Confesiones. Parte I

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Subimos "guiados" por el comandante, que de inmediato se retiró a hablar con el lacayo, a quien ordenó conducirnos directo al palacio

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Subimos "guiados" por el comandante, que de inmediato se retiró a hablar con el lacayo, a quien ordenó conducirnos directo al palacio.

Luego lo vi alejarse y reunirse con su esposa, para marchar en otro carruaje.

No podía creer que mi suerte mejorase de un momento a otro. La ausencia de Darius me daba la ventaja que necesitaba. Era factible que Daniel y yo pudiésemos escapar esa noche.

El carruaje avanzó y cuando se sumergió en la profundidad del bosque, intenté abrir la portezuela.

−¿En serio pensaste que te la iban a dejar tan fácil?− se mofó Daniel, quien estaba cruzado de brazos, mirando por la ventanilla opuesta hacia el exterior, pero vigilándome por el rabillo del ojo.−La puerta tiene puesto un cerrojo doble−añadió desviando su mirada ahora completamente hacia mí.

−Bueno...pero, ¿no puedes abrirlo con tus súper poderes o algo?−espeté.

‹‹¿Acaso no pensaba escapar también? ¿Qué demonios le pasaba a ese ángel? ¿Se había tomado en serio las mentiras que le había dicho a Argos?››

−De momento carezco de esos "súper poderes"− hizo un gesto de comillas ironizando la frase− Pero aunque los tuviera, no la abriría− ‹‹¡Esto ya es el colmo!›› pensé. Definitivamente Daniel había colmado mi paciencia. Él debió notarlo en mi expresión porque de inmediato dijo –Y antes de que te pongas histérica te diré que no es que no quiera escapar, simplemente no puedo... Al menos no ahora.

− ¿Qué quieres decir con que "no puedes ahora"?

−Digamos que estoy limitado por las circunstancias.− volvió a soltar, evasivo.

−Vale Daniel...−suspiré, intentando mantener la calma.− Para que esto funcione, yo necesito que me aclares las cosas, no que siembres nuevos interrogantes. Así que si no me vas a ayudar a abrir esta maldita puerta y a escapar, al menos disipa mis dudas. Tengo demasiadas inquietudes y eso me está volviendo loca.

−¿Cómo cuáles específicamente?− indagó.

−Para empezar, necesito saber cuál es la verdadera razón por la que Argos insistió en que asistiésemos a esta función del Circo. Desde el primer momento intuí que había una doble intencionalidad en sus palabras, pero aún no puedo develar el mensaje.

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