For every story tagged #WattPride this month, Wattpad will donate $1 to the ILGA
Pen Your Pride

uno

2.7K 112 79

— Annie, vuelvo en la noche —dijo mi madre colgando su bolso del hombro izquierdo—. Pórtate igual de linda como siempre, nena.

— Ni lo pidas, mami —sonreí tiernamente—. Nos vemos en la noche —dije en voz alta cuando cruzo la puerta y la cerró detrás de ella.

Mire por la ventana y espere a que su auto desapareciera de mi vista. Una vez que se fue me dirigí al baño , doble mi short dejándolo más corto y me cambie la blusa holgada por un crop con un escote que no dejaba mucho a la imaginación que había dejado aquí.

Al fin, no aguantaba estar vestida como una maldita monja. Era tan difícil fingir ser algo que ni volviendo a nacer sería. Pero todo sea por no tener problemas con mi mamá.

Subí las escaleras rápidamente y me encerré en mi cuarto, conecte los auriculares a mi celular y puse algo de porno lésbico para relajarme.

Dios mío, no valgo ni una mierda.

Mordí mi labio inferior al ver como dos rubias hacían unas​ magníficas tijeras y gemían a gritos.

Joder, necesito una amiga lesbiana.

Cuando el vídeo terminó, me quite los auriculares y escuché un ruido extraño proveniente del estudio en el que yo estudiaba y mi mamá hacia sus cosas del trabajo. Sin ninguna inseguridad salí de mi cuarto, me acerque hasta ahí y abrí la puerta sin ningún cuidado. Me encontré con un tipo tecleando algo en la computadora. Ni se molestó por mirarme cuando entré.

— ¿Tu quién mierda eres? —pregunte con una ceja alzada.

— Michael, vine a arreglar la computadora de... —paro de hablar cuando me vio— Samantha.

— ¿Y como carajo entraste? —me cruce de brazos y apoye mi peso en una sola pierna.

— Samantha me prestó una llave. Por si cuando viniera no hubiera nadie en casa —explico—. Disculpa, ¿tu quién eres? —preguntó curioso.

— Annie, la hija de Samantha —en cuanto dije eso soltó una fuerte carcajada.

— No me jodas, tu no eres Annie —dijo mirando algo en el monitor con una sonrisa burlona.

— Eh, hasta donde yo sé, sí —dije algo fastidiada.

— Perdón pero la Annie que me describió Sam no se viste así, ni mucho menos diría groserías — se encogió de hombros.

— Pues... Sucede que no soy totalmente yo misma cuando está mi mamá —confesé y chasquee la lengua.

— Oh vaya interesante.

— Quizá —me encogí de hombros—. Y bien Michael... —me acerqué hasta el y me senté sobre el escritorio quedando en diagonal a él, note como miraba sin descaro alguno mi escote y volvía su vista a la computadora— ¿te acuestas con Sam? —pregunte casualmente mirando mis uñas.

— Vaya, si que eres buena actriz cuando está tu madre y eso que aún no te vi —comento y ambos reímos—. No, es una buena amiga, solo eso, tengo novia. Cumpliremos seis meses dentro de poco.

— Que lindo, jamás estuve en una relación seria no me gustan, pero al parecer es lindo quererse y eso —me encogí de hombros.

— Eh, si es lindo —dijo restándole importancia — ¿Como es que no has tenido novio? Eres muy linda, Annie.

¿Linda? Hace bastante no me llamaban así, la mayoría de las veces me decían que tenía buenas tetas o cosas así.

— Soy joven para ponerme en algo serio, si no la paso bien ahora, me arrepentiré cuando sea mayor y ya sea tarde.

— No podrías haberlo dicho mejor —dijo levantando su palma y choque la mía con la de él.

Ahora que lo veía bien, era muy atractivo. Tatuajes, rubio, teñido pero que mierda importa, ojos verdes, piercings. Jo-der. Me encantaba.

— ¿Que edad tienes, Michael? —pregunte curiosa.

— Veintiuno, tu dieciséis, ¿no es así? —asentí con una sonrisa.

— Tu novia debe ser muy linda, eres muy atractivo Michael —comente bajándome de la mesa y caminando alrededor de él pasando mi mano suavemente por sus hombros.

Controlate Anabelle, no te pasa ni la hora.

— Eh, si, Crystal es bastante atractiva para su edad —lo mire con el ceño fruncido—. Tiene treinta y dos.

—Vaya, ¿te gustan mayores?

— En realidad, no. Pero como te dije antes; no aparenta su edad. Ni física ni psicológicamente.

— Genial —fue lo único que dije. Iba a seguir con mi plan para ver si por lo menos lograba que me dé un pico pero él se adelanto a hablar.

— Muy bien, ya terminé —dijo apagando la computadora y parándose.

— Vas a disculparme, mi madre no me dejo dinero...

— Oh, no te preocupes ella ya me pagó.

— Oh... Entonces te acompaño hasta la puerta —dije y él asintió.

Fuimos en silencio hasta la puerta de entrada. El me devolvió las llaves que mi mamá le había prestado. Antes de abrir la puerta me acerque hasta él.

— Espero verte pronto, Michael — me acerque hasta el pegando mis pechos en su torso y dándole un pequeño beso cerca de los labios.

Cuando me alejé de él le sonreí y el hizo lo mismo. Se acercó a mí y con su dedo índice levanto mi barbilla, cerré los ojos por reflejo. Pero jamás llego ningún puto beso.

— Que andes bien, Annie — dijo para luego abrir la puerta e irse.

— Puto —susurre enojada y me dirigí a mi habitación una vez más.









////
muy bien ustedes dígame, ¿la continúo?

-bitch.

insoportable » mgc daddy kink¡Lee esta historia GRATIS!