Si me tiene lo suficiente loca como para nisiquiera prestarle atención al mundo.

-Tengo una cita con Leon.-

(...)

-Si, si, estuvo bien.- digo indiferente mirando a la ventana.

-Deberiamos hacerlo mas seguido.- dice Leon mientras conduce.

-Seguro.- sonrio un poco.

Cena en un lujoso restaurante, lo mismo de siempre. Hubo un momento extraño cuando puso su mano en mi muslo. Y otro peor cuando nos quedamos sin tema de conversacion y decidimos hablar del clima.

Leon se estaciona frente a mi casa, apaga el auto, recarga su brazo en el volante y gira a verme.

-Me diverti mucho hoy Alexa.- dice con una sonrisa.

-Tambien yo Leon.- le sonrio.

-¿Quieres que te acompañe adentro?.- cuestiona con una ceja alzada.

Ni en un millon de años.

Leon no me cae mal, no tengo en contra de el, pero el hecho de que sea tan lanzado, me fastidia. Y al juzgar por la cita de hoy, tener una relacion con él seria aburrida.

-No, estoy bien, pero gracias.- me acerco a él, dejo un ligero beso en su mejilla.- Nos vemos.- le sonrio, antes de separarnos completamente toma mi menton delicadamente y me obliga a mirarlo.

Esto no podria ser mas incómodo.

-Lex, tu me..me gustas desde hace tiempo y..- unos golpes en el vidrio de su lado nos sobresaltan y nos separamos.

Leon baja el vidrio, Daryl se agacha hasta tener su rostro practicamente adentro del auto.

-¿Se te ofrece algo, amigo?.- dice Leon de mala gana.

-Lex, nena, llevo mucho rato esperandote.-dice Daryl ignorando la presencia del conductor

-Yo.. Si ya voy.- le digo sin mas.

-Muy bien, te espero nena.- me guiña un ojo y gira para volver a mi casa.

Una vez solos, Leon me mira triste y hasta un poco indignado.

-Lo siento Lex, no sabia que tenias novio.- dice apenado.

-No es mi novio.- susurro.- Nos vemos en la comisaria Leon.-

Me asiente un tanto cabizbajo, lo que me hace sentir realmente mal. Bajo del auto, rodeo este, y apenas toco la acera, Leon lo enciende y arranca.

Pobre sujeto.

Camino por mi jardin hasta llegar a mi portico, donde Daryl esta sentado, como cada noche.

-Tardaste mucho ¿Te divertiste con Tigre?.- pregunta divertido.

-Se llama Leon.- rio un poco.- Y si, me diverti.- pongo la llave en el picaporte y abro la puerta.

-Pense que te habia pasado algo mientras no llegabas.- dice cerrando la puerta detras de él.

-Estoy bien, solo fue una pequeña cita.- dejo mi bolso en el sofa.- Crei que no te veria hoy.-

-¿Porque pensaste eso?.-  se quita su chaqueta tambien y la deja en el perchero.

-No lo se, crei que estarias con la rubia hoy, asi que..-  digo en un tono que hasta a mi me hace molestar.

Daryl me mira con una sonrisa en su rostro.

-¿Laura? ¿Porque preferiria estar con ella que contigo?.-

-Supongo que fue ella la que te llamo, saliste volando apenas escuchaste su voz, asi que es sencillo suponerlo.- me encojo de hombros.

-Lex ¿Estas celosa?.- pregunta divertido.

-No, es tu vida, tu sabes lo que haces.- camino a la cocina donde me sirvo un poco de agua y giro encontrandome con Daryl frente a mi.

-Si fue ella la que me llamo, pero no hay nada entre nosotros.-

-¿No hay nada? ¿Asi llama a todo el mundo, a punto de tener un orgasmo?.- pregunto ironica ocacionando que Dixon se hecha a reir.

-¿De que orgasmo me hablas Lex?.- lo miro obvia.- Nena, necesitas limpiar tu mente. Laura estaba jadeante, si, pero de cansancio, no estaba excitada.- rie de nuevo.

-¿Cansada de que?.-

-Tubo problemas en su trabajo.- se encoje de hombros.

-¿Trabaja contigo?.- cuestiono.

-No.- responde nada mas.- Aguarda ¿Saliste con ese tipo para ponerme celoso?.-

-No, en realidad fue un accidente.- me encojo de hombros.- ¿Porque? ¿ Me diras que tu si estas celoso?.- digo riendo.

Daryl se acerca a mi, mi trasero queda casi encima de la mesa, una de sus manos acaricia mi cintura y acerca su rostro al mio.

-De hecho si.- dice cerca de mis labios.- Me puse celoso.-

(***)

-Ah mierda, si.- mis gemidos salen sin control alguno. Me sujeto con mis manos sobre la mesa, mis pechos rebotan por los bruscos movimientos del hombre detras de mi.

Daryl sujeta firmemente mi trasero mientras me penetra aun mas fuertemente.

Ni siquiera se molesto en llevarme a la cama.

Sus manos suben por mi cintura, hasta llegar a mis pechos, pone erguido mi torso de forma que mi espalda choca con su pecho sudoroso, y sigue dentro de mi.

-¿Te gusta nena?.- susurra en mi oido.

-S..si..si.- digo gimiendo.

Mientras una de sus manos juega con mi pecho, la otra baja por mi vientre hasta mi zona intima. Me estremesco por completo cuando la yema de sus dedos masajea lentamente mi clitoris haciendo que un fuerte gemido salga de mi boca. Con sus fuertes penetradas y su mano acariciandome, me siento en el puto paraiso.

Hecho mi cabeza hacia atras, quedando recargada en su hombro cuando esa sensacion tan placentera explota en mi vientre. Suelto un fuerte gemido cuando llego al increible final, gritando su nombre a todo lo que da.

-Espero haya quedado claro.- susurra exitado en mi oido y sigue penetrandome.- Ya eres mia.-


Prohibited. ||  Daryl Dixon ©¡Lee esta historia GRATIS!