Mis sentimientos. Un descubrimiento.

1.2K 171 92





Yuri Plisetsky rodaba de un extremo al otro de su cama abrazando una almohada, de vez en cuando ocultaba su rostro sonrojado mientras mordía su labio inferior, y es que ahora tenía un gran motivo para actuar de esa manera.

¡Había besado a Otabek! No una sino ¡Dos veces!

Enterró su rostro en la almohada.

Realmente había pasado.

Oh por los dioses que si había pasado!

Enterró su rostro en la almohada nuevamente mientras revivía aquel suceso.

¿Qué habrá pensado Otabek?

Realmente no lo sabía y es que después de darse cuenta de lo que estaba pasando, Yuri no hizo más que correr desesperadamente a su cabaña, su abuelo le cuestionó el porqué de su raudo entrar, a lo que él mintió aludiendo de que había hecho una carrera con Otabek. En entro a su cuarto lanzándose a su cama para que, después de tanto pensar se quedase dormido. Se despidió de su abuelo aludiendo que pronto lo iría a visitar.

Ambos habían comprado boletos juntos en el tren, para su suerte ni bien llegaron Yuri quedó dormido.

Al llegar a San Petersburgo se despidieron con simple monosílabos. Yuri al llegar a su apartamento se sentó en su cama mientras Misha; la cual al parecer había entrado por la ventana, ronroneaba sobándose en sus piernas. Se bañó y cambió para luego meterse en su cama. A la mañana siguiente ahora diez a.m despertaba con aquel suceso rondando su mente. Miro la casaca del kazajo en una silla, se levantó para tomarla y luego volver a tirarse a su cama abrazando aquella prenda.

Olía a Otabek, igual esa noche anterior.

Ahora enterró su rostro en aquella prenda aspirando el aroma y regresando al momento justo en que Otabek lo beso.

Arg! No podía seguir así!

¿Qué era una chica pensando en su crush?

El que fuese un omega no influía, no señores, para Yuri Plisetsky eso no tendría nada que ver. Miro la casaca por un largo rato, para luego de chistar acurrucarse en esta y lentamente caer dormido con un solo protagonista en sus sueños.



**


Unos golpes insistentes en su puerta lograron despertarlo de su tan agradable siesta, giro sobre si mismo esperando que quien sea que este jodiendo se cansara de tocar y se largase de una buena vez.

Lamentablemente aquel ser parecía no querer alejarse de la puerta del rubio.


Por la vigésima vez que llamaron, Yuri se levantó completamente molesto dispuesto a descargar su remolino de sentimientos con el pobre alma que estuviese afuera.


Sin siquiera molestarse en ver quien era, abrió la puerta de golpe tomando aire, oh que iba lamentar despertarlo.


─Yuri...─


Mierda.


Cerró la puerta con la misma rapidez que la abrió.


~A.G.A.P.E~An angel gets an empty promise #PremiosKatsudon2017Read this story for FREE!