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YONGGUK POV

Tenía que llegar a ella antes de que el avión se fuera. Dentro de mis planes estaba ir a buscarla al hotel en el que estaba quedando, pero las cosas terminaron sucediendo de aquella manera...

Esperé toda la noche, desesperado por ver aparecer los rayos del sol y tan pronto como se anunciaron en la sala de ensayos, me volví loco. Necesitaba escapar antes de que alguien pudiera detenerme. Los chicos estaban dormidos, pero estaba seguro que Daniel aparecería en cualquier momento, así que no le di más vueltas, tomé mi chaqueta y me fui.

Afuera, el viento frío todavía permanecía, recordándome la espesa lluvia de la noche anterior. Un verano que había comenzado tan brillante estaba a punto de terminar así. A menos que...

Alena, la celestial criatura que llegó a mi vida así como así, estaba haciendo que mi corazón latiera con enorme velocidad, poniendo mi vida en un acantilado; haciéndome esperar que la última vez que la viera, pudiera escucharla decir...Sabía que lo hacía, ahora sí. Sus sentimientos habían estado claros todo ese tiempo, pero me dediqué a creer en sus mentiras. Alena, convirtiéndome en el hombre que enfrentaba todos sus miedos con sólo verla comer, aquella a la que quería ayudar, aquella que quería que me ayude. Alena...tenía miles de palabras en mi cabeza y no tenía idea de cuáles eran las que tenía que decir. A lo mejor estaba esperando que con sólo verme allí, entenderías... ¿No había sido así siempre? Yo sólo mirándote, tú nunca dándote cuenta. Esta vez esperaba que lo hicieras.

Mientras conducía, el día comenzó, sin rastros de la oscuridad en la que me había sumergido. El camino hacia el hotel me estaba tomando demasiado tiempo, lo suficiente como para que perdiera la paciencia, pero aunque mi cuerpo entero temblaba, me mantuve conduciendo, pidiéndole a quien sea que estuviera en los cielos, mirándome, que me ayudara a llegar a ella antes de que todo terminara.

El edificio, que lucía totalmente diferente de como solía hacerlo por las noches, me esperaba con sus puertas gigantes. En la recepción, una joven mujer me preguntaba a quién buscaba.

-Es una mujer extranjera, estaba aquí para realizar una investigación...

Lucía sorprendida, y supongo que un poco asustada también, puesto que mi pecho no dejaba de saltar.

-Creo que sé a quién se refiere Señor, pero un taxi vino por ella hace unos minutos. Se despidió y llevaba una gran valija, así que supuse que su estadía aquí había terminado.

Ysimplemente así, mi pecho no se movía más, porque no había nada dentro, porqueestaba seguro, no habría nada dentro nunca más. 

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!