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Su voz no se escuchó más pero yo todavía mantenía el teléfono en la misma posición. La llamada de Daehyun me había tomado por sorpresa, y no podía evitar seguir pensando en todo aquello que me dijo antes de colgar. Otra llamada suya se mostró en la pantalla.

-Estoy aquí afuera.

La línea helada que recorría mi espalda, me impedía moverme.

-Alena...

Pero bastó la mención de mi nombre casi en forma de ruego para decidirme a tomar una chaqueta y salir velozmente del edificio. En medio de la oscuridad de la noche, observé su espalda, vestía de negro, de los pies a la cabeza. Me acerqué por detrás, cuidadosamente, pero antes de que pudiera estar lo suficientemente cerca, se dio vuelta y me tomó en brazos. Mi cuerpo apretado contra el suyo, siendo apenas posible respirar, comenzó lentamente a sentir los temblores provenientes de la persona que me aprisionaba acaloradamente.

-¿Qué sucede?

Intentaba ser ese sostén para él, pero con qué cara lo haría si había estados ocultándome de mis verdaderos sentimientos todo este tiempo. Sería yo la misma persona que lo destruiría y a todos sus puros sentimientos hacia mí.

-Debes detener esto.

Me dijo, antes de remover su torso de su antigua posición y posar sus labios en los míos, haciéndome sentir el sabor salado de sus lágrimas.

 Había personas como aquella, que te lo daban luz sin importarles quedarse ellos en la negruzca oscuridad; personas que te ofrecían sonrisas aun cuando al mismo tiempo corrían lágrimas por sus rostros; personas a las que no les importaba recibir amor siempre y cuando les sea posible hacerles saber a los demás que son amados. Daehyun era esa persona en mi vida.

Cuando nos despegamos de aquel beso cargado de tristeza, nos miramos esperando que el otro pudiera descubrir lo que nuestros corazones querían decir.

"Lo siento Daehyun, es demasiado tarde...Aun cuando me preocupe por ti y sienta que eres alguien indispensable, mis sentimientos siempre fueron los mismos y el negarlos era una inútil manera de mentirme a mí misma. Han pasado tantas cosas en este último tiempo y de aluna manera siento que he encontrado mi lugar en este mundo...pero no es al lado tuyo."

Fue después de aquel beso que pude saber que se trataba de dos sentimientos muy diferentes entre sí. Él era aquel al que quería proteger de todo lo malo de este mundo y de alguna manera devolverle esas sonrisas que me regaló en mis peores momentos, era ese niño que hacía berrinches pero al mismo tiempo era ese hombre que desbordaba pasión. Sin embargo, las ganas de mantener mi cuerpo pegado al suyo terminaban apagándose con el paso del tiempo, pero la ligereza que sentía cuando tomaba la mano de Yongguk, y los nervios que me provocaba cuando lo miraba directo a los ojos, lograban perseguirme todas las noches. Era su compañía la que atesoraba y la que no me cansaba de esperar, era quien guardaba todos aquellos secretos que me empeñaba en descubrir, la mirada intensa que me quitaba la respiración. Terminé descubriendo que los quería a ambos en mi vida, pero sólo a uno de ellos como dueño de mi vida.

La feroz honestidad de mi corazón no sólo estaba a punto de destrozar a aquel muchacho en frente mí, sino que también lograba dejarme en pedazos a mí. Por fin, después de haberme escondido, la verdad se me develaba. Me sentía asustada, completamente atemorizada por lo que vendría después de aquello.

Daehyun todavía se encontraba agarrando mis brazos con ambas manos, no permitiéndome moverme, su rostro lleno de confusión.

Pasados unos minutos, nuestros cuerpos se despegaron por completo y lo vi secando sus lágrimas con la manga de su chaqueta. Ya no parecía estar enojado, como lo había escuchado por el teléfono, pero todavía mantenía ese dolor que pude sentir más intensamente después de besarnos. 

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!