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Retos 24 y 46

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Consignas: 24. Con el último objeto que veas o utilices a lo largo del día, inventa una historia. 

46. Utilicemos la fantasía e imaginación. Inventa una historia en la que se mezcle en algún momento un smartphone con un neandertal.


VÓRTICES ESPACIOTEMPORALES

Lo busque por todas partes y no apareció. Estaba segura de haberlo dejado en la mesita de coche, o en la cama, justo al lado de mi almohada, pero no estaba, y tampoco estaba tirado detrás de los muebles mencionados.

—¿Qué estás buscando? —preguntó la chica en el holograma del intercomunicador, siguiendo con la mirada todos mis movimientos.

—Mi Smartphone —informé levantando por enésima vez la almohada.

—Yo no creo que lo encuentres —dijo y dirigí la mirada a su imagen, ella estaba sonriendo burlonamente—. Ayer hubo vórtices espaciotemporales esporádicos.

—¿Qué?, ¡no! —me quejé dejando caer mi trasero en la cama—. ¿Por qué yo no sabía? —pregunté y se rió de mí.

—Porque no te interesa lo que pasa en el mundo, tienes la bandeja de telediarios saturada de archivos sin revisar.

—Deja de revisar mi correo —pedí entrecerrando los ojos y apuntando su sinuosa imagen.

—Anda, corre —dijo y comencé a buscar mis ropas del colegio—. Igual no necesitas esa cosa, es de hace mil años, literalmente, ¿por qué insistes tanto en tenerlo? —preguntó haciendo algunas cosas que yo no alcanzaba a ver, su cámara estaba instaurada en el tocado, igual que la mía, pero ella estaba demasiado cerca como para que yo me enterara de cada movimiento que ella hacía.

—Los nuevos dispositivos no son compatibles con Candy Crush —expliqué terminando de acomodar mi cabello.

—Estás viciada —dijo mi amiga entornando los ojos después de recibir mi sonrisa.

—Te equivocas, soy adicta a esa cosa —informé pensando en que debía comenzar un nuevo ahorro para comprar un nuevo celular, aunque en realidad fuera todo menos nuevo, considerando que hace más de mil años había sido fabricado—. Las cosas antiguas son tan caras —me quejé y mi amiga se rió.

—No compres uno, hay muchísimos juegos que pueden entretenerte —explicó mi amiga y negué con la cabeza haciendo un puchero, no quería un nuevo vicio, me gustaba mi adicción actual.

—Candy Crush es mi precioso —canturreé imitando a sujeto raro de una película de hace diez siglos atrás, que recién habíamos visto en la clase de tecnología prehistórica.

—Te veo en dos segundos —dijo Nani, que ahora estaba de cuerpo completo en la pantalla y caminaba a su trasportador molecular.

—Claro —dije y apagué el trasmisor, debía ahorrar energía ahora que debía comprar otro Smartphone.

Mientras tanto, en una cueva millones de años atrás, un neandertal brincaba y huía cada que el Smartphone sonaba anunciando nuevas vidas para seguir el juego.



Lo último que vi fue mi celular, si, ustedes también es lo último que ven cada noche. Y luego pensé, pues mi celular no es un smartphone, pero casi (en ocho mil pesos, tal vez) así que hice otro reto doble. Espero que les encante mucho, gracias por leer. Besos.  

52 Retos de escritura 2017¡Lee esta historia GRATIS!