Recursos

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Veamos: madera, oro, piedra, comida, experiencia... ah, no; esos son de Age of empires. Perdón. Me equivoqué de juego.

Cuando escribes también necesitas recursos. No son como los de los juegos, porque sirven para darle a tu prosa o verso efectos producto —en muchos casos— de usos especiales o poco comunes del lenguaje. Algunos los conocen como figuras retóricas. Da igual cómo los hayas visto antes, el objetivo es llamar la atención del lector y obtener un texto más expresivo. Más colorido.

Claro, dejé la poesía en el cajón de los disgustos porque la domino tan bien como a la astrofísica. Además, estamos en territorios de la prosa.

Si fuiste observador, habrás notado que en el párrafo anterior usé un par de esos recursos de los cuales he cacareado desde hace rato. Primero tenemos dos metáforas (dejar la poesía en el cajón de los disgustos y estar en territorios de la prosa). Por otro lado, hay un símil que además es irónico (dominar la poesía tan bien como a la astrofísica). Hay mucho más de donde ha venido esto. Pero, los he puesto de ejemplo por aquello de que sigas extraviado y no sepas de qué tratará la recta final de Así que quieres escribir...

Antes de verter mis últimas experiencias, vale la pena hacer dos aclaraciones: Primero, dedicaré una parte a cada recurso literario que sé usar

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Antes de verter mis últimas experiencias, vale la pena hacer dos aclaraciones: Primero, dedicaré una parte a cada recurso literario que sé usar. Segundo —y muy importante— todo con exceso, nada con medida... o sea, modérate.

Como dije antes, los recursos dan colorido a tus narraciones y deberías recurrir a ellos para mantener el interés del lector. Pero con mesura. En mi opinión, los giros en la trama e incluso algunas frases geniales de tus personajes contribuyen más a ese fin. Aunque, el buen uso de unos pocos recursos bien dominados por el autor tampoco es de subestimar. Si no has leído 1984, de George Orwell, te recomiendo que lo hagas cuanto antes. Porque así no sólo sabrás que la guerra es la paz y que la libertad es la esclavitud y que la ignorancia es la fuerza... también aprenderás a evitar que tus textos suenen excesivamente líricos sin dejar de ser interesantes. Mesura, jóvenes, mesura.

El abuso de recursos literarios produciría algo parecido a esto:

El vasto cielo azul, interminable, celestial, retrato del paraíso, se pintó tras la ventana cuando las nubes tropezaron al fin, mientras caía la tarde. El viento daba muerte a la tempestad y el sol cantaba su triunfo con voz dorada.

Con su permiso, mis queridos educandos. Estaré en el baño vomitando un arcoíris.

Así que quieres escribir...¡Lee esta historia GRATIS!