viii

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Iron Sisters
Part I

  ❝The Petrova are warriors.❞ 

La botella de alcohol comenzaba a vaciarse mientras la hibrida bailaba alrededor del salón, la música sonaba demasiado fuerte, pero eso no le importaba a la sonriente Katherina, se sentía relajada y por primera vez desde que todo se salió de contr...

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La botella de alcohol comenzaba a vaciarse mientras la hibrida bailaba alrededor del salón, la música sonaba demasiado fuerte, pero eso no le importaba a la sonriente Katherina, se sentía relajada y por primera vez desde que todo se salió de control se sentía como ella misma, la despreocupada Petrova. Todo había pasado demasiado rápido que no había podido procesar aun el ser una asesina, una traidora, pues, aunque no la culparan por la muerte de los Shadowhunters caídos en el ataque del demonio ella se sentía así y las pesadillas junto con las voces la atormentaban y la única solución que encontró a sus problemas fue llamar a un viejo conocido para que la acompañara a quitar el estrés.

Christoffer Leblanc aun cuando se negó rotundamente a ser compañero de copas de la hibrida, horas después ambos se encontraban sentados en un bar bebiendo, en una de las tantas conversaciones que tuvieron este le había dicho que eso era consecuencia de los poderes, pues estos no eran naturales en su cuerpo y al ser transferidos tenían su consecuencia, consecuencia que Magnus no había sido capaz de comentar a la castaña. Luego de haber estado unas cuantas horas en aquel bar ambos se fueron al departamento de él, y si, ahí también siguieron con su pequeña fiesta, aunque claro, ella más ebria que él, los ojos del castaño se posaron en la hibrida y sonrió pocas veces lograba ver a la chica tan relajada y sonriente.

La hibrida se sentó junto al brujo y comenzó a reír. —Hace tanto que no me divertía.

—Te has bebido dos botellas de mi ron, Katherina. —hablo el brujo quitándole la botella de sus manos lo que provocó que la chica hiciera un leve puchero con sus labios, se acercó hacia el brujo.

— ¿Qué paso con el divertido Christoffer del que me enamore? —se acercó más a él, tan cerca que la castaña podía sentir la respiración del brujo sobre sus labios.

— Murió. —le dio un leve empujón a Katherine y se levantó, saco el celular de su bolsillo marco el número de la persona que nunca en su vida creyó necesitar ayuda.

[...]

—Me explicas otra vez, ¿cómo es que llegue aquí?

Rodo los ojos. —Cierto... brujo, me llamo porque tú te habías quedado dormida sobre su sofá.

—Oh... ya lo recuerdo. —comenzó a reír.

—Alexander pregunto por ti y no estaba muy contento. — La castaña frunció el ceño-

— ¿Te dijo algo? —pregunto, pero él solo se quedó en silencio— Magnus responde.

— Él ya lo sabe, Katherina.

La respiración se le corto a la hibrida con esas simples palabras, sabía que en algún momento Alec se enteraría de su nueva condición y esperaba que si lo hiciera este fuera por ella y no por otras personas, lo peor no era aquello, lo peor venia cuando era hora de enfrentar a Alexander, pues bien es sabido por la hibrida que este es algo difícil de tratar si está enojado.

Magnus se había ido de la habitación dejando a la hibrida sola, claro que este había sido advertido de mantener su boca cerrada. Si bien aguantar a Izzy sermonearla sobre los riesgos no era suficiente esta tenía que soportar a su hermano, tomo un suspiro y se volvió a acomodar en la cama.

Una luz blanca dio de lleno al rostro de Katherine, estaba en el bosque, miro a todos lados hasta que decidió levantarse y comenzar a moverse entre los árboles, el ruido del agua era lo único que la guiaba, era como si caminara a ciegas por aquel extenso bosque, así hasta poder llegar a las orillas de aquel rio.

Camino hasta este y al fijarse vio como gotas de sangre manchaban el agua, su mano estaba cubierta de sangre al igual que su estómago, lugar donde Valentine había causado la herida que causo su muerte. El aire comenzaba a faltarle, sus piernas flaquearon y la hicieron caer al suelo, para luego aparecer en una bodega, su respiración seguía siendo irregular, sus manos se pusieron en su cuello.

—No luches, Katherina. la respiración de la hibrida comenzaba a faltar, sentía que en cualquier momento moriría Vamos Katherina.

— No.... puedo.

— Eres débil, patética. la voz comenzaba a acercarse y con ella cada vez escuchaba más insultos hacia su persona comenzando con que era una cobarde.

Cerro los ojos y sintió como si fuera a dar su último respiro, pero entonces un círculo de fuego se extendió alrededor de ella, logrando que pudiera respirar de nuevo mientras que aquella persona, sonreía como si hubiese recibido el mero regalo de todos al ver eso.

— Sabía que eras fuerte. Katherine se levantó con algo de dificultad, su piel sentía el calor del fuego para luego pasar a sentir como si las llamas estuvieran debajo de su piel.

Los ojos oscuros de la castaña se posaron en la silueta de una mujer a la que rápidamente reconoció.

— Alessia. susurro y la nombrada sonrió mientras caminaba hacia ella ¿Qué hago aquí?

—Debes aprender a controlarte, Katherina. hablo El poder está comenzando a matarte. Tienes una lucha que ganar, si no aprendes a controlarte morirás.

— No sé de qué hablas.

— Sientes tu cuerpo quemar, las llamas que ves aquí están dentro de ti, apágalas y vencerás.

— Y si no lo hago. la castaña frente a ella comenzó a reír.

— ¿Qué crees que pasara?

— Aprenderé a vivir con ellas. —respondió y camino hacia ella, rápidamente la estrello contra uno de los contenedores Dile algo de mi parte a Valentine, Adela. las manos de Katherine se ciñeron en el cuello de la castaña quien había comenzado a tomar su apariencia original Los Petrova somos guerreros.

Y entonces rompió el cuello de la mujer.

Paralyzed [2] ➳ Alec LightwoodDonde viven las historias. Descúbrelo ahora