For every story tagged #WattPride this month, Wattpad will donate $1 to the ILGA
Pen Your Pride

Donde moran los ángeles. Parte III

417 136 56

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

−Ella dijo que había alguien que me importaba y que parecía no estar a mi alcance, ¿recuerdas? – yo asentí. Sus hermosos ojos, que habían adquirido el mismo matiz plateado de sus alas −Hablaba de ti −mi cuerpo se relajó de pronto y sonreí −Jamás hubo nadie antes de ti Alise, ni lo habrá después te lo aseguro.− su voz era sincera, firme, cautivadora y me había robado el aliento con cada palabra.

−Eres perfecto y te consta...−musité.

Él atrajo mi rostro un poco más hacia el suyo y me miró con ojos profundos y llameantes, ardientes de anhelo y de deseo.

−¿En verdad me ves de esa forma?–asentí, confusa por su pregunta y atontada porque su cercanía me estaba quemando. −Yo siempre creí que tú lo eras. Aún cuando me llevabas la contraria.

Sonreí.

−Gracias...-acaricié su rostro, pasando el dorso de mi mano por su mejilla. Sus altos pómulos pálidos, estaban ligeramente ensombrecidos por sus largas pestañas. –Y para responder a tu primera pregunta te diré que, más allá de lo que tú o yo seamos, de nuestros orígenes y dones, aun cuando todo lo que está sobre este u otro mundo este hecho para cambiar y se transformarse, lo que siento por ti jamás se modificará, más siempre permanecerá inalterable, porque sinceramente Daniel, no creo que en ningún universo pueda existir alguien capaz de amar de la manera y con la intensidad con la que yo te estoy amando ahora.

−Alise...−susurró con los labios demasiado próximos a los míos, mientras mis ojos se cerraban a la espera de un beso, que sellara mis palabras.

−¿Qué? −dije con apenas un hilo de voz.

−Mira hacia arriba...

‹‹¿Qué?›› Pestañé confusa un par de veces, mientras él elevaba mi rostro suavemente hacia el cielo.

Primero oí un sonido similar a cientos de aleteos y luego, una a una, comenzaron a aparecer luces plateadas en el firmamento.

−¿Son estrellas?− pregunté contrariada y él negó.

−Son ángeles. La vigilia de noche, es mejor desde las alturas. Desde ahí, cuidamos a los nuestros, como desde ahora y para siempre yo prometo cuidarte a ti.

Y en ese instante, en medio del bosque rodeado de míticas criaturas, bajo un cielo poblado de ángeles, me besó como si fuésemos los únicos seres vivos en el universo. 


¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Místicas Criaturas. El Refugio ~En Físico PRÓXIMAMENTE~¡Lee esta historia GRATIS!