Capitulo 13 (Final)

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—Hola.

—Camila, no quiero hablar contigo.— estaba por cerrar la puerta pero una mano logró pararla, estaba cabizbaja; cuando logró alzar la cabeza Lauren vio aquellos ojos tan apagados que decidió escucharla.

—Escúchame, por favor.— rogó arrodillándose en el mojado suelo, lo hizo sin importar que perdiera su dignidad, Lauren lo valía todo.

La más alta quería lanzarse a sus brazos y levantarla, que ella no tenía la necesidad de estar de rodillas por nadie, y menos por aquella mujer que jamás se dio a respetar a pesar de siempre decir lo feminista que era.

Lauren toda su vida había odiado a las mujeres que se dejaban golpear o gritar por sus maridos, y poco a poco, sin darse cuenta, se convirtió en una.

Estaba arrepentida.

—Lauren, no soy muy buena demostrando mis sentimientos, pero estoy aquí, arrodillada frente a ti para que veas que hablo enserio. Muchos años traté de negarme lo que era, siempre quise pensar que era una buena persona a pesar de las circunstancias, pero no. Te lastimé, no sólo física sino también psicológicamente, tú me amabas y yo me aprovechaba de eso para que me perdonarás. Debiste dejarme, Lauren, debiste de haber dicho que no saldrías conmigo, debiste haberme botado en cuanto te pegué, no debiste seguir conmigo, tú eres una buena persona que estaba siendo envenenada por mi. Soy una persona vil y horrenda, pero te amo, por favor, Lauren, ámame también.— sus lágrimas no se hicieron esperar cuando dijo la última frase. Quería levantarse de donde estaba y saber que todo estaría bien.

—Camila, yo te amo, pero esto es algo tóxico, me lastimaste y a pesar de todo siempre te quise porque veía más allá de tus malos momentos. Yo creo que necesitas ayuda profesional.— Camila negó rápidamente y sonrío.

—Desde aquella vez que te fuiste decidí ir a terapia, estuve encerrada 4 meses en una habitación blanca, estuve un mes en una casa para recuperación, ahora sólo tengo que ir a cita dos veces por semana y tomar medicamentos.— Lauren la abrazó, sabía que quizás no era lo correcto, pero lo hizo; estaba orgullosa de la mujer que amaba.

—No debiste hacer eso por mí.— susurró Lauren.

—No lo hice por ti, bueno, en parte. Lo hice para estar bien conmigo misma y poder estar bien con los demás.— pasó una mano acariciando la suave mejilla de Lauren quien cerró los ojos para disfrutar del dulce tacto de Camila.
—Nunca voy a olvidarte.

La ojiverde frunció el ceño ante esas palabras, ¿qué significado tenían?

Camila dio un paso atrás y sonrío, no eran las sonrisas de meses anteriores, era la primera sonrisa que vio, dulce y honesta.

—¿Qué quieres decir?— Preguntó temiendo la respuesta, ¿era acaso una despedida?

—Que me voy.— esas tres palabras formando esa oración fueron suficientes para romper su corazón.

—¿Qué?— sin quererlo una lagrima rodó sobre su mejilla, Camila se encargó de limpiarla en cuanto la vio salir. Acercó su rostro besando el lagrimal.

—No llores, Lo.

—¡¿por qué te vas?!— Lauren le gritó molesta.

—Porque dependes de una persona inestable. Me iré porque quiero que salgas con otras personas, que vivas experiencias con alguien más, y si después de todo me sigues queriendo a mi, regresaré.— dio por terminado el discurso sellando sus labios. Lauren quería controlar el beso, quería ir rápido, Camila paró su ritmo, ella necesitaba que esto durara en su memoria hasta el próximo beso, y ninguna sabía hasta cuándo sería. Sin embargo, el aire se acabó, Lauren quería continuarlo pero Camila decidió pararlo. Era lo mejor para ambas.

Te amo, Lauren.— esas tres palabras en esa oración fueron suficientes para reparar su corazón. Camila tenía razón, no debía depender de ella, pero maldita sea, ella era su vida.

Te amo, Camila.

Camila le dio un beso en la comisura de los labios dando la vuelta, caminando bajo la lluvia, de camino contrario a su casa a paso lento.

Iba en medio de la calle, desapareciendo por la oscuridad que provocaba la lluvia.

Y si, allí iba el amor de su vida.

Camila se paró unas cuadras adelante, y cuando Lauren se había metido a casa sacó una fotografía de sus jeans rotos.

Era ella. En aquel muelle donde se conocieron. Lo recordaba, había dicho un chiste malo y Lauren rió sin parar, justo en ese momento el flash sonó.

Acercó la foto a sus labios dándole un beso.

Allí se quedaba el amor de su vida.

Este era el final que merecían, pero cambié el epílogo por uno feliz para que no anden jodiendo.

Subo el epílogo hoy...

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