Especial: Stressed out

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-Ya viste, es el chico que tuvo el accidente- susurró.

-Dicen que arruino su vida, aunque lo que si arruino fue su popularidad-

-A mi me parece lindo- dije.

-Solo a ti- se burlaron y se fueron.

Mire mi comida, ellas ni siquiera se molestaron en esperarme. Pero que mas podría esperar de un par que sólo estudia para conseguir maridos con dinero.

Unos gritos me hicieron girar hacia él.

-¡¡¿¿Crees tener idea de lo que estoy pasando??!! ¡¡¿¿Te crees que soy idiota??!!- grito él furioso.

-Yo... lo siento- dijo su amigo, se veía muy arrepentido.

Pero él, no dijo nada mas, solo se alejo lo mas rápido que le permitía la silla de ruedas. Dejando la cafetería en completo silenció.

No lo pensé mas, deje mi comida a un lado y salí a buscarlo. No tarde mucho en encontrarlo. Se había quedado en medio del pasillo, mirando hacia él techo.

-¿Necesitas ayuda?- le dije.

-¡¡Largate!!- me grito, al inicio me asuste, pero para esto estaba estudiado.

-Te llevaré a tomar aire fresco-

-¡¡Dije que te larges!!-

Lo ignore y comencé a empujar la silla, él protesto, pero después de unos minutos se quedo en silencio.

Lo lleve a una parte del jardín que me gustaba mucho. Nos quedamos en silencio observando el paisaje.

-¿Cual es tu nombre?- me preguntó.

-Rosemary- conteste sonriendo.

...


-Deberías intentarlo- le dije.

-No puedo, tu lo escuchaste, estoy condenado a esta silla de ruedas- su voz se quebró.

-¡No! ¡Yo te ayudaré! Y si fracasas me mantendré a tu lado- dije y él sonrió.

-¿Puedo preguntarte algo?- asentí -¿Por que comenzaste a ayudarme?-

-Por que me necesitabas- Sonreí.

...


-No seas tonta ¡Todos los hombres son iguales!- dijo mi madre con una botella en sus manos.

-Que mi padre te haya dejado, no significa que todos hagan lo mismo- le dije.

-Así que no recuerdas que todo fue tu culpa ¡Si tu no hubieras nacido, él no se habría ido!-

-¡¡No es mi culpa que te metas con hombres casados!!- le grite y segundos después ella rompió su botella en mi brazo, haciéndolo sangrar.

-¡No seas malagradecida!- me gritaba mientras me golpeaba.


Ni la muerte podra tocarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora