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N/A: este capitulo tiene lemmon, ¿vale? ;-; YO ESCRIBÍ EL LEMMON, ASI QUE YA DIGO QUE PUEDE SER UNA MIERDA.

;;;;---;;; una vez mi infancia se fue a la PUTA.

NO SOY UNA PERVERTIDA, BUENO UN POQUITO PERO NO TANTO PARA ESCRIBIR ESTO

Y NO SE SI LOS CHICOS PUEDEN PERDER LA VIRGINIDAD CON OTROS CHICOS, AQUÍ EN MI FANFIC SI SE PUEDE A LA VERGA TODO ÑAA >:"V

ya esta, tomen su ración y perdonenme por engañarlos con los capítulos :'v




































No sabían exactamente como habían acabado besándose apasionadamente en la cama del hermano mayor.

Freddy había venido hace un rato. El abrigo que llevaba aún estaba encima del escritorio sin guardar dentro del armario.
El pelinegro lo cogía de la cintura y lo impulsaba hacia atrás cada vez que rozaba sus labios. Freddy, quien tenia sus brazos alrededor de su cuello cerraba sus ojos con fuerza por la vergüenza.

Las manos del azabache se adentraron por de bajo de la camiseta del moreno, que el solo podía echar pequeños suspiros que no podía controlar por mucho que quisiera. Hoy lo tocaba de una forma diferente, y las mejillas del castaño no podían estar más rojas.

Los besos del pelinegro empezaron a bajar al cuello, una de las zonas más delicadas para Freddy.
Solo eran besos, pero Freddy estaba en las mil maravillas.

Las manos de Fred juguetearon por de bajo de la camiseta de Freddy, quien mordía su labio inferior con fuerza para no gemir.
Lentamente deslizó la camiseta de su hermano hacia arriba para quitársela. Freddy no se negó. Cuando se la quitó del todo, se quedaron mirándose. Con delicadeza el azabache acarició la mejilla del castaño, que estaba sonrojado hasta las orejas. El pelinegro colocó un mechón por detrás de la oreja de Freddy para seguidamente besar sus labios de nuevo. Esta vez sus lenguas también se rozaron, creando una corriente eléctrica en ambos cuerpos.

El castaño no pudo evitar soltar pequeños gemidos ante aquel acto. Sus párpados estaban cerrados, pero esta vez no los apretaba. Dejaron de besarse, uniéndolos un fino hilo de saliva.

- Amo verte sonrojado... - Acarició su cuello.

- C-Callate...

El pelinegro volvió a besarle en los costados del cuello. Sus manos se entrelazaron, el castaño se la apretaba con fuerza mientras gemía. Las manos del azabache fueron bajando lentamente hasta su miembro, pero Fred abrió los ojos y miró el rostro de su hermano.
Una mezcla de miedo y timidez.
Fred paró de besarle y se separó.

- ¿Q-Qué pasa?

Fred cogió la camiseta de su hermano y se la entregó.

- Nada.

Fred. ✧ f r e d e d d y ¡Lee esta historia GRATIS!