A la deriva
En aquel inhóspito mar de historias cruzadas, la marea y sus sonidos me empujaron a una isla de brillante arena y cómodas palmeras.
Sentí como muchos náufragos al tocar esta playa la tranquilidad y sembré tras alimentarme de su confianza
mis sueños que con su tiempo crecieron sin temor o duda del futuro o del viento.
Aunque con caminos agresivos y poco memorables, la verdad baño con fuerza los pies que aquí caminaron.
Con el tiempo la isla me mostro entre sus tesoros su nombre al cual me aferre en una sola palabra, una irrompible si se forja en un fuego de verdad, palabra tan profunda como quien la expresa ,palabra misteriosa y que una vez dicha jamás dejara de sonar ...amor
