lágrimas, no escaparse más a la falsa belleza de mis fantasías, no quedarse más despierto por días y noches pensando en la manera de dejarla ser sin mí. No más cuadernos llenos con pensamientos sobre ella.

No estaba seguro si estaba bien, pero era esa la palabra que más me gustaba usar. Para cada pequeña pregunta, para cada pequeña acción, estaba bien. Esperaba que lo creyeran, porque quizá de esa manera yo también me lo creería.

Las cosas terminaron cambiando demasiado luego de aquel año también. Me mudé fuera de aquel apartamento que compartía con los chicos, y comencé a vivir en una pequeña habitación rentada, en la que no tenía que escuchar a Junhong o Himchan golpeando a mi puerta para que comiera algo. De todas maneras, los veía seguido en el trabajo. Continuaron practicando y después de unos seis meses pudieron pararse en el ansiado escenario, haciendo que todo el tiempo y esfuerzo valieran la pena.

Incluso Daehyun había encontrado la manera de salir del pozo, así parecía. Volvió a ser esa persona ruidosa y sonriente que observé la primera vez que estuvo en la ciudad; y a veces, se acercaba a mí para hablar, como solíamos hacerlo cuando vivíamos juntos. Todavía era tímido a mi lado, pero de todas formas, era él quien usualmente comenzaba la conversación. Nunca me preguntó por ella, solamente aquel día que volví del hotel y él estaba esperando para saber si la había encontrado; cuando sacudí mi cabeza en negación, lloró un poco y nunca más volvió a hablar sobre ello. Siempre admiré lo rápido que se recuperaba de ese tipo de cosas.

Las cosas habían cambiado, y parecía estar bien. Quizá así era como tenía que ser. Quizá ese era el plan del destino. Quizá así es como funciona. Conocemos a las personas sin siquiera saber si vamos a verlas al día siguiente. ¿Acaso no deberíamos ser valientes y decirles todo lo que está en nuestro corazón cuando todavía tenemos la oportunidad? Quizá esa era la lección que el destino quería que aprendiera, pero no logré comprenderlo a tiempo. Había aprendido otras cosas en cambio, así que suponía que estaba... bien.


N/A: Dentro de una línea de tiempo, Yongguk escribe esto cuando ya pasó un año desde que Alena se fue. Quise remarcar los "quizá" porque los repitió como forma de tratar de convencerse a él mismo y finalmente dejarla ir. Dos capítulos más y se termina ;;;;;;;

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!