Boda

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SON 9 MESES

Capítulo 8: Boda

Por Janet Gaspar

Si le preguntas a alguien cómo fue la boda de tus padres todos tendrán historias diferentes, desde mi punto de vista —como hermana organizadora de la novia— tuvimos un montón de fallos y llegó un momento que me estresé tanto que casi quería llorar. Pero luego decidí relajarme (con ayuda de un par de tragos) y entonces sí que disfrute en grande.

Fui quien llevó la punta de la víbora de la mar, pero nunca logré que fuéramos recio por más que intenté correr —tu madre dice que las chicas que iban ultimas hacían fuerza para frenarme. También atrapé el ramo (sin demasiado esfuerzo de mi parte), luego tu abuelo me lo quitó e hizo el amago de arrojarlo, fue un momento muy divertido.

Los hombres casi se matan jugando a la víbora de la mar y fue particularmente divertido verlos bailar de alita unos con otros. También cargaron a tu padre con la clásica música fúnebre, le llenaron un pie de betún y se lo dieron a chupar a tu madre quien casi se vomita; lo que pasa es que tu madre odia el betún, pero creo que todos han de haber pensado que le daba asco el pie de tu papá.

De alguna manera logré decir mi brindis sin nada con qué brindar. Te lo dejo aquí aunque creo que algún día cuando seas más grande podrás ver el video de la boda, nosotros aún no lo vemos, pero espero que no salgan todas las tonterías que hicimos (no sé qué estaba pensando cuando baile country con el sombrero vaquero de Gil).

Esta vez no se me quebró la voz, pero tuve que cambiar la parte final porque nadie me pasó una copa. De todas formas dice tu abuela que por ahí los primos de Monterrey brindaron, que bueno, que yo solo escuché aplausos y salí corriendo.

"Propongo un brindis por estos dos jóvenes que el día de hoy unen su vida en matrimonio. Seré sincera, antes que hermana Gabriela siempre fue mi amiga y antes que cuñado Fernando fue mi amigo. Hicimos tonterías juntos, nos estremecimos con un buen concierto, debatimos acerca de un libro apasionante y disfrutamos en mutua compañía una agradable obra de teatro. A los dos los vi reír, a los dos los vi llorar y a los dos los abrace cuando me dijeron con el corazón en la mano que querían amarse hasta que el último día de su vida llegara.

Iniciar un matrimonio no es sencillo, pero lo más difícil es mantener el barco a flote una vez que se ha hecho a la mar. En su travesía habrá tormentas, habrá diluvios, verdaderos huracanes y también hermosos días en calma. Un día miraran por la borda y descubrirán que el mar es azul y que las estrellas brillan anunciando un bello amanecer; en algunas ocasiones tendrán mareos por la corriente y deberán sujetarse el uno al otro para sentirse mejor y cuando el milagro que todos esperamos con amor llegue lo tendrán correteando por la cubierta, rodillas raspadas y sonrisa grande en el rostro.

Navegar un barco no será fácil, en ocasiones uno de ustedes querrá ir a puerto y el otro votara por noches de aventura; cuando ese momento llegué sigan juntos el lucero más brillante, no les será difícil, ambos saben hacer frente a la adversidad y escucharse en los momentos de necesidad.

Todos los presentes estamos aquí siendo participes de su felicidad, una boda es la expresión de amor más grande entre dos personas y es un deleite para nosotros como amigos y familia ser testigos de esa maravilla de la vida.

Por eso, ¡Salud! Y que Dios los bendiga por siempre".

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