Cuentas claras y chocolate espeso

173 25 48


¡Ay, las abuelitas! ¡Cómo podríamos olvidar su clarividencia! ¿Cuántas veces te dejaron con esta cara?

Pero, no usé un refrán como título para discutir sobre esas encantadoras viejecitas; porque hasta mi suegra es un monstruo adorable —muy— de vez en cuando

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Pero, no usé un refrán como título para discutir sobre esas encantadoras viejecitas; porque hasta mi suegra es un monstruo adorable —muy— de vez en cuando. En lugar de eso, les presentaré el tema de hoy: la claridad en los textos narrativos.

Eso de ser académico a la hora de las explicaciones como que no se me da. Nunca logro que nadie me entienda si no expongo el rollo a mi manera. Por eso diré que la claridad, en general, aparentemente no tiene chiste: Sólo hay debes redactar de forma que sean entendibles tus ideas. ¿Sólo eso? Pues sí. No importa si escribes cuentos o novelas o tu tesis o artículos, carecerán de valor si son incomprensibles. ¿Y cuál es el reto entonces? El reto consiste en adquirir buena ortografía y puntuación, sin mencionar la organización lógica del texto. Por desgracia, soy incapaz de ayudarte con eso.

No insinúo que seas un zopenco (¿O sí?). Tampoco quiero que te desilusiones; no has perdido el tiempo de todos modos con este librajo. Si estuviéramos en la película de Karate kid, esta sería la escena en la cual Daniel-san reclama al señor Miyagi por tenerlo de esclavo. Yo no fui tan cruel contigo —lástima—. Pero si te ordené leer, mejorar tu ortografía y puntuación, además de advertirte sobre el cosismo y el abuso de la normalidad fue porque, a final de cuentas, necesitas todo ese equipaje para iniciar el trayecto a la aventura... o ciencia ficción o novela erótica o el género que quieras menos Rayita. Además, debería ser un viaje que termines en la tumba. Permíteme divagar otro poco antes de explicarte por qué.

Si no me equivoco, te revelé que soy incapaz de ayudarte a lograr la claridad en tus textos. Antes de que actúes como Churuya-san cuando la decepcionan (pone cara triste y dice "Nyoron"), hay una razón para negarme a tu pedido. Necesitas práctica. Punto. Este recorrido debes hacerlo por tu cuenta... aunque andaré cerca en caso de que necesites algo que no sea dinero. Si lees al menos una hora diaria y escribes como mínimo un párrafo, poco importa si no es de tu historia, tendrás una mejoría considerable para cuando menos lo esperes. En un mundo ideal, seguirías este consejo hasta que tu salud o la huesuda ya no te lo permitan. Por eso decía que el viaje del escritor tendría que acabar en la tumba. Pero, si consideramos la existencia de realidades alternas, probablemente sea ésta donde preferiste rendirte o lo harás más tarde.

Antes de planear la trama de tu historia,  desarrollar personajes o hablar de clichés me parece vital que comprendas esto de la claridad

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Antes de planear la trama de tu historia, desarrollar personajes o hablar de clichés me parece vital que comprendas esto de la claridad.

No sirve de nada tener ortografía y puntuación impecables si tus lectores van a tener tu libro o el monitor a un lado y el diccionario o la Wikipedia por el otro. Las mejores palabras para narrar son las conocidas por la mayoría mientras que las más exóticas, las domingueras, mejor es reservarlas para cuando no haya opción. Ahora no tengo espacio para un ejemplo de mi argumento, sin embargo, puedo recomendarte buscar en Google La fiesta ajena, que es un cuento de la escritora argentina Liliana Heker o La luz es como el agua, de Gabriel García Márquez. Te apuesto mi nendoroid de Hatsune Miku a que ninguno se parece a esto:

"No use hieráticos, herméticos o errabundos gongorismos que puedan jibarizar las más enaltecidas ideas."


Konichi wa! Hatsune Miku desu!

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Konichi wa! Hatsune Miku desu!

Así que quieres escribir...¡Lee esta historia GRATIS!