28. Cuatro chicos de los que me enamoré {942 palabras}

Resumen: OS sin resumen

Advertencia: OS narrado en forma de carta

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Esta es una carta para ti. Sí, para ti, Harry. Te puede resultar confuso, pero pronto lo entenderás.

A los cuatro chicos de los que me enamoré;

El primero.

Se hacía llamar Harry, y tenía doce años. Nos sentamos juntos porque la profesora creyó que nuestra clase se portaba muy mal, y desde entonces comenzamos a hablar y a hacernos amigos. Harry era lindo. Simpático. Un poco inocente. Cuando le decía cosas de doble sentido, él se quedaba pensando por un largo periodo de tiempo antes de decir un "no entendí, lo siento, Ni", para luego soltar una risa nerviosa.

Era lo más inocente que conocía. Ese Harry me gustó cuando yo tenía apenas doce años, y por primera vez, sentí atracción hacia un chico. Me sentía extraño, pero para él era normal.

Era normal que nos diéramos besitos debajo de las sábanas cuando nos quedábamos a dormir en la casa del otro. Era normal que intentáramos averiguar los puntos débiles del otro con simples roces en partes íntimas.

Fue lindo. Fue inocente.

Fue todo lo que un niño querría como primer amor.

El segundo.

Este también se llamaba Harry. Acababa de llegar a Irlanda después de dos largos años de estar fuera del país. Regresó teniendo dieciocho años, llamando la atención de todos y siendo popular.

No me tomó mucho en cuenta al principio. Nos mirábamos en los pasillos, a veces pasaba a propósito por la cancha de fútbol para verlo un rato, o yo lo veía quedarse mirando cuando tenía práctica de la orquesta y tenía que tocar mi solo de guitarra. También fue inocente, pero distinto.

Yo era un adolescente, y pronto pasaría a ser un adulto. Todo era distinto. Mis sentimientos, mi cuerpo, mi forma de actuar, todo. Es por eso que no se sintió como mi primer amor.

Pero pronto lo fue. Ese segundo Harry logró captar algo diferente que el primero no pudo.

Besaba de maravilla, como primer punto. Las sesiones de besos en los camerinos, en los armarios del conserje, en la sala de música cuando estaba vacía, y en ese rincón donde íbamos todos los viernes, eran maravillosas, por más que cuando termináramos, no dijéramos ni una palabra. Con solo un beso, miles de problemas venían. Y no nos dábamos cuenta.

Era distinto. Distinto porque ese Harry era mucho más apasionado que el niño al que conocí. Te miraba directo a los ojos, susurraba cosas a tu oído, mordía tu cuello y decía que su nombre salir por tus labios era la cosa más exquisita que había oído jamás.

Y me lo creí. Me lo creí porque fue verdad.

El tercero.

El tercer Harry que conocí no tenía nada de los otros dos. Yo acababa de entrar a mi segundo año de universidad, cuando lo vi atravesar el campus de la otra facultad, la de pintura. Fue como si nos conociéramos de antes, pero no sabíamos como interactuar con el otro.

Ese Harry estaba roto. Y yo le ayudé a salir adelante.

El tercer Harry fue el peor, debo decir. Se negaba a aceptar que yo le gustaba, cuando el que siempre se mostraba reacio a aceptar que le gustaban los hombres, era yo. Él tenía otro punto de vista acerca de la vida y tuve que luchar contra él durante bastante tiempo.

Tiempo que me sirvió para darme cuenta que él no era nada más y nada menos que lo más parecido al primer Harry, solo que dañado, herido, como si le hubiesen atacado por la espalda cuando él confiaba plenamente en ese alguien.

Me dediqué a curar sus heridas. Heridas tanto psicológicas como físicas, heridas que parecían ser hechas para que yo les dedicara su tiempo para que vuelvan a sanar.

Las curé una a una, mientras el tercer Harry se dedicaba a salir adelante.

Y finalmente lo logré.

Logré conocer al cuarto chico del que me enamoré.

Fuiste tú, Harry. Porque en cada una de tus facetas, me demostraste que podías salir adelante, y que nuestro amor era lo suficientemente fuerte como para combatir con los prejuicios de los demás.

Este último Harry, me ayudó a darme cuenta que los otros eran igual de importantes que él, porque lo llevó a ser el que es ahora mismo.

Porque no importa si eres el niño inocente de doce, el curioso de dieciocho, el herido de veinte, o el curado de veinticinco. De todas formas, siendo tal cual como eres, me enamoraste y ahora me tienes aquí, en frente tuyo, sosteniendo tu mano porque te quiero demasiado y nunca te dejaría ir.

Estoy seguro que conoceré a más chicos de los que me enamoraré. Y cada uno tendrá algo diferente, pero igual al anterior, porque en el fondo, sigues siendo tú, Harry.

Siempre serás la persona de quién estoy enamorado, y ni siquiera aunque cambies diez mil veces más, podrás cambiar eso.

Te ama,

Niall.

FIN

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HOASMFMSMD

bueno, se me ocurrió pq sí :v para las que no entendieron;

niall dedicaba esta carta solo a harry, y esos cuatro harrys son solo uno que pasó por muchos cambios durante su vida :D 

yyyy también, si de verdad no lograron entender esto (y es obvio, porque no lo aclaré) es que harry no quería aceptar que era homosexual, ya que, aunque al principio era normal para él, en el segundo harry se dice que pasaron años desde que niall y él no se veían, so, seguramente alguien se enteró y quedó la cagá.

espero que les haya gustado :D

lovvvvvvvvvvvvvvvv <3

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