Métodos para bohemios

67 16 42

Hay muchas formas de organizar las historias, bohemio.

Mi método —lejos de ser un éxito de ventas en Timbuctú o perfecto— está ideado para facilitar una labor que suele dejar a muchos noveles con una página en blanco adherida a sus frentes por semanas o hasta meses. Claro, si eres capaz de escribir una novela sin ayuda, te felicito. De verdad. Estoy siendo más sincero que nunca. Lo juro por el Chapulín Colorado. Yo no soy capaz; pero eso no significa que tú no puedas. En fin, tengas o no esa capacidad, nunca está de más conocer lo que otros escritores hacen y, ¿por qué no?, probarlo alguna vez... a ver si nos gusta.

Hace varios meses participé en el spin-off de la archiconocida Sándwich de dragón, obra e idea original de mi buen amigo MarcSpenctish

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Hace varios meses participé en el spin-off de la archiconocida Sándwich de dragón, obra e idea original de mi buen amigo MarcSpenctish. Fue un reto por tratarse de un género que no escribo. Pero —por increíble que suene— esa vez doblé mi método y me lo guardé en.... un calcetín. ¿Lo ves? Hay ocasiones en las que ni siquiera yo sigo mi método. Puedes ver el resultado de esta aventura en el capítulo titulado Compras cinéticas. De paso, te enganchas con la historia. Pienso que es una iniciativa que merece mucho más reconocimiento.

Bien, basta de divagar. ¡Fuera, impulso de idiotez! Ahora voy al rescate, como el tipo hipermusculoso arrojabombas que no soy.

Si has sido observador, ya notaste que vamos de lo general a lo específico.

Hay novelas que no se organizan en capítulos, como Rescate en el tiempo de Michael Crichton, o no los llevan enumerados ni titulados, como Cien años de Soledad. También se da el caso de que la novela sigue una continuidad y la interrumpe en algún momento para narrar acontecimientos que suceden paralelos a la historia principal; dos ejemplos: El cazatormentas, de Chris Ridell o los cuatro libros de la Saga del Círculo, de Ted Dekker. Sin embargo, todos ellos tienen algo en común: lo que ocurre te lleva a un destino lógico e inevitable (desde el punto de vista de la historia, claro está).

La manera más fácil de arruinar tu novela... ejem... quiero decir, de armar un capítulo o parte de ella, es comenzar con un resumen de lo que quieras contar. Eso es todo. Aunque no todo es tan bonito como lo pinto. Aparte de que hay un montón de burradas a evitar —la próxima entrega te digo cuales— necesitas tomar otra vez tu mapa de argumento y elegir qué acontecimiento (o acontecimientos) creas que puedes narrar en una porción. Poco importa si es de 1500 a 3000 palabras (para Wattpad) o menos de 20 hojas carta a interlineado simple (presentación física). Imagínalos y haz tu resumen con ellos en algún soporte que te permita borrar lo que no quieras: Un procesador de texto o un bloque de notas ayudan mucho. Incluso, en este mismo punto podrías darte cuenta si el hecho elegido necesita más de un capítulo.

En este momento no necesitas preocuparte aun de la ortografía o del cosismo o del abuso de la normalidad o de la economía verbal (aquello de "menos es más"). Todavía no empiezas a narrar. Ya falta poco, lo juro por vida del Chápiro. Pero, antes de lanzarte a la piscina, ponte al menos el traje de baño y fíjate si tiene agua o no hay tiburones dentro... es decir, procura tener al menos una pista de lo que quieras contar en cada parte de tu novela. Los resúmenes te interesan si no eres un virtuoso o tienes una mente cuadriculada, como la mía.

¿Qué incluir en tu resumen? ¡Uf! ¡Qué no! Puedes hacer sólo un recuento muy breve de lo que quieras contar... ahora, si nos ponemos metódicos, también te interesará anotar el número del capítulo o darle nombre o tener una lista de personajes que aparecerán en él o lo que consideres necesario. ¿Debes hacer esto para toooodos los capítulos de tu novela? Yo diría que de preferencia; pero tú sabes. ¿Tienes que hacer toooodos los resúmenes antes de ponerte a escribir? Igualmente, de preferencia; pero también puedes hacer el resumen del capítulo y luego escribir, aunque eso se lo dejo a quienes ya tienen muy clara sus historia o más experiencia.

Ahora, si crear tus propios resúmenes te da flojera, paja, hueva o como gustes llamarla... tengo una ficha que podría servirte. No tienes que ocupar todos los apartados.

https://drive.google.com/open?id=0B1x90pFHWbDsMUlfR3U5NkRiV1U

Avísame si el link no funciona.

**NOTA: Si el enlace no se puede copiar y pegar, selecciónalo y arrástralo a la barra de direcciones de tu navegador**

Para terminar, te advierto que es muy posible que en tu resumen incluyas alguna idea o personaje o acontecimiento y a final de cuentas optes por no usarlos hasta otro capítulo o dejarlos de lado definitivamente. Descuida. Eso es normal. Es más, puedes llegar a la conclusión de que tal vez ciertos acontecimientos quedan mejor si los pones en orden distinto o hasta puedes pensar que la novela gana mucho si mueves el X capítulo antes o después del Y. Si te sucede, vas por buen camino. Esta etapa del mapa del pirata Barbacoa es precisamente para eso.

Y ahora, los deberes:

Si no has hecho los de las entregas anteriores, ya tardaste. Empieza de una vez. Por otro lado, si ya los terminaste, intenta hacer el resumen del primer capítulo de tu novela. Contáctame por mensaje privado si necesitas ayuda o quieres una opinión devastadora o te gustaría saber si tu kung-fu es mediocre.

En la próxima entrega, nos adentraremos en la ruta del Burro Primaveral. Hasta entonces.

 Hasta entonces

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Así que quieres escribir...¡Lee esta historia GRATIS!