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YONGGUK POV

Siempre pensé que no habría compromiso ni anillo que la atara, que si algo podía hacer para que se quedara, era usar las palabras, tantas de esas que escondía en las amarillas hojas del cuaderno que una vez mamá me regaló, esas a las que volvía cuando necesitaba recordarla antes de tenerla. Supuse que le gustaría leer lo que mis manos creaban. Mi corazón se descarriaba cada vez que la imaginaba, levantando su mano, pidiéndome que le dejara ver lo que tenía para ella ese día. Aquel movimiento de pestañas no se detenía, pero era casi imperceptible, hipnotizándome, transportándome a donde nada más que su presencia, importaba. Cuando terminaba, simplemente volvía a dejar el cuaderno en mis manos y seguía leyendo el libro que llevaba con ella en ese momento.

Imaginaba su mente como la oscuridad que reina en el espacio, tan fascinante, compleja, llena de misterios. Su alma, tan libre que ni siquiera teniendo alas y convirtiéndome en ave, podría haber seguido el hilado de sus pensamientos. Pensaba que podía desvelarse incluso más noches seguidas de las que yo lo hacía, pensando en el acontecer de las cosas cotidianas, imaginando universos paralelos. Creí comprender por qué los círculos negros debajo de sus ojos no desaparecían. El ocaso era su momento favorito del día. Supo decirme que le recordaba a mí. Suelo preguntarme por qué, pero no tuve el valor de hacerlo personalmente. Me asustaba, no sus respuestas en sí, pero el contenido de ellas. ¿Qué pasaría si no lograba comprender la complejidad de sus pensamientos? ¿Pensaría ella que era un idiota que no estaba a su nivel? Prefería simplemente sonreírle y dejar que con eso se conformara. Ella tampoco preguntaba mucho más allá de las cosas que yo quería contarle. No es que tuviera demasiadas ocurrencias, pero la mayoría de ellas eran triviales, sin importancia. Sentía que la aburría.

Luego de un tiempo me di cuenta, que era eso lo único que necesitaba para salvarla. Las palabras podrían haber sido la herramienta perfecta para transformarla en la mujer de mi vida, a quien no dejaría caer jamás, a quien le dedicaría todas mis horas. Si le decía claramente lo que sentía y no me mantenía hablándole sobre cosas triviales, si aquellas dos palabras pudieran haber escapado de mis labios...

Se había acabado. Ella y toda la magia de su existencia, esa magia que era real, no estaban más. Era bastante duro de asimilar, pero era eso lo único que me quedaba a partir de aquel momento. Dejarla ir, sabiendo que pude haberla detenido aquella tarde en ese café, al que no creo poder volver jamás. Dejarla ir, esperando que el futuro solamente le traiga felicidad y el amor que siempre se mereció, el que seguía guardando en mi pecho pero que no podía expresar, el mismo amor que ella me tuvo pero no supe distinguir.

El destino había ganado en este terrible juego que nunca quise jugar.


N/A: Antes del final quería publicar los "pensamientos" que pasaban por la cabeza de Yongguk después de la partida de Alena. Van a ser como dos o tres capítulos a partir de ahora. Muchas gracias por leer ¡saludos! :) 

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!