♡Noche 10#♡

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Un gemido de dolor salió de mis labios al sentir como hacía más presión en mis manos. Paso lentamente su lengua por mi cuello delineando mis clavículas. Su respiración acelerada golpeaba fuertemente mis mejillas calientes.

Nunca llegue a pensar en que alguna vez estaría en esta situación, definitivamente creí que no podía ser mas estúpida pero me equivoque.

Su torso comenzó a moverse sobre mí, haciendo que nuestros cuerpos se tallaran y se unieran aun más.

Sabía que necesitaba alimentarse de mi, pero no pensé que fuera de esta manera. Parecía un juguete.

Aunque no me arrepentía de nada.

Y ese era el problema, prefería mil veces a dejarlo hacer lo que quiera conmigo a que se vaya y mi cerebro lo borre, como si nunca hubiera creado un monstruo y como si nunca hubiera tenido problemas paternales.

Al parecer mi cerebro no pudo soportar todo lo que ocurría a mi alrededor así que creo un escudo, y ese escudo era él.

―Juguemos...―susurro sobre mi oído.―Quiero que juguemos...

Estrello sus labios fríos sobre los míos, paso de llevar sus manos de mis brazos a mi cintura; dejándome libre. Y aun así no quise escapar. Desesperado entre la penumbra de mi cuarto bajo mis pantalones pija meros dejando que el frío jugara entre mis piernas. Por un momento deje de ver su silueta borrosa delante de mí. Gemí al sentir como su saliva delineaba mis muslos y como sus besos casi invisibles caían sobre mi vientre. Lleve mis manos a su cabello blanquecino jugando con aquellos mechones que me hacían cosquillas en el abdomen bajo.

De un momento a otro tomo mis brazos y agresivamente hizo que mi cuerpo quedara sobre el suyo. Con la poca iluminación del lugar pude ver como sus pupilas se encontraban dilatadas y su lengua rojiza jugaba contorneando sus labios; los cuales se hallaban mostrando aquella sonrisa tétrica.

Llevo sus manos otra vez a mi cintura haciendo que nuestros cuerpos volvieran a producir aquella fricción tan placentera para ambos. Gemí mientras sus dedos subían delicadamente hacía una de mis mejillas y sin aviso jalaba mi cara para estrellarla sobre la de él y así poder comenzar a intercambiar saliva. Aquellos labios húmedos saboreaban los míos haciendo que miles de suspiros salieran a flote. Temblé al sentir como su miembro hacía presión sobre mis bragas húmedas, apreté su camisa entre mis dedos mientras su boca iba a mi cuello mordiendo y curando a su paso. Giro sobre mi dejándome nuevamente abajo de él, el calor que soltaba era malditamente agobiante.

Definitivamente quería todo de él.

Sin pensármelo mucho y con el corazón acelerado lleve mis manos al elástico de sus pantalones en un intento de bajarlos, pero me detuve sonrojada al escuchar como su risita encantadora rompía el silencio de la habitación. ¿Que le divertía de esta situación?. ¿Acaso no escuchaba como mi pobre corazón taladraba mi pecho?.

Entre la oscuridad me ayudo desasiéndose de ellos, bufe incomoda ¿Traerá ropa interior?. Aterrada pase mis manos por su pecho cubierto bajándolas lentamente hasta su parte baja. Suspire aliviada al sentir como la yema de mis dedos chocaban con su bóxer.

―Sune...―murmuro, mire sus ojos traslucidos.―Por favor súbete....―llevo sus manos a mi cadera mientras dejaba sus ojos sobre los míos.―Quiero sentirte...

Asentí aturdida por su áspera voz y con movimientos suaves acerque mi pelvis a la suya, ganando así que Tae gruñera levemente. Mis movimientos de pelvis hacían que la habitación se llenara de gemidos y suspiros por parte de ambos. Se sentía enferma mente bien. Tae cerró sus ojos al sentir como profundizaba mas mis movimientos sobre su pene.

―Más...―gimoteo.―Más rápido...―Y así lo hice, lleve mis manos a su camisa la cual se encontraba pegada a su pecho debido al sudor y, mientras enterraba mi cabeza en su cuello comencé acelerar el movimiento ganando así que él gimiera aun más fuerte sobre mi oído. Su respiración entrecortada la cual se encontraba igual a la mía, caía bruscamente sobre parte de mi mandíbula, me sentía extraña, sentía como en mi parte baja recibía calambres y hormigueos cada vez que aceleraba el movimiento y sentía las manos gruesas de Tae delinear mis muslos. Tenía calor, mi zona intima comenzaba ha ponerse pesada y pegajosa.―sune...―gruño mientras abría los ojos y pasaba su nariz por mi cuello.―Creo que...― llevo sus manos a mi cadera haciendo que acelerara los movimientos.― Me voy a...―y sin dejarlo terminar un gemido brutal salió de mis labios al sentir como la presión en mi zona descendía y las piernas comenzaran a dormirse. Mis fluidos cayeron despiadada mente sobre mis bragas y a su vez traspasando estas y depositándose sobre el miembro de Tae. Este gimió al sentir mi orgasmo sobre su pene.―Mm...―un liquido viscoso y blanquecino; aparte del mió, adorno sus boxers y parte de mis bragas húmedas, su semen se mezclo con mis fluidos y el frió comenzó a llegar enredándose entre nuestros cuerpos casi descubiertos.

Llevo sus manos a mi espalda mientras enredaba sus labios con los míos y pasaba su lengua entre mi labio inferior ganando que un suspiro brotara de estos.

―Juguemos otra vez...―ronroneo sobre mis labios maltrarados.






「A Oscuras」 ;+k. thDonde viven las historias. Descúbrelo ahora