Baile [ Parte 2 ]

3.7K 563 41


Caminamos apoyándonos en el otro hasta llegar a su cuarto

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Caminamos apoyándonos en el otro hasta llegar a su cuarto. Él tenía razón, me sentía sumamente cansado. Pese a todo esto, yo sabía que él se encontraba en peores condiciones que yo. Lo senté en una silla, ayudándolo a despojarse de su ropa manchada, me apresuré luego al baño, adonde preparé la tina con agua caliente. A regañadientes entró en ella mientras yo preparaba ropa para que se pusiera al salir. Cuando entré nuevamente, la bañera se estaba volviendo a llenar.

- ¿Pasó algo? – pregunté intrigado

- Tuve que vaciarla, estaba llena de mi sangre.

Cuando me volteó a ver para responderme, mire un líquido negro salir de su boca, me acerqué y extendí mi mano asustado para preguntarle que era. Viktor tomó mi brazo y pasó su mano libre por sus labios. Cuando vio la sustancia negra, rápidamente metió su mano al agua, para luego ponerse de pie y salir de la ducha. Tomó una toalla, envolviéndose con ella mientras me miraba sonriendo pidiéndome silenciosamente que no lo cuestionara. No lo hice.

Se puso la ropa que había preparado y se sentó a la orilla de la cama, me senté atrás de él mientras mis manos trataban de secar su cabello con una toalla.

- Me cuidas mucho, mi Yuri – dijo y yo sabía que estaba sonriendo

- Me tienes preocupado – susurré mientras seguía con mi labor

- No se suponía que vieras eso. Lo lamento.

- Quiero ayudarte – dije – no quiero...

- ¿No quieres?

Dejé la toalla de lado mientras me acercaba más a él apoyando mis labios en su espalda dándole un pequeño beso.

- No quiero que me guardes secretos... Soy solo un humano y eso lo sé pero...

- Oh, Yuri – dijo él dando la vuelta para que quedáramos cara a cara – no eres solo un humano. Eres mi Yuri, mi pequeño cerdito. No te guardo este secreto por que no confié en ti, si no para protegerte.

Viktor notó como mis parpados peleaban por mantenerse abiertos y sonrió, me ayudo a acostarme en la cama mientras él se posicionaba a lado mío, envolviéndonos con la sábana. Me acerqué más a él, Viktor se acostó sobre su espalda, extendiendo un brazo para que yo pudiera utilizarlo de almohada, sin pensarlo dos veces me acosté sobre él cerca de su pecho mientras con mi mano descansaba en su torso. Viktor se apresuró a tomarla y a inclinarse un poco hacia mí para prácticamente abrazarme.

- Duerme bien, mi dulce Yuri – susurró besando mi frente

- Duerme bien, Viktor – dije apenado mientras una sonrisa se dibujaba en mi rostro. Viktor, mi Viktor estaba bien y no podía pedir nada más.

Cuando desperté sentí como alguien acariciaba mi mejilla, abrí los ojos. Viktor estaba apoyado en un brazo mientras me acariciaba con el otro. Una sonrisa estaba dibujada en sus labios. No me resistí, por lo que me acerqué a él para besarlo. Los brazos de Viktor rodearon mi cintura mientras rodaba sobre sí mismo para que yo estuviera sobre él. Sus labios saboreaban con delicadeza los míos mientras sus manos acariciaban mi espalda. Torpemente correspondía sus besos, mis brazos apresados entre nuestros cuerpos. Me alejé de él para verlo a la cara, todo en él era perfecto. Apreciaba su rostro, su cabellera blanca, sus ojos, grandes aguamarinas en las que era tan fácil perderme, su nariz perfectamente formada, sus largas pestañas y esos labios que me incitaban a robarle otro beso.

- Yuri, eres hermoso – dijo como si él también estuviera haciendo lo mismo.

Le sonreí mientras me acerqué a darle otro beso en sus labios, Viktor reía mientras correspondía mis besos. Nuevamente me alejé de él mientras veía la hora. Eran las 10:34 P.M y esa hora normalmente Viktor comía.

- ¿Tienes hambre? – pregunté viéndolo al rostro

- ¿Tú? – respondió con una adorable sonrisa

- Un poco pero ¿y tú? - repetí

- Yo estoy bien – continuó mientras besaba mi mejilla.

- ¿Seguro? A esta hora comes siempre.

- Yuri – dijo un poco más serio – ya bebí demasiada sangre tuya. Debes recuperarte antes, ven vamos.

Extendió su mano hacia mí y yo la tomé, cansado como estaba caminé abrazando su brazo como apoyo hasta el gran comedor. Yuko solía dejar un par de platos servidos y tapados en la mesa para cuando Viktor y yo despertáramos. Haló mi silla para que yo me sentara y luego él tomó asiento a mi lado. Comimos mientras platicábamos animadamente de cualquier tema, de vez en cuando Viktor acariciaba mi mano, yo le respondía con una alegre sonrisa. Terminamos de comer y nos dirigimos a la sala, Viktor se sentó en el sofá y yo me senté a lado de él apoyándome en su brazo.

- ¿Me acompañarás a la fiesta? – preguntó

- No tengo trajes, Viktor – dije y era verdad, solo tenía mi traje de mayordomo humano. Sin embargo tenía un poco de dinero ahorrado, posiblemente con eso podría comprar algo para mí, no me alcanzaba para un traje caro como los que Viktor utilizaba, pero si para algo cómodo.

- Te compraremos algo – comentó besando mi cabeza

- No tengo mucho dinero – y sabía que los lugares a los que Viktor frecuentaba eran alta costura de criaturas.

- Entonces te lo regalaré yo – sonrió

- Ni hablar.

- ¿Por qué?

- Yo puedo costeármelo, solo no algo tan caro como lo que tu compras.

Viktor tomó mi mano llevándola a sus labios mientras buscaba una alternativa que nos dejara felices a ambos.

- Puedes llevar algo mío – dijo por fin

- ¿algo tuyo? No creo, tú eres más alto que yo.

- Haremos un par de arreglos, espera.

Se levantó y en cuestión de un minuto regresó con una cantidad inmensa de ropa en sus brazos. Los puso todos a lado mío, tomó mi mano y me levantó.

- Bien, pruébate este.

Comencé a probarme uno por uno todos los trajes que Viktor me había llevado, todos eran hermosos pero no se veían nada bien en mí, sin embargo estaba seguro que se verían perfectos en él. El último traje era uno negro con detalles que parecían cristales. Me miré en el espejo y me sonrojé, desde la mitad de mi pecho hasta mi brazo era una tela transparente que dejaba casi al descubierto mi piel. Viktor se paró atrás de mí, mirándome en el espejo.

- Falta algo – dijo susurrando

Me quitó los lentes, y con sus dos manos peinó mi cabello hacia atrás. Puso sus manos en mis hombros mientras miraba directamente mi reflejo. Me miré en el espejo y me sorprendí lo por lo diferente que me veía.

- Así que este es tu eros, mi Yuri. – dijo él bajando sus manos a mi cintura y besando mi hombro

- ¿No te molesta que vaya así? – dije haciendo referencia a la tela transparente que mostraba mi piel.

- Claro que si, por que los demás pueden ver lo que es mío. Pero está bien, si a ti te gusta puedes utilizar lo que quieras. Además te ves magnífico.

- Entonces este será – dije emocionado. Amaba la reacción que había causado en Viktor.  

Royal Bloods [ Yuri!! on Ice Fanfic]¡Lee esta historia GRATIS!