Capítulo 28

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- ¿Que haces aquí? - Escuche una voz. Al principio me asuste pensando que era Dylan. Aunque no sabia de quien era esta habitación.
Rápidamente me di la vuelta para ver de quien era la voz proveniente.

El padre de Darren me miraba fijamente, estaba parado en el marco de la puerta.

- Ehh yo. Me perdí. - El señor se quito la mano que tenia en su barbilla y se acerco a mi.

- Esta es la habitación de Dylan. - Por dentro estaba bastante nerviosa. Parecería una entrometida por estar buscando en una casa que no es mía.

- Perdón señor. Yo solo estaba buscando él baño. - Que vergüenza.

- No hay problema. Te entiendo, esta casa es bastante grande. Los pasillos parecen un laberinto. - Asentí.

- Estos son sus hijos. - Le señale la foto. Ya me imaginaba, pero quería confirmar. Me hizo una seña de que me acercara, el tomo la foto.

- Aquí tenían ocho años.
- Miro la foto von nostalgia
Se miraban bastante adorables.

- Se ven felices. - Sonreí al ver la foto.

- Ya te tienes que ir. - Puso la foto en su lugar, abrió la puerta y se fue.

Ya veo. Lo de irse de repente sin ninguna explicación, es genético.

Apagué la luz antes que llegara Dylan y me llevara una gran humillación. Más de las que ya he pasado en toda mi vida.

Cerré la puerta y comencé a caminar a donde me esperaba Darren.

A lo lejos, al principio del pasillo lo vi. Estaba en el mismo lugar pero ahora con unos audífonos.

- ¡Por fin tardaste un siglo! - Se los quito.

- Ni siquiera pude ir.
- Baje las escaleras. Darren corrió y me alcanzo.

- ¿Entonces? ¿En dónde estabas? - Fruncio él ceño.

- Por accidente entre en la habitación de tu hermano.
- Abrió los ojso como platos. Suspire para seguir mi explicación.

- Dime que el no estaba ahí. - Suplico.

- Gracias a Dios. Pero tu papá me encontró viendo una foto. - Se llevó una mano al pecho.

- De la que te salvaste. - Me despeino.

- ¿De que me salve? - Pregunte tratando de alcanzarlo ya que se había adelantado.

- Solo dejalo para tu imaginación. - Salió de la casa. Yo solo me quede ahí con el ceño fruncido.

- Sabes que conduces peor que un ebrio. - Ajuste mi cinturon.

- Aprendí a conducir en un videojuego ¿que esperabas? - Me asuste cada vez más.
- Sky. Yo ya te veo como una mi mejor amiga. Pero no se mucho de ti. Cuentame de tu vida. - Dijo sin apartar la mirada del camino. - Suspire pesadamente. Mi cabeza estaba en blanco. No tenia nada para contar.

- Mi vida es aburrida.
- Hasta que me mude aquí. Bueno, si tuve un cambio drástico. Pero no para bien. Ya casi no duermo. Toda mi mente gira alrededor de esas notas. - Rodó los ojos.

- Solo dime. Sobre tu familia. Tus cosas favoritas. Cuando naciste. Cosas así. Ya se algunas peor no todas. - Me tire en el asiento.

- Okey. Mi nombre es Skyler vivo en el planeta tierra, en un pais.
- Volvió a rodar los ojos.
- Okey señor amargado.
- Volví a comenzar.

- Solo vivo con mi madre como ya sabrás. Vivo en medio de la nada. Soy becada gracias a él hospital en donde trabaja mi madre que pidieron ayuda a tu colegio. No conozco a mi familia, ya que mi madre se mudo cuando nací y ya no los volvimos a ver. Nunca he visto a mi papa. El se fue cuando nací. - Me miro detenidamente.

El Misterioso Caso De: ¡¿Skyher?! ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora