16. ¿Me veo bonito?

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Esta vez, fue Niall quien no dijo nada. Se guardó lo que quería decir, cosas como pídeme que seamos novios, dime que me veo bonito, dime que te gusta lo que llevo o algo que le dijera porque un simple no le servía.

La última vez pasó cuando estaban en el último descanso que tenían en el día. Al estar en el último año, todo resultaba más cansador que de costumbre y Harry quería dejar la escuela, e irse a tomar una siesta por el resto del día. Niall apareció a su lado como si de un ángel se tratase, y besó su mejilla mientras que el otro guardaba cosas en su casillero.

"No te vi en todo el día" Habló el rubio, observándolo darse la vuelta luego de dejar sus libros.

"Yo tampoco" Respondió Harry, haciendo un puchero que resultó tierno. Tomó su mano, dispuesto a guiarlos fuera de ese pasillo, ya que recién habían tocado la campana.

"Mm... Harry" Lo llamó, a lo que el otro no se detuvo, solo esperó a que hablara. Niall dio un tirón en su brazo, deteniéndolo "Harry"

"¿Qué pasa?" Cuestionó el castaño, preocupado. Miró al chico, y nuevamente se dio cuenta de algo.

Ropa nueva, más perfume, un poco más de maquillaje, y sus labios con labial que provocaba que brillaran ante los ojos del rizado. No dudó en inclinarse, atrapando sus labios entre los suyos, queriendo probar el sabor del producto ya que, las pocas veces que Niall usaba algo en los labios, tenían sabores a algo.

"Cereza, ¿no?"

El rubio apretó su agarre en la mano Harry, aun en su mundo. Asintió con la cabeza antes de abrir los ojos y toparse con los suyos.

"¿Te gusto, Harry?"

Esa pregunta tenía una respuesta obvia. Mas bien, Harry sonrió y dejó de lado lo que Niall quería escuchar.

"¿A quién no le vas a gustar, Ni?"

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Niall pareció olvidarse de todo lo que había pasado con Harry, porque en menos de un mes más, los dos ya se encontraban acostados en la misma cama, recién despertados, con la fina sábana cubriendo sus cuerpos.

El trato de No acostarse por ahora había llegado a su fin cuando, la noche anterior, Niall había usado una camisa que mostraba quizás demasiada piel. Brazos, cuello, un poco de sus clavículas. Y Harry... Bueno, él había querido besar el cuello del rubio y terminaron como estaban.

Había sido espléndido. Perfecto. Harry se había preocupado tanto por él la noche anterior, que se olvidó por unas horas de lo que tenía en mente hace más de tres meses.

Se avergüenza en tan solo pensar en lo que hicieron, horas antes. Había lucido tan necesitado al momento en que Harry lo había besado, que ni siquiera se pudo controlar.

Observó como el rizado se quejaba entre sueños y se alejaba de él, despertando. No mucho tiempo después, abrió los ojos y lo observó con una sonrisa.

"Buenos días" Susurró Niall, encantado de poder ver como despertaba el castaño.

El chico se le quedó mirando unos segundos más, hasta que sonrió nuevamente y pasó sus dedos por la mejilla del otro.

"Wow" Soltó, con voz ronca "Te ves hermoso, Niall"

Eso tomó por sorpresa al rubio, haciéndolo sonrojar. Se escondió debajo de las sábanas, dudando en sonreír o no.

"Así es como me gustas, ¿vale?" Prosiguió Harry, acercándose un poco más a él "Me gusta que seas natural. Recién despertado por las mañanas me parece mucho mejor"

Niall frunció el ceño, gruñendo mientras salía de su escondite, subiéndose encima del cuerpo del castaño.

"Idiota" Masculló.

"¿Por qué?" Reclamó Harry, sin entenderlo.

"Me compré ropa, un perfume, maquillaje y de todo para impresionarte y tú dices que te gusto estando desnudo. No sabes cuánto te odio ahora mismo"

"No necesitas impresionarme. Ya me tienes"

Niall ignoró la forma en que le hizo sentir esas palabras.

"Suena como si te estuvieras atando a mí, ¿sabes?"

"Para estar atado a ti debo estar casado contigo, ¿no?"

El rubio puso los ojos en blanco, golpeando el pecho del chico.

"Tampoco es como si me importara estar atado a ti" Continúa, sin borrar su sonrisa "Y aunque ya sabes que no me gustan las cosas como el matrimonio, puedo hacer una excepción contigo"

Esta vez, Niall no duda en enterrar sus uñas en su cuello, mandándole una mirada de advertencia. Esconde su rostro en el cuello del chico al notar calor en sus mejillas, y deja salir una risa.

"Cállate, Harry"

"Es una pena que no hayas llegado virgen al matrimonio, eso sí"

"¡Harry!"

Y no es necesario que diga más.

Harry lo veía bonito y eso era lo que le importaba.

FIN

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Ahre, lamento el final :( una ideita que quería que fuera triste pero bueno, no todo es sad (?

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