《v🌻》

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Día tras día el demonio llegaba con el ángel, al principio era incomodo, al principio el ángel hablaba y hablaba y hablaba y hablaba sin parar, cosa que a cierto punto desesperaba al demonio. El ángel era alegre, no por ser un ángel, si no que era el ángel más alegre que había conocido, incluso más alegre que Phichit. Bueno, tal vez no, o tal vez sí.

Día tras dia Viktor llevaba tres manzanas a Yuri, los días buenos incluso llevaba 4. Sin embargo había algo que jamás variaba y algo que no era parte del contrato. Cada día Viktor le daba una flor del cielo.

Al principio Yuri se sentía incómodo. ¿Por qué le ofrecía una flor? La tomaba por compromiso ya que temía que si negaba la flor, le negarían las manzanas. Pasaba el tiempo y la pareja había regresado a su hogar. ¿Qué tenía esto que ver? Nada realmente, nada más que ahora el querubín y el demonio pasaban sentados en el suelo viendo los mismos programas de televisión que la pareja, se paseaban por la casa mientras ellos estaban afuera e incluso a veces Yuri y Viktor reían tanto que los humanos pensaban escuchar algo, y es que la risa de un ángel suena diferente hacia un humano que hacia otros ángeles o demonios. La risa de un ángel suena como paz y tranquilidad, (siendo también algo que los humanos no tenían. ¿Describir sonidos? Pero así era en el cielo, el sonido de paz y tranquilidad o el sonido del amor. ¡Ah el sonido del amor era hermoso, verdaderamente hermoso!).

Los días pasaron y Yuri ya no veía las flores como algo que tomaba por compromiso, ahora Yuri tomaba las flores sonriente y las esperaba aún más que las propias manzanas. Llegaba temprano para poder pasar más tiempo con Viktor y ambos hablaban y hablaban y hablaban y hablaban sobre la vida, las estrellas, los humanos, los sabores, sobre las almas gemelas más bonitas que ambos habían visto, así como aquellas que hubiesen querido ver juntas. ¿Qué era ese sentimiento que Yuri tenía en su corazón cuando veía sonreír a Viktor?

Y es que aunque un querubín repartía amor, este no sabía nada sobre qué era eso.

-          ¡Te juro que todos los días me da una flor, Phichit! Y no sé qué responderle... Las flores de mi hogar son feas y marchitas. ¿Qué debería darle a cambio? No lo sé...

El malvavisco de chocolate (que era como llamaban los demás ángeles a Phichit) llevó sus manos a su boca mientras veía emocionado a Yuri.

-          ¿No será que está enamorado de ti? – dijo un par de tonos más altos de lo que normalmente hablaba.

-          ¿Qué cosas dices, Phichit? – comentó Yuri avergonzándose – Claro que no, él es un ángel y yo...

-          Eras uno también – comentó Phichit - ¡Te da flores diarias! ¡Le gustas! ¡Le gustas!

Pasaron hablando horas y horas debatiendo sobre esta posibilidad dando siempre el mismo resultado. Si la teoría de Phichit era cierta, Viktor estaba enamorado de Yuri... Y Yuri de Viktor.

-          ¡No estoy enamorado de Viktor! – dijo Yuri - ¿estás loco? ¡No, no, no, no!

-          Yuri, si eso es cierto entonces hay una cosa que te puede regresar al paraíso.

-          ¡No! – dijo Yuri tapándose la cara.

-          Pídele a Viktor que te de un besito.

-          ¡Claro que no! ¡Phichit, cállate!

Phichit rio alegremente, pero no era una alegría normal, no, no, no, esta era una alegría combinada con emoción y esperanza. ¿Por qué? Por qué Phichit extrañaba a su amigo en el cielo, pero sus alas ahora eran grises y no había forma que regresara.

Bueno, a decir verdad, si había una forma.

¿Han escuchado los cuentos de hadas sobre como un beso despierta a la princesa? ¿Sí? Pues, fue un ángel quien le susurró al escritor la idea sobre el beso, ya que para que un demonio pueda limpiar por completo sus alas tenía que pasar dos cosas:

1-      Tenían que ser grises y no haber sido ensuciadas por completo.

2-      Tenía que ser besado por otro ángel.

¿Qué por qué Phichit no había besado a Yuri? ¡Pues porque eran amigos! Que los humanos perdieran la importancia de un beso y ahora se lo pasaban besando a cualquiera no era culpa de los ángeles. Ellos romantizaban el beso, no había nada más bonito que una pareja unida por el destino dándose su primer beso y los besos entre ángeles estaban reservados solo para cuando dos ángeles descubrían un sentimiento especial entre ellos. Claro que no iban a besar a cualquiera solo para regresar al cielo.

Yuri pensó en esto un largo tiempo. Si lo que Phichit le había dicho era cierto, entonces él y Viktor debían besarse para que él pudiera regresar de nuevo al cielo y volver a ser un angelito.

Pero había un problema.

¿Cómo le pediría un beso a Viktor?

¿Cómo le pediría un beso a Viktor?

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Flores del Cielo [Yuri!!! On Ice Fanfic]¡Lee esta historia GRATIS!