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-Vas a meterte en problemas si sigues aquí.

Ambos nos encontrábamos en mi habitación, Daehyun sentado en la cama mirando por el ventanal, respirando apaciblemente. Sus ojos se encontraban teñidos de un rojo intenso por el llanto.

-¿A quién le importa si me meto en problemas?

-A ti, a ti debería importarte. Después de todo, tú luchaste por esto. No puedes dejarte vencer por una estúpida razón.

-Tú no eres una estúpida razón.

¿Cómo debía responder a aquello? Aunque no me lo hubiera dicho, sabía que detrás de su regreso a la ciudad habían estado mis palabras, aquella conversación que sostuvimos en la playa luego de reconciliarnos.

-A veces, pienso en cómo sería si los dos huyéramos muy lejos en donde nadie pudiera encontrarnos, viviríamos juntos compartiendo nuestras vidas...parece tan perfecto en mi mente.

En otro momento hubiera pensado que se trataba de otra de sus ideas descabelladas, las que le gustaba compartir conmigo en caso de que algún día acordara con él, pero ahora no había sonrisa en su rostro y así supe que hablaba en serio.

Despegó sus ojos de la ventana y los dirigió al suelo, al mismo tiempo que apretaba sus manos en puños. "Amar duele" me dijo alguien una vez, y a Daehyun le dolía. Quería con todas mis fuerzas encontrar una manera de ayudar pero ¿cómo ser la causa de la enfermedad y la cura al mismo tiempo?

-Deberías irte. Necesito despertar temprano mañana.

-No me voy a ir hasta que me digas lo que has estado haciendo este tiempo con ese hombre.

-Nada importante en realidad, es alguien que conocí hace un tiempo y había algunos asuntos que teníamos que resolver.

-¿Por qué siento que me estás mintiendo? ¿Te parezco tan fácil de engañar?

-No es eso, yo...

-Lo amas ¿cierto? ¿Por qué?

-No lo sé, Daehyun.

-¿Y qué hay de mí? ¿Me amas?

-Tampoco lo sé, nada está claro dentro de mi cabeza.

-¡Tienes que saberlo! ¡Tiene que haber algo que te diga que hagas lo que has estado haciendo todo este tiempo!

-Yo... ¡yo simplemente no lo sé! En el momento en que lo vi a punto de golpearte, sentí que necesitaba detenerlo y la única manera de hacerlo era dándole lo que quería. Si hablaba con él y me quedaba a su lado por un tiempo, se mantendría calmado y no te molestaría.

-Y luego de eso ¿qué sucedió?

-Nos vimos un par de veces y hablamos...Yongguk tiene esta idea de que si se esfuerza lo suficiente va a lograr que lo ame...eso fue lo que me dijo aquella noche. No estoy segura a qué se refiere.

Trataba de mantener la calma pero luego me acordaba de su cara y me daba cuenta que de alguna manera esa "idea" suya se había vuelto realidad. Y todo por mi culpa, por ser esa persona débil. Si fuera alguien más fuerte mentalmente, podría controlar mis emociones fácilmente y no caería en estúpidos juegos de frases sentimentales, pero así era yo, una ilusa que se dejaba llevar por lo que le hacía sentir su corazón, que no podía ser racional ni por un momento y lloraba ante la más mínima situación que se saliera de su control.

-¿Estás segura?

Por supuesto que no. Son todas mentiras.

-Daehyun, yo...

-Y hoy ¿qué hicieron hoy? ¿También se vieron?

Hoy, aquel beso sucedió.

-Sí.

-¿Y de qué hablaron? ¿Te contó de lo maravillosas que van a ser nuestras vidas dentro de poco? ¿Te dijo acerca de lo mucho que le gusta mi voz? Siempre me lo dice.

Sus manos habían vuelto a ser puños y el tono irónico de su voz no era tan violento debido a las lágrimas que iban rodando por sus mejillas en ese momento. Yo también comencé a llorar, incapaz de sostener mis propios engaños.

Se levantó y comenzó a dar vueltas dentro de la habitación, sosteniendo su cabeza entre sus manos.

-Tiene razón, yo soy el extraño en esta historia. Me rehusaba a creerle, pero después de verte así, todo está claro.

Lo sentía tanto.

-Dae...

-No quiero escucharte. No tengo qué, si sólo vas a seguir mintiendo.

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!