Mi mamá se asomó por la puerta de mi cuarto cuando me estaba haciendo una trenza antes de ir al instituto.

- ¿Ya estas lista? –me preguntó-

- Casi, estoy tratando de hacerme una trenza –le contesté mientras mis dedos trenzaban mi largo pelo torpemente-

- Deja –dijo acercándose a mi y agarrándome el pelo- yo te la hago.

- Gracias.

- ¿Y como te la has pasado ayer? Has llegado tarde así que me imagino que bien..

- ¡Mamá! Ya te dije que solo estábamos cuidando a su hermana.

- Y te creo Alisson, solo quería saber si la pasaron bien.

Suspiré.

- Si, la pasamos bien. Me encariñé mucho con la hermana de Kian y creo que ella también conmigo.

- Me alegro, hija. Ayer no estaba con ustedes cuando volvieron ¿no?

- No, solo me acompaño Kian.

- Oh, que amable de su parte acompañarte.

- ¡Mamá! –me quejé de nuevo- se lo que estas haciendo, nunca te tuve que haber presentado a Kian.

- ¡Pero si yo no estoy haciendo nada! Solo digo, que nunca tuviste ningún novio oficial y Kian parece un buen chico.

- No tengo novio porque los chicos son todos unos idiotas ¿Sabes? Me gustaría que Kian te hubiese caído mal así me prohibirías verlo y tendría una excusa para alejarme de él.

Mi madre se rió.

- Ally, no te alejarías de él ni aunque te lo prohibiera.

Iba a protestar pero probablemente tenía razón así que me callé.

- Además ayer vi detrás de la cortina como se inclinaba para darte un —

- ¡Adiós mamá! –exclamé agarrándome la mochila y yéndome apresuradamente a buscar a mis amigos con mi auto-

No quería tener la imagen de mi mamá espiando detrás de la cortina a ver si Kian me besaba o no.

- ¿Pero se besaron o no? –preguntó Anne una vez que les conté lo que había pasado-

- ¡No! Aunque creo que gimió cuando le dije que me iba a volver loca.

- Alisson si tú no te lo quedas estoy muy feliz de hacerlo yo –me dijo Sebastian-

- Tu no te lo puedes quedar, estas con Logan –le contestó Anne-

- Y tu estas con James así que tampoco puedes pedirlo.

Rodeé los ojos.

- Nadie se va a quedar con Kian.

Sebastian alzó los ojos.

- Apa, si no te lo quedas tú no se lo queda nadie ¿no?

Lancé una carcajada antes de cambiar de tema.

Aparqué en el estacionamiento del instituto, y le eché un vistazo a la hora, faltaban veinte minutos para que tuvieramos que entrar a clases.

- Llegamos temprano –dije triunfante-

- Por primera vez en nuestra vida, probablemente –me respondió Anne bajando del auto-

- Ya que llegamos temprano voy a ir al vestuario a dejar mi ropa –nos dijo Sebastian tomando otro camino- nos vemos luego.

Lo saludamos y nos dirigimos hacia los pasillos. Visualicé a Chad en una esquina, este me miró abriendo mucho los ojos, luego se agarró el pelo y se alejó de nosotras corriendo.

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