35. Al cuidado de Axel {4334 palabras}

Resumen: La verdad, Gemma no sabe qué se le pasó por la cabeza cuando pensó que dejar a su único hijo de dos años junto a su hermano y su novio por una semana, estaría bien

Advertencia: Relatos cortos basados en el resumen, por lo que pasarán rápido. Están desordenados, por lo menos del segundo hacia adelante, ignorando el último

• • •

Narrador omnisciente

El rizado pone un dedo en frente suyo, y lo mueve de una lado al otro, inclinando la cabeza hacia un lado al ver que esa cosita llamada bebé movía sus ojos a donde fuera su dedo índice, como si estuviera hipnotizado. A su lado, su novio tiene una mano en su barbilla, con el ceño fruncido ante la confusión.

"Creo que no es un robot" Susurra Harry, y se acerca a la silla de su sobrino lentamente.

"¿Cómo dijiste que se llamaba?" Cuestiona el rubio, también acercándose. El bebé en frente suyo sigue sus movimientos, sin expresión alguna.

"Axel" Responde el otro "Vamos a ver, ¿Axel? ¿Axeeel?"

"Creo que no se le trata igual que a un perro" Murmura Niall, sin saber si lo que ha dicho es correcto o no.

"Axel, mírame. Sí, muy bien. Espera, ¿si te tiro una pelota la vas a buscar?" Habla para sí mismo Harry, y luego se aleja, sin borrar su mueca de confusión "Axel, ¿uh? Qué nombre más feo. Gemma podría haberle puesto algo mejor, yo qué sé, Leo, es más bonito. Es muy común Axel"

"Seguro el nombre Harry no es común" Replica su novio, a lo que el castaño bufa y se da la vuelta "Ahora bien, ¿me puedes recordar porqué aceptamos cuidar a un bebé cuando tenemos cero experiencia con ellos?"

Harry suspira. Hace más de cinco años está viviendo con su novio, Niall, en la ciudad natal del chico por razones de trabajo, además de que Mullingar resultó ser un lugar tranquilo y bonito al paso de los años, cuando terminó acostumbrándose. Sin embargo, al estar lejos de su familia y del lugar donde se crió, Harry apenas ve a su madre y a su padre, visitándolos cuando ellos están de cumpleaños, o en festividades. Y qué hablar de su hermana, Gemma. Apenas cumplir dieciocho, la muy desgraciada se mudó a Estados Unidos para estudiar en una universidad de allá, dejando a Harry con la única posibilidad de verla una aplicación que hacía videollamadas.

Con Gemma siempre fue muy cercano, y no pudo evitar emocionarse cuando, su preciada hermana, luego de cinco años estudiando en Estados Unidos, volviera y lo visitara, cuando aún vivía con su familia en Inglaterra.

¿La sorpresa? Gemma volvió con novio.

¿La otra sorpresa? Gemma volvió embarazada.

Exacto. Embarazada. La noticia fue tan impactante que sus padres estaban a poco de no perdonarla por compartir la noticia, porque ella había llegado con seis malditos meses y todos creían que ella era la clase de chica que odiaba los bebés. No fue así.

Y ya pasando dos años desde el nacimiento del pequeño Axel, Harry lo ha visto quizá unas cinco veces en toda su vida, por lo que, cuando su hermosa hermanita le dijo que irían a vacacionar a Irlanda, no dudó en aceptar que ella dejara a Axel con ellos porque los padres del niño todavía no tenían su luna de miel.

"Porque quería ver a mi sobrino" Es lo que finalmente contesta, pero los dos saben que no es así.

¿Porqué Harry, un chico que hace llorar a cada bebé que aparece en frente suyo, querría quedarse con su sobrino por una semana? Es decir, verlo es lindo. Axel había salido casi igual a su padre, de cabello negro, ojos cafés y nariz respingona. Y no es muy llorón. Pero una cosa, es verlo, y otra es quedarse con él, alimentarlo, cuidarlo, por una semana completa cuando ni él ni su novio han tenido experiencia con un bebé antes.

Narry One Shots¡Lee esta historia GRATIS!