Capítulo 1: Mal genio.

1.8K 142 38

El eco de sus pasos resonaba por la casa. Era navidad y al otro lado del cristal se apreciaban los copos de nieve cayendo. Desde que la guerra acabó, su vida se había convertido en algo apenas sin importancia. Su brazo estaba herido y aún tenía algunas repercusiones de la última batalla, pero aun así, Naruto decidió que no quería estar solo aquellas Navidades. Toda su vida había vivido en la más absoluta soledad y por una vez... deseaba estar con las personas que más amaba. El problema era que sólo amaba a una persona. La amaba tanto como para hacer la mayor de las locuras por él y es que... Sasuke seguía negándose a volver a Konoha. Para toda la villa, Sasuke sólo sería el traidor.

Miró por la ventana una última vez. Nadie entendía por qué había tomado la estúpida decisión de irse a vivir al clan Namikaze, un clan devastado, un pueblo fantasma dentro de los muros de Konoha, un clan igual de destruido que el clan Uchiha. La guerra había cambiado la visión de Naruto, ya nada era importante para él excepto una cosa, Sasuke, y él no volvería jamás.

El sonido del microondas al finalizar de calentar la comida sacó a Naruto de su ensimismamiento. Odiaba las Navidades porque era precisamente la fecha cuando al salir de su casa, observaba a todas aquellas familias felices comprando o disfrutando de los festivales, eso le recordaba que él estaba solo, que su padre había fallecido en esa misma época del año al encerrar al zorro de nueve colas en su interior. La navidad era simplemente un asco para él.

Miró una última vez por la ventana, observando la nieve cubrir todo el suelo del fantasma clan de los Namikaze. Era el clan más tranquilo al que pudo ir a vivir después de la guerra. Allí nadie le molestaría, nadie estaría pendiente de él, se sentía a salvo de todas las miradas de la gente, esas miradas que de niño le observaban con odio y ahora... casi con admiración al saber que era un héroe en la batalla por salvar Konoha. Todo le parecía demasiado surrealista.

La gente cambiaba de opinión respecto a él, pasaban del odio al aprecio como si nada, pero a Naruto no le importaba, porque lo único que quería en la vida, era ser reconocido por una única persona, Sasuke Uchiha, el traidor de Konoha, su compañero, su mejor amigo, el chico al que amó en silencio tanto tiempo y al que había tratado de convencer para que volviera sin conseguirlo nunca. A Sasuke no le importaba nada hacerle feliz y eso Naruto lo sabía. Sasuke había cambiado, había roto esa amistad, había destruido sus lazos con la villa.

Caminó sobre el blando tatami del salón en dirección a la cocina. Las maderas rechinaban a su paso dejando un atronador sonido tras él. Ni siquiera había tenido fuerzas para reformar la casa que una vez... había sido de sus padres. Todo estaba en ruinas pero al menos, los electrodomésticos seguían funcionando y eso era algo de lo que se alegraba.

Sacó la comida del microondas y colocó todo lo necesario en una bandeja. Era extraño calentar dos platos y pese a que lo miró como si al hacerlo pudiera no sentirse tan solo, seguía sintiendo la más profunda de las soledades.

Caminó con paso tranquilo y casi desganado hacia la puerta del sótano. La abrió y empezó a bajar los destrozados peldaños. Estaba a punto de llegar al fondo cuando un ruido de cadenas llegó a sus sorprendidos oídos. Parecía que alguien se había despertado al fin.

- Maldito hijo de puta, suéltame – escuchó el grito de Sasuke, pero Naruto agachó la mirada cabizbajo dejando la bandeja a cierta distancia del moreno.

- No puedo hacerlo, Sasuke.

- Serás imbécil. ¿Quién te da derecho a traerme de vuelta a rastras? – le gritó – no quiero volver, Naruto, odio Konoha, odio a su gente y te detesto a ti.

- Lo sé – susurró Naruto una vez más – pero... no puedo dejar que te marches. Lo siento. Come algo, te sentará bien.

Naruto se dio la vuelta para marcharse cuando escuchó de nuevo el ruido de cadenas. Por mucho que Sasuke trató de acercarse a él, las cadenas le impidieron llegar hasta el rubio. Sus rostros se quedaron a escasos centímetros y aunque Naruto sentía la ira de Sasuke, él sólo sentía tristeza, desesperación y soledad.

El secuestro (Naruto, Naruto-Sasuke)¡Lee esta historia GRATIS!