Capítulo 33: El baile

44 2 0


Nike

Octubre. El otoño está en su pleno punto. Las calles están llenas de hojas en el suelo, el clima está templado y cada vez estamos más cerca de acabar nuestro último año como estudiantes de preparatoria.

Muchas cosas han cambiado. Entre ellas están, que ya no tenemos a Kohina comiendo algún pan o cualquier otra cosa mientras nos observa a todos y ya no viene Kyouta con toda su energía a decirnos que salgamos a alguna parte. Ahora solo quedamos cuatro en un grupo que principalmente era de seis. Y eso nos ha desanimado bastante.

No supimos gran cosa de lo que sucedió aquel día en el que Kyouta en compañía del señor Soo Hyun viajaron a Kioto para rescatar a Kohina. Luego de casi una semana, el señor Soo Hyun volvió con un brazo en un inmovilizador y en compañía de un hombre llamado Angelo Vanetti. Por lo que nos contaron, se complicaron las cosas y los descubrieron antes de que pudieran rescatar a Kohina. Su mamá la utilizó como rehén y usó la desesperación de Kyouta por salvarla para engañarlo y así dejarlo desprotegido. Leiko —así se llamaba la madre de Kohina— le disparó pero al mismo tiempo Angelo Vanetti logró dispararle a ella. Kohina pensó que Kyouta estaba muerto, pero gracias a Dios solo fue el impacto lo que lo tumbó.

Después de eso, solo nos dijeron que ellos ya no estaban aquí en Japón y que no regresarían en un largo tiempo, no al menos hasta que descubrieran quien es esa persona más peligrosa que Leiko, Yoshikawa y Kyousuke juntos. Pero nos dejaron una carta de ese par en la que nos decían lo mucho que nos querían y extrañarían. Además, nos recordaron que no olvidásemos la promesa que hicimos.

Angelo Vanetti solo se quedó un rato, pero no olvidamos darles las infinitas gracias por haber ayudado a esos dos.

A pesar de todo esto, no todo lo que ha pasado ha sido malo. Estamos felices de saber que Kyouta y Kohina están juntos y se cuidaran el uno al otro. Geun Suk —al parecer— está en una clase de relación amorosa con el señor Soo Hyun aunque no nos dio muchos detalles. Por lo que nos contó él, Soo Hyun fue el que dio el primer paso en un día en el que Geun Suk se había pasado de copas y... pues... el resto lo dejo a su imaginación. También, una noticia que de seguro le alegrara a Kyouta y Kohina es que Naoki y Chiharu ¡Por fin son pareja! ¡Gracias, amén! Ya se estaban tardando bastante, dios...

Con respecto a Kima y yo, pues... ¿Qué les puedo decir? Casi ni hablamos, exceptuando uno que otro intercambio de monosílabos. Sinceramente, realmente no quiero hablar con él. Me ha dolido mucho lo que dijo esa vez y sé que su personalidad es así pero... aun así me dolió.

Mi alarma sonó y la apagué para empezar a alistarme. Bajé al primer piso con la intención de preparar mi desayuno pero me encontré con una sorpresa enorme.

—Oh, buenos días, hija, ¿cómo amaneciste? —me preguntó mi mamá desde la cocina.

Parpadeé varias veces y me tallé el ojo para ver si no estaba alucinando, pero no, ahí estaban ambos.

—¿Por qué haces esa cara? Baja a desayunar, se te hará tarde. —Dijo papá sentado en el comedor leyendo el periódico.

¿Esto es un sueño? Porque si es así, déjenme decirles que es muy realista. Me pellizqué en el brazo para probar mi teoría. Me dolió así que no es un sueño.

—C-Claro... —caminé hasta ellos y me senté diagonal a papá— ¿Qué hacen aquí? —les pregunté a los dos, totalmente extrañada.

—Pues, queríamos tomarnos un descanso. Siempre estamos trabajando y casi no estamos contigo. —Contestó mamá sonriendo con tristeza. Anduvo hasta a mí, me sirvió el desayuno y luego me besó en la cabeza de forma amorosa.

¡¿Comprometidos?!¡Lee esta historia GRATIS!