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Epílogo

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25 de diciembre de 1958. Si bien podemos decir que fue una fecha adaptada por la Iglesia católica, este día, al igual que todos los años, se celebraba en muchos lugares del mundo el nacimiento de Jesús de Nazaret. Un alma libre pensadora y de gran conocimiento espiritual que encarnó con y para un único propósito: ofrecer un mensaje que calara en el subconsciente de aquellos seres humanos que estuviesen preparados para recibirlo. Se trataba de unos principios comunes que garantizaba una vida plena y en conciencia a todos los que lo practicasen, además de un desarrollo social adecuado, en paz y sin violencia; por consiguiente, un crecimiento en consonancia a esos fundamentos que asegurase un normal proceso evolutivo en toda la raza humana. Poderes fácticos y religiosos sin escrúpulos y con oscuros intereses, vieron el potencial del mensaje y se encargaron de desvirtuarlo, asumiendo propio un poder que no era suyo, sino del pueblo.

Con estas palabras podría resumirse la historia de aquel extraordinario Ser.

No obstante, ahora iba a ser distinto. Esta vez no cabría manipulación alguna, y si la hubiese no tendría el efecto deseado, porque, coincidencia o no, ese mismo día que Eddie resolvió fusionarse en centro del Ágora la humanidad recibió en su estructura genética una transferencia de información para despertar su desarrollo evolutivo; tal y como Enki lo había programado en los códigos genéticos del ser humano. Tan sólo una mínima parte de la población mundial percibió físicamente este hecho como una especie de vibración corporal. Esto se tradujo en un estado de conciencia diferente: respeto profundo por la existencia, y una sensibilidad especial por todos los seres vivos y por la propia naturaleza. Aunque la gran mayoría de personas no advirtieron de su transformación interna, sin embargo ya disponían de lo esencial; se trataba de un insignificante y oculto código en el ADN a punto de ser desbloqueado. Ahora, únicamente dependía de la naturaleza de cada ser y del tiempo de preparación que precisara éste para poder dar el salto evolutivo que previamente había sido proyectado.

En cuanto al resto del grupo de expedicionarios les había sido transmitida toda la historia de Tiamat. Después regresaron al lugar del aterrizaje. La avanzada tecnología de la nave de la Comandante Izaicha permitió que el Ford Trimotor fuese puesto en marcha y alzado sobre la superficie blanca de la gélida Antártida como si del juguete de un niño se tratara. Acompañándolos en todo momento, se mantuvieron en suspensión a una altura considerable del terreno hasta que la aeronave se elevó por sí misma y logró salir de la zona de peligro.

Izaicha consumó el deseo que tenía desde pequeña. Aquella fue una maravillosa experiencia para ella, que le hizo potenciar aún más su intuición y su ya de por si sensibilidad, aportando estas cualidades a la raza reptiliana autóctona. Desde entonces, mantuvo siempre un vínculo más especial, si cabe, con la raza humana. En ocasiones le gustaba mezclarse entre la población empleando las más inverosímiles formas humanas y en cualquier cultura o clase social; mas continuamente oculta tras los bastidores de la otra "realidad", siendo imposible reconocer su auténtica identidad.

Enlil, reencarnado en Eddie, a pesar de saber que su vida actual tendría que ser sacrificada, se fusionó con su hermanastro Enki para conseguir el objetivo propuesto por éste: tal era, transferir a la humanidad los nuevos códigos que ayudarían a desbloquear el resto de la estructura genética previamente programada. Sin embargo, el amor incondicional de Enki no tenía fronteras. Lo diseñó todo de tal manera que aquella acción desinteresada de Eddie (Enlil) hizo dar, a éste, un gran paso para la ascensión definitiva de su propia alma, ofreciéndole la oportunidad de vivir una nueva vida como ser humano.

En otro orden de cosas, gracias a una tribu que se hallaba muy próxima a la apertura polar sur, en la zona de "El Anillo", y muy lejos de los ojos de la "civilización", el destino ofreció una segunda oportunidad a Allan Parker. Allí encontró su único hogar. Un hombre solitario de ciencias al que una familia le enseñó el verdadero significado de la vida, y que junto a su feliz pareja media docena de descendientes lo atestiguaron. De ningún modo quiso regresar a su país.

EL SECRETO DE TIAMAT¡Lee esta historia GRATIS!