16. ¿Me veo bonito? {1454 palabras}

Resumen: Niall y Harry se gustan, de eso no hay duda, sin embargo, todavía no son algo, y lo único que Niall quiere hacer es impresionar a Harry para gustarle un poco más.

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Narrador omnisciente

Empieza cuando Harry menos se lo espera. Habían quedado en una salida con sus amigos, cuando en el preciso momento en que pasa a buscar a Niall, su casi-novio, se da cuenta que hay algo extraño. Huele a perfume, lo puede sentir cuando deja un pequeño beso en sus labios y cuando le besa la frente. Pero no dice nada. Se queda callado, tomándolo de la mano y diciéndole que sus amigos los esperan en el parque.

Poco después, vuelve a notar algo. Esta vez, no ha podido ir a buscar a Niall debido a que tenía que hacer cosas antes, pero al momento de llegar al lugar de encuentro, no puede evitar darse cuenta que el rubio tiene algo distinto. Y es que, cómo no, si Niall casi siempre usa la misma ropa, y justo allí, a afueras del club nocturno al que habían ido a celebrar el cumpleaños número dieciocho del menor de sus amigos, Niall se veía deslumbrante con unos nuevos pantalones ajustados que le hacían un culo de muerte y una remera fina y blanca.

Se veía muy bien.

Pero Harry no dijo nada. Le sonrió y esta vez no besó sus labios, solo su mejilla, ya que todavía no se acostumbraban a demostrar su amor en frente de sus amigos. Fue tonto hacer eso ya que, horas después, un poco pasados de copas, se besaron en frente de sus amigos como si necesitaran del otro y a ninguno de los dos les importó.

Se demoró apenas unos días en aparecer esa señal, nuevamente. Harry estaba en la habitación de Niall, y no resultaba extraño para ninguno porque antes de ser lo que eran, ellos dos se consideraban casi como mejores amigos, y que el rizado visitara a Niall o viceversa no era nada anormal. Así que ahí estaban los dos, Harry mirando algunas cosas en su celular, acostado en la cama del chico, mientras que escuchaba como el otro se movía de lado a lado, haciendo no se qué.

Su relación había sido rara. Fueron mejores amigos desde los quince años, pero cuando Niall cumplió los diecisiete, el cual fue el primer y último cumpleaños donde sus padres le dejaron tener alcohol, Harry y él tuvieron una noche bastante interesante en su habitación. Y desde ese momento partieron una extraña relación de amigos con derechos que detuvieron cuando se dieron cuenta de los sentimientos que tenían por el otro.

E intentaron ser algo.

Todavía intentaban ser algo, porque ninguno de los dos había estado en relaciones antes y no tenían idea de cómo partir.

"Ya terminé" Avisó el rubio, mirándose por última vez en el espejo. Harry enfocó sus ojos en los suyos por unos segundos, bloqueando su celular y dejándolo a un lado.

"Fuiste rápido" Bromeó el otro, porque deberían haber salido hace media hora y ellos seguían allí.

Niall no perdió su tiempo y dio un salto hacia la cama, aterrizando encima de Harry. El chico debajo de él soltó una queja solo para molestar al otro, antes de sentir sus labios sobre los de él.

"Hmm... Harry" Lo llamó el contrario, pasando sus dedos sobre los rizos del otro "Yo... Hm- ¿Me veo bonito?"

El chico frunció el ceño, inspeccionando a Niall. Traía ropa nueva, y estaba un poco maquillado, de eso se da cuenta, aunque es leve lo que lleva. Apenas una sombra en sus ojos. Oh, y cómo olvidarse de ese perfume que últimamente siempre se echaba.

"Sí" Responde el castaño, sin saber qué mas decir "Ahora... ¿Qué te parece si nos encontramos con nuestros amigos que llevan esperando quién sabe cuánto tiempo en el club?"

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