CAPÍTULO 42

16.8K 1.4K 203

Sentí un fuerte tirón en mi corazón en el mismo momento que todo a mí alrededor se volvió oscuro

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Sentí un fuerte tirón en mi corazón en el mismo momento que todo a mí alrededor se volvió oscuro. Me costaba respirar, el vacío dentro de mí aumentaba haciéndome entrar en un pánico enorme. Cerré los ojos intentando recomponerme, respiré unas tres veces y volví a abrir los ojos. Me sobresalté al encontrarme con dos esferas azules observándome a muy corta distancia. Tragué saliva y carraspeé intentando restaurarme de la información que acababa de recibir.

¿Mi padre se llamaba Cael? ¿Andrew no era mi padre? Un desgarrador dolor se apoderó de mi corazón al pensar que toda mi vida había sido una farsa. Tapé mi rostro con mis manos aguantando las ganas de llorar debido a la rabia de haber vivido engañada tantos años. Pero a pesar de todo ¿Por qué yo no recordaba nada?

-¿Por qué no me lo dijiste antes? -Pregunté cortante mientras alejaba las manos de mi rostro para poder observarlo directo a los ojos.

-No lo sé, no recuerdo por qué no te lo había dicho antes. -Inquirió mientras me observaba de manera intensa, como si tratara de decirme algo con sus ojos. -No recuerdo mucho, algunos pequeños fragmentos es todo lo que logro recordar. Te recuerdo como Lunn, la hija de Cael.

Casi me atragante en el momento en que pronunció aquella frase "Te recuerdo como Lunn, la hija de Cael" Sacudí mi cabeza intentando sacar aquellos pensamientos horrendos de mi cabeza, no quería creer aquello. No quería sentirme expuesta y engañada. ¿Si Iam sabía todo esto porque no me lo había dicho antes? Había aclarado que no recuerda el motivo de haberme escondido aquella información, aun así no pude evitar sentirme engañada por él.

-¿Qué más sabes? -Inquirí mientras apretaba la mandíbula intentando contener la rabia y la impotencia que corría dentro de mí.

De pronto acercó su mano a la mía y unas pequeñas piezas de rompecabezas pasaban por mi mente formando un recuerdo casi inexistente.

Miré a mi alrededor desorientada. Estaba rodeada de un bosque en cuyo centro se encontraba un gran lago con una cascada bastante temeraria. Sentí un escalofrío recorrer mi espina dorsal al ver a una niña pequeña correr por el borde de la cascada. Reía con absoluta felicidad mientras sus rizos rubios revoloteaban con la brisa, fue tal su imprudencia que perdió el equilibrio al pisar una roca suelta. La niña cayó de la cascada sin poder hacer nada al respecto, su grito desgarrador se mezcló junto con el mío. Corrí intentando acercarme a la pequeña que había desaparecido en las profundidades del sombrío pantano. Pero antes de que yo pudiera hacer algo al respecto observé como una gran masa salía de las aguas verdosas del lago.

Era un muchacho vestido con prendas blancas y refinadas que llevaba a la niña entre sus brazos. Un brillo cegador se formó en todo el lugar haciéndome cerrar los ojos involuntariamente. Al abrirlos nuevamente observé a la niña despertar entre los brazos del muchacho.

-¡Quería esconderme de ti al cruzar el lago y resbalé! -Exclamó la niña con un chillido. -¡Ya no quiero jugar a las escondidas! -Inquirió resignada mientras escondía su rostro en el pecho del muchacho.

DARK SOUL ¡Lee esta historia GRATIS!