Capítulo 2

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Justo en ese momento bajó Sarah, y mentalmente se lo agradecí un montón. Se había vestido con unos vaqueros, un jersey de punto y unas botas marrones. En mi opinión, Sarah era la más guapa de las dos, por no decir que también era la más guapa de clase. Con cualquier cosa que se pusiera le quedaba bien, no le hacía falta ni maquillaje. Sin duda, Oliver era igual de guapo, o más. Cuando Sarah llegó hasta mí se puso en medio de su hermano y yo.

—Oliver, te he dicho un montón de veces que no molestes a mis amigas— Oliver se ríe y me mira.

—Pero si no la estaba molestando, solo estábamos hablando. Además, somos casi familia, ¿verdad Ally?—¿Ally? Hacía mucho tiempo que no me llamaba así. Él era uno de los pocos que todavía me llamaba Allison.

Por otro lado, podría haberle dicho a Sarah la verdad, que esto me estaba resultando un poco incómodo. Sin saber por qué, no le dije nada, me gustaba este pequeño giro que había tomado mi relación con Oliver.

—Sí, solo estábamos hablando. No te preocupes—sonrío y la miro. —Bueno, nos vamos ya, ¿o qué?

—Sí, venga vamos— me coge del brazo y prácticamente me saca arrastras de su casa.

Sé que a Sarah no le gusta que estemos mucho tiempo con su hermano, aunque muchas veces hemos salido los cuatro juntos. Ella siempre le recrimina que le quita a sus amigos, que ya tiene la edad de buscarse unos nuevos. Esto claramente Sarah no me lo ha dicho, la escuché decírselo a Oliver una vez, fue sin querer. Por suerte no me vio. Mientras salimos de su casa, de alguna manera, puedo notar que Oliver sigue en la puerta, observándome.

Subimos al coche y nos dirigimos al centro comercial, una vez allí compramos las entradas de cine. Habíamos decidido ver una película de miedo. Lo cierto era que no me gustan nada este tipo de películas, pero Sarah me suplicó tanto que no podía negarme. Mientras se hacía la hora para entrar, fuimos a Victoria's Secret y me compré un par de sujetadores de encaje: uno de color morado y el otro de color negro. Después de un rato dando vueltas, por fin era ya la hora de entrar en el cine. Sarah pagó las palomitas y yo las bebidas. Nos sentamos, pongo el móvil en vibración y empieza la película.

—Siempre hacen lo mismo en todas las películas, preguntan: ¿Hay alguien ahí? Es obvio que sí, para qué preguntan si luego los van a matar igualmente— le digo a Sarah y ella me mira con mala cara.

—Ally, cállate. Intento prestar atención— parece molesta, pero en verdad sé que le hace gracia mi comentario.

—Es que de verdad no entiendo que hacemos aquí, después nos tocará dormir juntas porque tendremos demasiado miedo para dormir solas.

Sarah y yo, desde que somos pequeñas, cuando vemos una película de miedo, a la hora de dormir, siempre hemos dormido juntas. Es como un tipo de tradición. Y es que luego de ver la película tenemos miedo y no somos capaces de dormir solas y antes de que me toque dormir con mi padre o a ella con su hermano pues preferimos dormir juntas.

—Si no quieres verla cierra los ojos—me sonríe irónicamente.

—Já, muy graciosa señorita Parker.

Media hora después me empieza a vibrar el móvil, le quito el brillo para no molestar a nadie y lo miro. Tenía un mensaje de un número que no tenía guardado, y ni siquiera me salía la foto de perfil para poder mirar quién era. En el mensaje ponía: "Hey, espero que no estés demasiado distraída pensando en mí. Sería una pena que no prestaras atención a la película por mi culpa." No tenía ni idea de quién podía ser, así que decidí no darle más importancia puesto que se podía tratar de una broma de mal gusto. Me terminé la Coca-Cola, y al rato me entraron ganas de ir al baño.

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