Capítulo 2

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PERMÍTEME ENCONTRARTE.


Es medianoche. Tengo el mobile en la mano y he hecho la misma búsqueda que hace unas horas en la oficina.

He escrito su nombre en varias redes sociales pero no aparece.

Cómo es que una persona puede desaparecer en plena era digital. Antes era muy fácil porque no había tanta tecnología. Yo llegué a usar ICQ y MSN. Si, fui de esa generación.

Como olvidar que ahí fue donde tuvimos el primer contacto la primera vez que nos separamos.

No sé porque quiero saber de su vida, pero es que  su recuerdo se quedó enterrado entre lo más profundo de mi cabeza; Taylor vive ahí. Nunca se ha ido. Pero soy tan necio que a veces me empeño en seguir recordando su imagen porque tengo miedo de que un día este se borre por completo.

Nunca nada me ha dado miedo pero perder su recuerdo es algo que me aterra, que me paraliza. Es ese miedo el que me hace regresar a 1999 cuando estoy sobre la almohada, imaginando todo lo que pudo ser, pero que ya nunca será porque no sé puede volver el tiempo atrás y de nada sirve que piense en el HUBIERA porque tuve algunas opciones en aquel entonces y me dio miedo agotarlas.

Vuelvo a despertar, justo a las tres de la mañana, y me aferro nuevamente a la idea de que tengo que encontrar a Taylor.

Debería contratar a un investigador privado aunque pienso que eso ya está pasado de moda. Solo existían en las películas y en las series de tv. Nunca supe de alguien que hubiera contratado un servicio tan fantasioso como ese pero es la única forma en que podría encontrarla.

Me he obsesionado tanto con Taylor porque siento que hay un capítulo inconcluso que debo cerrar para poder avanzar porque me porté como un patán, fui egoísta, fui cobarde, lastimé a una buena persona, alguien que me tenía cierto cariño, y es por ello que mi castigo fue haberme quedado atrapado en 1999.

"1999".

Jamás podré regresar.

Estoy en pleno 2016 y sigo atormentado por una persona de mi pasado. Voy a casarme, voy a avanzar, si, pero primero debo ponerle fin a esa historia. Quiero decirle todo lo que en su momento no pude. Porque las palabras que debí haberle dicho aquella última noche están atoradas en mi boca, y si no se lo digo, voy a ahogarme, y no con mi propia saliva, sino con mi llanto, con mi coraje por ser cobarde.

En mi escritorio tengo papel y pluma. Solo espero que Rayna no despierte en cuanto prenda la luz.

Escribirle una carta sería como rendirle tributo a todas las personas que hace algunos años lo hicimos. No sé porque se  perdió esa costumbre tan romántica como esa.

Un correo electrónico o un mensaje jamás reemplazarán el poder del papel y tu puño y letra. Nada como eso.

Taylor:

No espero que me perdones. Quizá ya ni me recuerdes. Después de esa última noche, no volvimos a vernos. Hice todo lo posible por desaparecer de tu vida.

Permíteme encontrarte.

Quiero decirte todo lo que no pude en 1999.

¿Aceptas?

INSEPARABLES - 1999-Where stories live. Discover now