Abel y yo jugábamos con mis muñecas en el patio trasero de mi casa.
El tenía a Ken y yo a Barbie,porque el es niño.
Abel tenía 14 años y yo 11 años.El era mi único amigo,el me cuida,me acompaña a la escuela y lo mejor de todo,compartimos el mismo cuerpo.
Abel me dise que no le diga nada a mamá,si no ella no me creera....
Mi mamá vino,y de repente a Abel se le cayó el muñeco de la mano y quedandose quieto,mirando fijamente a mamá.
-Hija,¿Con quién hablas?-preguntó mamá desde arriba ya que yo estaba sentada en el cesped y respondi:
-Emm...solo jugaba y hablaba por las muñecas-dije y tome rápidamente a la pareja de muñecos rubios con una sonrisa.
-Bueno,también venia para decir que la cena ya estará lista-dijo y me extendió su mano para poder ponerme de pie y sacudir mi ropa para pode entrar,no sin antes de tomar mis muñecas.
Sólo deje que mamá se alejara,y así Abel me ayude.Mientras el recogía las cosas me dijó:
-Uff....por poco me descubre-dijó con una risa al último a lo que yo imite.
-Que tonto eres-le dije a Abel y me sonrió sonrojado.
Abel iba detrás de mi,y mamá preguntó desde la cocina:
-Brooke,ven a comer-dijó ella
-¡Solo deja voy a mi habitación y dejo mis cosas,ma!
Así que Abel y yo corrimos hasta mi habitación en la que dormimos y dejamos todo.
-¿Te quedaras aquí,Abel?-pregunté tomando su mano.
-Si,no te preocupes,me quedare para poder limpiar un poquillo,ya sabes lo que aveces hago por ti-dijo con una sonrisa.
-Gracias-y me despedi de el con un beso en la frente,haciendo que Abel se agachara un poco.
[...]
Ya eran las 7:05 pm y yo aún no me dormía por estar charlando con Abel de lo que haría en todo el día de mañana con el,ya que el solo era mi amigo,mi mejor amigo desde muy pequeña.
-Así que¿estarás conmigo en todo el día?¿no tienes clases mañana?-preguntó Abel con una media sonrisa y yo negué y el sonrió.
-No,mañana es sábado y mis papás tienen que ir a su cena de su aniversario
Así es,quiere decir que tendré que quedarme con Abel.No me preocupare porque el es capaz de mover las cosas y meterse en el cuerpo de otra persona,así como el lo hace conmigo,aveces.
-Te quiero mucho,no te dejaré sola,jamás-me dijó Abel bajando del techo ya que el aveces se sentaba ahi,y se acerco a mi y me dio un abrazo acompañado de un beso en mi frente-jamás-susurró.
-Y yo tampoco Abel-y lo abrazé mucho más fuerte.
Nos quedamos así en mi cama y nos quedamos dormidos,abrazados uno al otro.
