Capítulo 4

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Cuando entro en casa lo primero que hago es buscar a mi padre. Estaba claro que no le iba a contar lo que me había pasado con Oliver, pero él me ayudaba a distraerme. Me lo encuentro en el salón, estaba viendo una película, The Amazing Spider-Man. Es una de las aficiones que compartimos, nos encanta ver películas de superhéroes, sobre todo las de Marvel. Me siento a su lado y apoyo mi cabeza en su hombro.

—A buenas horas vienes—me río y le miro. Ahora me tocaba a mi regañarle. —Si hubiera sido yo la que hubiera estado casi un día sin aparecer por casa ya te habrías vuelto loco. Pero en fin, ¿cómo te lo has pasado?

—Me lo he pasado muy bien— me mira y sonríe ampliamente. —Es la primera vez, después de mucho tiempo que me lo he pasado así de bien.

—Me alegro mucho por ti, de verdad. Me gusta verte así de feliz después de lo de mamá.

—Dejemos de hablar de mí y hablemos de ti. ¿Qué hiciste anoche?

Podría haberle dicho que Oliver vino a casa, que me estuvo leyendo hasta que me quedé dormida e incluso la discusión que hemos tenido esta mañana, sin embargo, no le dije nada.

—Nada interesante. Estuve mirando Twitter hasta que me quedé dormida. Y esta mañana he ido a casa de Sarah y hemos hecho Skype con Isaak. Se lo está pasando muy bien en casa de sus abuelos.

Como hoy era Nochebuena, cuando terminamos de ver la película, nos fuimos al centro comercial a comprar los regalos. Una vez allí, quedo con mi padre en separarnos y encontrarnos en media hora para poder comprarle su regalo y que él pueda comprarme el mío. Desde que mi madre se fue y tuve la edad suficiente para comprar regalos por mi cuenta, lo hemos hecho así.

No tenía ni idea de lo que le podía regalar este año, así que doy varias vueltas por diversas tiendas. Finalmente me decido por comprarle la colonia de Hugo Boss. Al salir de la tienda, me encuentro con Sarah y Oliver. Sarah me mira pero Oliver agacha la cabeza. No tenía muchas ganas de hablar con ellos pero aún así les saludo de lejos. Por suerte, mi padre mi padre estaba a dos tiendas de mí, como ya había pasado la media hora me voy con él.

Habíamos comprado regalos para todos así que ya podíamos volver a casa para preparar la cena. Cada año le tocaba a uno dejar su casa para hacer la cena, este año le ha tocado a mi padre. El año pasado tocó en casa de Isaak. Por tanto, vendrán todos a cenar a casa, por todos me refiero a los padres de Sarah, a Sarah y Oliver porque Isaak y sus padres no vendrán hasta dentro de dos días.

[...]

Mientras mi padre prepara la comida, pongo la mesa y recojo un poco la casa. Sobre las ocho ya estaba todo listo, así que subimos a cambiarnos. Me pongo un vestido negro que me llegaba un poco por encima de las rodillas y se ceñía a mi cuerpo marcando mis curvas, junto con unos tacones negros no muy altos, además, me pongo un poco de rímel y me plancho el pelo.

Las ocho y media y ya estaba lista así que bajo a ayudar a mi padre a hacerse el nudo de la corbata. Miramos si faltaba algo por poner y a las nueve en punto suena el timbre. Abre la puerta mi padre y yo me coloco a su lado.

La familia Parker ya estaba aquí. Estaban todos muy guapos, pero yo solo me podía fijar en Oliver. Llevaba puesto un traje negro con una camisa blanca, el cuello abierto y sin corbata. Iba normal, pero es que le quedaba todo muy bien. Como siempre, llevaba el pelo recogido en un pequeño topo. Mientras estaba mirándolo, su madre, Maryse, se acerca y me abraza.

—Allison que grande estás. Has crecido un montón desde la última vez que te vi. ¿Verdad Richard?—Richard asiente. Este, era el padre de Oliver y Sarah, se pasaba todo el año viajando por trabajo y solo venía en navidades y algunos días en verano.

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