CAPITULO 32

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Jooheon olfateó el aire, luego se rió.

-¿Así que pequeño, el olor de tu pareja te tiene caliente y agitado?.

Jungkook se puso rojo como tomate su cara ardía, pero sonrió y asintió.

-Todo el tiempo- contestó.

-Regresa tu mirada hacia mí, tonto- Jimin le ladró al otro lobo.

Jooheon se echó a reír.

-Y tú no te quedas atrás-  Jooheon pasó la mano por el vientre de Jimin  -Tu pene está tan rígido como una varilla. El levantamiento de pesas nunca hizo eso por mí-  se rió de nuevo, mientras Jimin quitó su mano y le gruño.

-No son las pesas. Estoy pensando en Jungkook montando mi pene en este banco.

Jimin gimió cuando Jooheon añadió otros diez kilos a la barra

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Jimin gimió cuando Jooheon añadió otros diez kilos a la barra.

-Bueno, si puedes mantener el pene duro y levantar pesas, al mismo tiempo, vas a estar bien en la jaula- Jooheon le guiñó el ojo a Jungkook.

Jungkook agachó la cabeza, sonriendo, sabiendo que su sola presencia encendía a Jimin.

Le hizo sentir tan bien por dentro que por un momento había olvidado por qué estaba allí.

-Quiero que toda la atención de Jimin esté en su rival, no en su compañero-  ladró Nam Joon -Ya basta de pesas. Entra en la jaula.

Jimin se levantó y se acercó a Jungkook

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Jimin se levantó y se acercó a Jungkook. Se agachó, agarró por los brazos a Jungkook, y lo levantó para un lujurioso beso. Le dio un zape leve en su cabeza y con un duro golpe en su pompa, le dio a este la toalla, soltándolo, se acercó a la jaula.

Jungkook se estremeció, sus cadenas de plata tintineaban, y se hundió de nuevo en la silla con un suspiro.

Jooheon se echó a reír y siguió a Jimin a la puerta, pasaron por debajo, y los dos lobos se enfrentaron.

Jungkook se acurrucó en la silla de nuevo para ver, sabía que cuando terminara, tendría que unirse a ellos en la jaula. Llevó la toalla a su cara e inhaló el aroma de Jimin.

A pesar de lo que los otros pensaban, Jungkook sabía que iba a hacer todo lo que pudiera para ayudar a Jimin a ganar.

Incluso si salía herido por hacerlo.

En el momento en que sonó la campanada final, los dos hombres estaban ensangrentados.

Jooheon no le había dado un respiro a Jimin, manteniéndose sobre él, presionando fuertemente con cada movimiento y golpe, cada puñetazo, cada patada.

Fuera de la jaula eran amigos, pero en la jaula todo eso se iba lejos y eran competidores. El brillo feroz en sus ojos y la forma en que se movían le dijo mucho a Jungkook.

Él sabía que Jimin tenía razón. No habría manera de que pudiera enfrentarse a un lobo en una pelea.

Ellos eran demasiado fuertes, demasiado crueles. Todo lo que él no era aún o nunca podría ser.

Había observado cómo cada hombre había propinado patadas y puñetazos, y cómo luchaban en la jaula. Ninguno de los dos cambió, eso vendría después, y Jungkook tendría que guiar a Jimin a través de eso.

-¿Quién va a guiar a Jooheon?- se voltio y le preguntó a Hoseok.

Por un momento, el rostro del entrenador se puso triste y se encogió de hombros.

-Yo lo haré.

-¿Él puede oírte?. Pensé que sólo entre compañeros podían escucharse el uno al otro.

Hoseok miró al enorme hombre lobo de cabeza roja.

-A veces los entrenadores también pueden hacer esa conexión.

La punta de su bota raspaba por el suelo de cemento, y luego la dejó quieta.

Nam Joon no dijo nada, y Jungkook no estaba seguro de si el hombre incluso había escuchado. Tenía la sensación de que había algo más entre Hoseok y Jooheon, más que solo entrenador y lobo, esclavo y amo.

No dijo más, pero se limitó a asentir y se voltio a ver la pelea.

Respirando con dificultad, sudando como si hubiera estado en un baño de vapor, los dos hombres salieron de la jaula y tomaron las botellas de agua que cada entrenador les entregó.

Jimin tomo de la suya, la garganta trabajaba mientras bebía, y derramó el resto sobre su cabeza, sacudiéndose como un perro. Las gotas de agua mezcladas con el sudor salieron volando.

Jooheon bebió, con Hoseok junto a él secándole el sudor de su cuerpo con una toalla

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Jooheon bebió, con Hoseok junto a él secándole el sudor de su cuerpo con una toalla.

-Ash, no tan fuerte.

El lobo le devolvió la botella, sin hablar.

El lobo le devolvió la botella, sin hablar

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Peleando Por Ti (Jikook)¡Lee esta historia GRATIS!