She

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No es por ser mala, pero al terminar este capítulo van a desear haber leído el especial.

Scott

No puedo esperar a que llegue mi amada, me parece un sueño la sola idea de que ahora podre verla todo los días, sin necesidad de seguirla.

-Demián, muevete tenemos que irnos ya- le grite a Demián quien estaba terminando de desayunar.

-¿Por que? La cafetería no ira a ningún lado-

-Pero no debes llegar tarde-

-No lo haré, después de todo llegare junto con el dueño- se burlo.

-Sólo espero que "el dueño" siga siendo tu jefe- le dije.

-Ya estoy listo- dijo y rápidamente me alcanzó.

El recorrido a la cafetería transcurrió sin contra tiempos, pero yo me encontraba notablemente ansioso.

Cuando llegamos, Molly ya estaba en la puerta esperándonos. Hoy es su segundo día trabajando con nosotros y creo que el que ella trabaje aquí es lo mejor para el futuro de la cafetería,  pues su café es delicioso.

-¿Llevas mucho esperando?- le pregunte mientras abría la puerta.

-No, llegue hace unos momentos- dijo mirando al suelo. Mentía, lo se, pero no soy nadie como para meterme en su vida privada.

-Bien comencemos- dijo Demián una vez que entramos.

Lo primero que hicimos fue limpiar, quería que todo estuviera listo para cuando mi amada llegara, no puedo esperar mas, deseo ir a buscarla.

-Jefe, mis manos delicadas no pueden limpiar- dijo Demián, se que solo se esta haciendo el gracioso para llamar la atención de Molly, pero por favor que no se muestre tan desesperado.

-Oh, supongo que tus manos dejaran de ser delicadas si te quedas sin trabajo- dije.

-¿Manos delicadas? ¿Quien dijo eso?- dijo Demián mientras se ponía a limpiar.

-Se llevan muy bien- me dijo Molly.

-Que te digo, es útil tener un chofer- me burle.

-¿Asi que solo eso soy para ti? ¡Yo pensé que me amabas!- dijo Demián fingiendo indignación. Ante  esto, Molly y yo no pudimos evitar reír, pero fuimos interrumpidos por que alguien abrió la puerta.

Entonces la vi, se veía tan bella, es simplemente hermosa. Después de un saludo y unas sonrisas, la tome de la mano para explicarle lo que haría, amo ver como se sonroja a cada momento.

Primero la presente con Molly, después acordamos que Demián y mi amada limpiarían, mientras que Molly y yo nos encargábamos de la cocina. Que mas quisiera quedarme a su lado, pero no quiero molestarla con el excesivo trabajo de preparar todo, y no le confió a cualquiera (Demián) mi cocina.

Mientras preparábamos los pedidos de los clientes, no pude evitar ver a Demián y a mi amada hablar como si planearan algo, solo se que si es una idea de Demián significa que él tendrá problemas mas tarde.

Mi amada vino a la cocina a entregar  unos platos limpios y entonces, Demián, de la nada la empujo hacia mi, por poco cae de no ser por que logre sostenerla. Nuestros rostros quedaron tan cercas que no pude evitar sonreirle y ella se sonrojo al instante.

Maldito Demián. Sonreí.

Los momentos siguientes, Demián aprovechaba cualquier oportunidad para hacer que mi amada y yo hiciéramos contacto. Y aunque ya había descubierto su plan no dije nada por que si lo hacia dejaría de tener a mi amada tan cercas.

Pero de un momento a otro dejaron su "juego". Esto me decepcionó un poco, pero por lo menos podría ver a mi amada.

De pronto note algo raro, Demián estaba muy, muy, muy cercas de mi amada, sentí una punzada  de celos pero decidí dejarlo pasar, no quería molestar a mi amada.

Pero el maldito de Demián no paraba, se le acercaba demasiado, incluso la abrazo.
Maldito Demián ¿deseas morir?

Quería acercarme, tomar a Demián del hombro ¡y estrellar mi puño en su maldita cara!

Trate de tranquilizarme lo mas que pude, pero no fue suficiente. No lo soporte más y me acerque a ellos. Mis nudillos se veían blancos de tanto apretar mis puños.

-Demián, Rachel ¿pueden acompañarme un momento?- dije tratando de ocultar estas inmensas ganas de decapitar a Demián.

En la oficina no podía despegar la mirada de mi amada, es tan hermosa, solo la quiero para mi.

-¿Y bien? ¿Que tienes que decir?- le pregunte a Demián, quien después de una tonta respuesta lo deje marcharse, me sorprende de lo que es capaz con tal de quedarse a solas con una chica. Aunque a mi no me fue tan mal. Sonreí.

Al hablar con mi amada me di cuenta de que todo esto comenzó por unos celos que en vano trataba de ocultar. Eso solo me hace amarla mas.

No lo soporte mas y la tome entre mis brazos, me acerque a su rostro lentamente hasta entrelazar nuestras respiraciones, la bese. Fue maravilloso volver a sentir sus dulces labios, no quería alejarme de ella, quitó estar asi para siempre. ¡Maldita necesidad de respirar!

Cuando nos separamos no podía apartar mi mirada de ella, mas al verla sonrojada. Pero entonces su mirada se desvío a algo que se encontraba tras de mi, después ella se alejó y se dirigió a la pared que se encontraba a mis espaldas.

-¿Quien es él?- me preguntó señalando una vieja fotografía.

-Es Demian- conteste tratando de disimular la molestia que me causaba dicha pregunta. ¡Maldicion! ¡Debi deshacerme de esa foto!

-Pero ¿quien es él que esta a su lado?- preguntó mi amada y yo sentí una punzada en el pecho.

No soporte mas y salí de ahí.

Demián

Estaba hablando tranquilamente con Molly cuando Scott paso justo a un lado mio maldiciendo, estaba molesto.

Algo no estaba bien.

Corrí hacia la oficina donde se encontraba Rachel. La vi con una foto entre sus manos.

¡Maldicion!

Rachel me miro -¿Quien es él que esta a tu lado?- me dijo señalando la foto. No quería responder, no era agradable, pero si Scott no le dijo tengo que hacerlo yo.

-Sam.... él... murió....- fue lo único que salio de mi boca y al escucharme, Rachel comenzó a llorar.

¿Que les pareció?
No había subido por que estaba muy ocupada.

¿Les gusto que Demián narrara?


No se cuando vuelva a subir capítulo, he estado muy ocupada.

Gracias por leer.
XD

Ni la muerte podra tocarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora