A ti

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Haciendo balance de las cosas buenas y malas de estos 365 días, he llegado a la conclusión de una cosa: estoy viva, y no cambiaría ningún mal rato que he pasado por nada.
Como dije en entradas anteriores, estar bien o estar mal son simples fases que conlleva eso, estar vivos. Ya ha pasado otro año y hemos sentido como volaba, como se nos escurría de las manos en tan solo un segundo, hemos visto venirse abajo mil propósitos y hemos conseguido otros mil y uno... tempus fugit.
Terminada la primera hora de este último día del año, es muy típico empezar a agradecer a los que han estado contigo este tiempo, pero yo no solo les tengo que agradecer a ellos, sino que también a los que se han ido, a las personas que me han hecho más fuerte.
¿Año nuevo vida nueva? Eso es solo una excusa para retrasar un cambio de hábitos que quieres hacer.
Día nuevo, vida nueva, ese es mi lema, así que no sé, tendré que aprovechar este trozo de página para agradecer tanto...
A ti, Ariana, simplemente por ser tú, sinceramente creo que con eso está todo dicho, eres lo mejor que me ha dado la vida cuando más lo necesitaba.
A ti, Juncal, por pasarnos madrugadas de verano muertas del asco pensando que la vida nos estaba hundiendo, cuando simplemente nos estaba elevando (las peores batallas para los mejores guerreros).
A ti, Maitane, por enseñarme y no borrar nunca de mi que lo importante no es lo que esté al otro lado, es la subida.
Marta, por ser ese punto de apoyo en momentos tanto buenos como malos, por tu lealtad y fidelidad.
A ti, Lucía, por ser una hermana, por darme tu confianza e infinito cariño, saber siempre qué necesito escuchar y nunca dejarme caer.
Y a ti, por último pero no menos importante, Irene, por demostrarme que no hay dos sin tres 😏 que donde caben dos, caben tres, y que nada es tan importante como para que rompa una unión como la nuestra.
Gracias a ti, Alonso, (merecías mención aparte), porque llevas 7 meses solo conmigo y en ese tiempo te has convertido en alguien más que esencial.
Gracias 2016 por enseñarme que la edad no importa, sino el corazón, que hay personas pequeñas de edad pero enormes en su interior, personas que dan sangre y sudor por verte sonreír, gracias por demostrarme que la sociedad sigue teniendo prejuicios sobre si alguien se junta con gente mayor o menos que él, pero a mi aún así, siempre me han dado igual los prejuicios, me guío por quien me demuestra.
Por ti, que llegaste a mediados de julio como si nada y causaste una explosión en mi vida, eres mi estrella fugaz, la suerte del 2016. No hace falta ni nombrarte, tú sabes quien eres.
Por vosotros, que llevais toda la vida conmigo, que sois como mis hermanos mayores y siempre que habeis podido me habeis mantenido en lo más alto y si caía, vosotros caíais conmigo.
Gracias a vosotros tambien, que os conocí hace poco más de un año y habeis hecho mucho más que gente de 15 años. Porque estais a diario y a diario me demostrais,
En general, gracias a ti, si eres de los/las que lleva desde bebés conmigo y sigues aquí, porque ya está todo más que demostrado, y sin embargo, si ha sido el 2016 quien te ha traido, bienvenido a mi, te queda mucho por conocer, y yo encantada de ello, no te vayas, demostrémonos, que esto llegue donde tenga que llegar.
Pero...
También gracias a ti, por destrozarme el corazón, por hundirme en la mayor miseria, por hacerme creer que no valía nada, por eliminar mi amor propio. Gracias a ti, hoy soy mucho más de lo que era antes de haberte conocido. Tú... tú si te puedes ir, quien se fue sin ser echado, volverá sin ser llamado.
Gracias a ti, por mirarme mal cada vez que paso por tu lado y demostrarme lo grandiosa que soy tras haber conseguido lo que a ti siempre te habría gustado.
Y a vosotr@s, que se os da mejor criticar y difamar que hablar, sin vosotros a día de hoy, cualquier crítica me habría dolido, y no así, que me dais totalmente igual, vuestros comentarios y vosotros.
Gracias a mi familia, por ser lo totalmente verdadero en esta vida, lo que por muchas veces que falle seguirá viéndome como la vencedora, y porque muchas veces no demostramos lo que sentimos como debería ser...
Y por último, gracias a los que están en el cielo, nunca vais a morir, para mi sois eternos, no lo olvideis, siempre estaréis conmigo, y volveremos a vernos...
Gracias 2016, porque este año me has traído de todo, tanto bueno como malo, risas y mil lágrimas, viajes, llegadas, enfados, reconciliaciones, nuevas ilusiones y promesas rotas...
Gracias 2016, porque gracias a ti, hoy soy quien soy.
Bienvenido 2017, tienes trabajo.

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