❝ Doce cada uno.❞


Cuando llego a mi piso, no hay nadie, lo cual momentáneamente es mejor porque no quiero decirle a Malcolm que recree la tortura de su mejor amigo. Entro directamente a mi habitación y llaveo la puerta. Suspiro pesadamente y deslizo mi espalda por ella hasta quedar sentada en el piso. Me despojo de la parte superior de mi traje quedando en ropa interior de la cintura para arriba.

«Reza para que tus amigos no paguen por lo que hiciste» Dice mi voz de la razón.

¿Y ahora apareces? —Digo en voz alta. Niego con la cabeza y me levanto del piso, me despojo de todas mis vestiduras y entro directo a la ducha. Una vez dentro la parte que mas me cuesta limpiar son mis manos, llenas de espesa tinta roja. Cuando estoy limpia salgo del baño envuelta en una toalla. Me seco y me visto, y simplemente me quedo en mi habitación hasta la hora de la cena.

Hora de cenar. —Dice Devon y golpea dos veces la puerta. Me levanto de forma pesada, arrastrando los pies, desbloqueo la puerta y salgo, cerrándola de nuevo atrás de mí.

¿Qué fue lo interesante que has hecho en tu exhibición, querido? —Le pregunto mientras enlazo mi brazo con el de él y camino hacia comedor.

El show de siempre. —Contesta casi orgulloso.

Por supuesto. —Le respondo con una sonrisa burlona, el ríe también.

Una vez todos en la mesa, comenzamos a cenar.

Bien, ¿Qué tal sus demostraciones? —Pregunta Malcolm.

Devon y yo intercambiamos miradas.

Comienza tú. —Le digo— Debe de haber sido una demostración muy especial para esperar casi cuarenta minutos.

Malcolm lo mira ahora— El show de siempre. —Contesta Devon con facilidad, pero sé que está mintiendo. Evita los ojos de Malcolm y de Danna. Incluso los míos.

— ¿Qué usaste? —Pregunta Danna. Devon levanta la vista para mirarla.

Un hacha. Tinta roja. Un muñeco. Un soplete. —Miro sus uñas. La marca de la tinta las bordean, igual a las mías.

Frunzo el ceño.

¿Tinta roja? —Pregunta Danna.

¿Un soplete? —Pregunta Lily.

Malcolm levanta las cejas, una pequeña sonrisa baila en la comisura de sus labios, pero su pequeña sonrisa no toca sus ojos.

Nightmares ➽ Finnick Odair. [#1]¡Lee esta historia GRATIS!