Capítulo 19

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Jane estaba pensando seriamente en independizarse y no sólo porque ahora tenía un empleo fijo sino también por mantener algunas cosas en privado. Allí estaba ella en el salón de casa en frente de sus progenitores. Su madre tenía una sonrisa radiante y su padre no mostraba la misma felicidad que Bárbara pero también estaba contento.

- No nos habías hablado de él. - Habló la rubia.

- No os tengo que contar todo. - Dijo mirando el hermoso paquete de rosas rojas colocado cuidadosamente en la mesa.

- Ray ¿puedes decirle a Inés que venga  para que coloque el ramo en agua? - Le pidió su mujer con su brillante sonrisa

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- Ray ¿puedes decirle a Inés que venga  para que coloque el ramo en agua? - Le pidió su mujer con su brillante sonrisa.

- Ya lo hago yo. - Dijo la joven rápidamente para después coger cuidadosamente las delicadas rosas y llevarlas a la cocina dejando a la pareja detrás. Entró en la inmensa cocina pero allí sólo se encontraba Bill.

- ¿Le puedo ayudar en algo señorita? - Preguntó con formalidad. Raramente el hombre se comportaba con soltura siempre era recto y muy profesional.

- Sí ¿puedes llevar un jarrón bonito con agua a mi habitación? - Pidió la castaña amablemente aún con el ramo en sus brazos.

- Enseguida joven. - Contestó él.

No lo podía creer, la verdad es que Brad estaba comportándose de una manera muy tierna con ella y es algo que una chica siempre agradece. A jane no le importaban los regalos caros sino los que eran detallistas o simbólicos. Al tener el jarrón de cristal en la habitación, colocó las rosas dentro y se quedó observándolas unos segundos.

Bárbara entró en el cuarto con la misma sonrisa de antes y sujetando una pequeña nota. - Creo que se cayó esto. - Dijo llamando la atención de su hija.

Jane al ver la pequeña nota, se la arrebató rápidamente a la rubia con ilusión.

- ¿Qué pone? - Preguntó su madre curiosa, recibiendo una mirada de su hija que decía "Como si no la hubieras leído ya"

- Me invita a cenar el sábado. - Contestó.

- Ese chico te gusta mucho ¿verdad? - Dijo su madre al ver la actitud la joven.

- Más de lo que yo pensaba. - Susurró mirando nuevamente el ramo que le acababa de llegar.

Las gotas de agua caían sobre el cuerpo desnudo de Paul mientras seguía pensando en lo que acababa de pasar. Si le hubieran dicho hace un mes que iba a besar a aquella chica que vio por primera vez en casa de sus padres no se lo hubiera creído pero ahora las cosas eran distintas, se llevaban bien y hasta tenían alguna que otra cosa en común.

No sólo fue aquel corto beso lo que le tenía así, sino la mala suerte de haberlo hecho en aquella situación. Aunque en el fondo se alegraba de comprobar lo que ya sabía: La presencia de Sara ya no le afectaba en nada, es más le era indiferente.

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